Mikel Arriaga (Profesor e investigador)
Contexto y situación de los hechos
Como de costumbre, nada nuevo bajo el sol. El actual gobierno municipal de Hondarribia, últimamente está aplicando medidas impositivas en torno al tema del Alarde, enmascarando una cancelación flagrante y antidemocrática a una de las asociaciones mayoritarias del municipio dejándola de lado en la toma de decisiones sobre el asunto de la representación ritual del Alarde. Seguramente esta acción sea ilegal, y a quien le afecte, supongo que pondrá las medidas legales oportunas para subsanar este atropello. No obstante, desde el punto de vista del ciudadano de a pie, resulta grave y del todo denunciable esta actuación impositiva. Concretamente estamos hablando de la aprobación del nuevo Plan de Igualdad, * que no ha garantizado una participación amplia y plural y que excluye a algunos colectivos de mujeres (mayoritarios en Hondarribia) que no han sido convocados a participar en la Mesa de Igualdad ni en el propio Plan de Igualdad.
Pero vayamos por partes, y comencemos analizando de forma genérica ciertas tendencia y actuaciones en el mundo moderno de hoy día.
En las sociedades contemporáneas, los rituales simbólicos continúan ocupando un lugar central en la producción y reproducción de la vida colectiva. Aunque con frecuencia son presentados como meras expresiones culturales, festivas o conmemorativas, en realidad constituyen dispositivos complejos de articulación entre memoria, identidad, reconocimiento y orden social. Lejos de ser elementos ornamentales o secundarios de la cultura, los rituales funcionan como mecanismos de condensación simbólica, donde se articulan historia, afecto, identidad, orden moral y autoridad colectiva. Los rituales no solo celebran una tradición; también establecen jerarquías de pertenencia, delimitan formas legítimas de participación y condensan narrativas sobre quiénes somos como comunidad.
Precisamente por esta densidad simbólica, los rituales se convierten en objetos privilegiados de conflicto cuando son interpelados por transformaciones normativas, especialmente aquellas relacionadas con el género, la igualdad, la inclusión o la justicia histórica. En estos contextos, la controversia no se limita a discutir una práctica concreta, sino que se desplaza hacia una cuestión más profunda: qué elementos del pasado pueden seguir siendo legítimamente representados en el presente, bajo qué condiciones y según qué autoridad moral.
En el centro de este problema emerge una dinámica particularmente relevante para el análisis contemporáneo: la cancelación o deslegitimación de rituales simbólicos por razones de género. Este fenómeno no se reduce necesariamente a la prohibición formal de una tradición, sino que puede adoptar formas más sutiles y, precisamente por ello, más significativas desde el punto de vista sociológico y político: desautorización moral, redefinición institucional, pérdida de reconocimiento público, exclusión de actores vinculados al ritual o subordinación de ciertas interpretaciones a otras consideradas legítimas. El interés del análisis no reside únicamente en establecer si un ritual debe o no transformarse, sino en comprender qué relaciones de poder se activan cuando determinadas formas de tradición pasan a ser consideradas incompatibles con el orden moral legítimo, entendido el orden moral legítimo como los criterios políticamente correctos de ese momento en cuestión.
Un ejemplo real de cancelación es lo que recientemente está ocurriendo en el municipio de Hondarribia (a principios de 2026). El actual gobierno municipal de Hondarribia, está aplicando medidas impositivas en torno al tema del Alarde, enmascarando una cancelación flagrante y antidemocrática a una de las asociaciones mayoritarias del municipio dejándola de lado en la toma de decisiones sobre el asunto de la representación ritual del Alarde. Esta forma de actuar del gobierno municipal resulta grave y del todo denunciable. La aprobación del nuevo Plan de Igualdad,* ha sido impuesta y no ha garantizado una participación amplia y plural de la mayoría del pueblo, ya que excluye a uno de los colectivos de mujeres más importantes en Hondarribia. Hondarribiko Emakumeak no ha sido convocada a participar en la Mesa de Igualdad. **
El presente texto parte de la hipótesis de que estos procesos no deben entenderse exclusivamente como conflictos entre “tradición” e “igualdad”, ni como enfrentamientos lineales entre “modernización” y “resistencia”. Por el contrario, se propone analizarlos como luchas por la legitimidad simbólica, en las que diferentes actores disputan la autoridad para definir:
- el significado del ritual, y qué representa,
- la interpretación válida del pasado en el orden democrático contemporáneo,
- las formas aceptables y legitimas de participación femenina,
- y las condiciones de reconocimiento democrático dentro del espacio público, es decir, quién puede hablar en nombre de “las mujeres” o de “la igualdad”.
El caso que servirá como referencia empírica principal es el conflicto en torno al Alarde de Hondarribia, en particular a partir del texto presentado por la asociación Hondarribiko Emakumeak *** ante la corporación municipal en el marco del Plan de Igualdad de Hondarribia. En dicho documento, la asociación sostiene que ha sido excluida de espacios institucionales de participación, etiquetada ideológicamente y tratada como actor no legítimo dentro del debate sobre igualdad, precisamente por su vinculación con el campo simbólico del Alarde. La asociación afirma no oponerse al principio de igualdad, pero sí a la limitación y condicionamiento de su participación en nombre de una determinada lectura parcial y sesgada del conflicto ritual. El valor analítico de este documento reside en que permite observar cómo un conflicto ritual puede transformarse en un conflicto de representación política, legitimidad institucional y reconocimiento moral, en el que la controversia sobre el género no solo afecta al ritual, sino también a la autoridad para hablar sobre igualdad, feminismo y participación.
Para desarrollar estos argumentos, recurriremos a los aportes de autores como Pierre Bourdieu, Michel Foucault, Byung-Chul Han, Clifford Geertz, Philippe Descola, Maurice Godelier, Steven Pinker y Alain de Botton. Estos autores permiten articular un enfoque multidimensional que entiende el conflicto ritual no solo como una disputa cultural, sino también como un problema de poder simbólico, clasificación, reproducción cultural, gestión de la alteridad, reconocimiento, moralidad y organización institucional.
En la siguiente relación de escritos que abordaremos en este espacio, desgranaremos brevemente esta problemática y la perspectiva de estos autores sobre el tema.
Así mismo, desde estas líneas recomendamos la lectura del libro Reflexiones sobre los Alardes de Irún y Hondarribia – Una mirada crítica –, en el cual se amplía la descripción de la problemática y de los hechos atribuidos al conflicto en torno al Alarde, además de proponer una solución posible y equitativa respetando la convivencia y la cohesión en el municipio de Hondarribia.
DOCUMENTOS DE REFERENCIA
- (*) Documento Plan de Igualdad del Ayuntamiento de Hondarribia: https://www.hondarribia.eus/documents/124308/43453202/PLAN_IGUALDAD.pdf/d5943cc5-daca-aafc-e07a-f3a8d369fefb
- (**) Hondarribiko Emakumeak denuncia un «veto ideológico»: https://cadenaser.com/euskadi/2026/03/26/hondarribiko-emakumeak-denuncia-un-veto-ideologico-en-el-ii-plan-de-igualdad-han-decidido-que-no-somos-feministas-radio-irun/
- (***) Texto leído ante la corporación en el pleno municipal: https://drive.google.com/file/d/1kwCC36zCZRMA_MIJnRVnN356fSPxaiuV/view
- Pleno municipal en you tube (sobre el Plan de Igualdad visualizar a partir de 1:33 min): https://youtu.be/2wYGBh7DxyU?t=5574
- Libro Reflexiones sobre los Alardes de Irún y Hondarribia – Una mirada crítica:
https://www.academia.edu/124300423/REFLEXIONES_SOBRE_LOS_ALARDES_DE_IR%C3%9AN_Y_HONDARRIBIA_Una_mirada_cr%C3%ADtica