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La prueba del algodón

Mikel García Maiza

La izquierda radical lleva casi un año vendiéndonos el tema, por cierto con la ayuda inestimable de todos los medios y de prácticamente todos los partidos políticos, que la apuesta que esta realizando es para alcanzar la “Paz” en Euskal Herria. Una apuesta según dicen, basada en el respeto a los derecho de todas las personas… etc. Algo así como, que gracias a la apuesta que realiza en este momento vamos a vivir todos felices e incluso comeremos perdices.

En enero de este año, publiqué un artículo en el que ponía de manifiesto mi opinión con respecto a la presencia de la izquierda radical en las próximas elecciones. Mi valoración era que dudaba mucho que a la izquierda radical le permitiesen acudir a las urnas con sus propias siglas o acompañando a otras siglas, es más, consideraba que incluso utilizando las siglas de un partido actualmente legal, el Estado los ilegalizaría sin ningún miramiento.

Además, por esas fechas, prácticamente en todas las tertulias y en boca de muchos políticos se empezó ha utilizar el termino de la “prueba del algodón”. Algo así como: que debía hacer la izquierda radical para obtener la bendición y poder estar en las urnas. Yo lo tenía y lo sigo teniendo claro, para estar en la urnas la izquierda radical no tiene que hacer nada, simplemente debe estar.

Hace unos días hemos tenido conocimiento de que el Tribunal Supremo ha optado por no legalizar a Sortu, y ahora todos dedican sus páginas y sus comentarios a discutir nuevamente sobre los requisitos necesarios para otorgar la legalidad o ilegalidad de Sortu.

Alguien creerá que  la izquierda radical ha perdido, que no ha logrado su objetivo. Quien así piense, se equivoca, señores la izquierda radical ha logrado su objetivo, ha conseguido que toda la sociedad, no solo la vasca también la española, no hable de la necesidad de que desaparezca ETA para lograr la ansiada normalización, que la sociedad no hable de los años de sufrimiento, que la sociedad no hable del nacionalismo institucional y su trabajo para lograr tener mayor autogobierno mientras la izquierda radical iba poniendo palos en el camino con su apoyo a ETA, que la sociedad no hable del comportamiento amenazante de la izquierda radical cada vez que defendía en cada pueblo y en cada barrio sus posiciones políticas, señores la sociedad solo habla de cual es la “prueba del algodón” necesaria para que la izquierda radical este en las elecciones.

Pues bien, una cuestión es sí tienen derecho a estar, y otra cuestión muy distinta cuál debe de ser la “prueba del algodón” para que la sociedad pueda olvidar todos los años de dolor, cual es la “prueba del algodón” para que el nacionalismo institucional pueda olvidar todas las zancadillas sufridas durante tantos años, cual es la “prueba del algodón” para que éticamente yo y el resto de la sociedad considere que se les puede votar, igual una buena “prueba del algodón” es comenzar diciendo a la sociedad que se equivocaron.

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