Memoria y reparación, el nuevo nombre del perdón

Mikel Aranburu Zudaire, miembro de Zabaltzen en la web zabaltzen.net

«El perdón es un concepto que corresponde al terreno de la religión…. Hay que hacer planteamientos políticos que busquen soluciones integrales…dar una salida a todo el tema de las víctimas, pero no desde un discurso de relicario o de confesionario» (Maribi Ugarteburu, portavoz de la Izquierda Abertzale)

Es verdad que el perdón está primeramente vinculado a tradiciones religiosas. En todo el derecho antiguo el perdón no existía ni tampoco existe como tal en el derecho actual. En efecto, más bien es la gran innovación moral del cristianismo que incorpora el amor al prójimo sin límites, indisoluble del amor a Dios, como principal mandamiento, incluido el perdón hasta al enemigo. Perdonar pasa a ser la instrucción más constante e identificativa del nuevo credo, que está en la oración fundacional, el “Padre Nuestro”, la cual nos dice que todos los días además de pedir que no nos falte de comer hemos de perdonarnos.

En una sociedad multicultural y globalizada como la de hoy en día es importante asentar esa idea de cancelación que supone todo perdón y que es ajena a otras religiones.

Para el hinduismo, por ejemplo, vivir es pagar una deuda previa en sucesivas reencarnaciones. Jesús de Nazaret, en cambio, añade la gran novedad de que hace falta un arrepentimiento interior de verdad y, sobre todo, nos revela la gran misericordia de Dios para con el género humano, más allá de la retribución y de la deuda. Así, en el Gólgota culmina el sentido último de su vida y su mensaje: la superioridad moral del perdón ilimitado, el único que vence al mal y cura la herida de cualquier ofensa.

A pesar de todo, el perdón nunca restituye el mal hecho; la única manera sería dar marcha atrás y que el mal no se hubiera producido. A partir de ahí, la justicia humana consiste en decir vamos a producir un mal igual. El origen de toda justicia, siempre vindicativa y punitiva, es la conocida ley del talión. La violencia abre una cadena interminable de violencia. Para romper esa cadena se inventa la ley penal, que cierra las venganzas porque, por así decirlo, se venga por quien es ofendido. Pero la ley se desentiende de la víctima, lo que le importa es el delito, y eso implica que hay algo que siempre va a quedar sin pagar.

Centrándose en el escenario cercano de Euskal Herria, una vez cesada afortunadamente la lucha armada de ETA, ha de quedar claro: o se abre un escenario de perdón o es muy difícil seguir adelante. Cuando la memoria de la violencia se calla, porque hay que seguir viviendo, algunos perdones se pueden transformar en perdones fundantes y sobre ellos construir algo nuevo. Pero ¿de qué hablamos cuando usamos el término perdón o cómo podemos traducir su sentido religioso original en un valor ético universal?

Hasta el siglo XX cuando perdonábamos nos comprometíamos a olvidar. A partir del Holocausto causado por el nazismo, cuando perdonas te comprometes a no olvidar. El nuevo precepto o imperativo que nos ha dejado el pasado siglo, especialmente convulso y lleno de males y crímenes a gran escala (genocidios), es el de no olvidar como sinónimo de perdonar.

Por tanto, respondiendo a la portavoz de la IA, no se puede pretender olvidar u obviar el perdón debido y tratar de vivir como si aquí no hubiera pasado nada y excusarse en que la razón no es claramente de nadie o que ha habido o hay excesos en ambos lados. Muy al contrario, urge y es necesario atreverse a pedir y dar el perdón que significa asumir la memoria íntegra de lo ocurrido y alcanzar la reparación basada en el reconocimiento y el respeto al mal, al agravio, al oprobio sufridos por las víctimas, con los “ritos y monumentos conformes” y dignos que merece toda persona por el hecho de serlo y cuando es víctima de la injusticia, para que un día podamos llorar juntos, reconciliados, por todas las víctimas, sin reclamar nada más.

Eso pide este perdón “laico”, el no-olvido que selle la paz, tras alcanzar un relato común de todo lo ocurrido, con grandeza de espíritu y verdad sin equidistancias, porque en toda guerra, terrorismo o lucha armada sólo hay vencidos/as. Entonces la memoria histórica de ciertos hechos podrá dar paso, por fin, a la historia científica desapasionada.

Pienso que cada vez estamos más preparados/as para ese perdón como memoria reconciliada pero desde luego el camino aún es largo y no va a ser fácil. Algunos/as todavía andan un poco lejos, aunque se vayan dando pasos, pero tengamos sumo cuidado para no separar nunca, ni permitir que se separe, cualquier “planteamiento político” de las consideraciones éticas profundas, para nada ese peyorativo “discurso de relicario o de confesionario”, que exige la memoria de todas las víctimas. Sólo así habrá una solución “integral” por justa y verdadera.

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14 comentarios en «Memoria y reparación, el nuevo nombre del perdón»

  1. Chapeau! La desmemoria es el mejor regalo al os que han usado la violencia política, comenzando por los que la defendían hace treinta años, luego la dejaron y comenzaron a dar clases éticas a los que siempre estuvimos donde estamos.

    El genocidio franquista, los años de plomo, de olvidar nada. La sociedad va a tener que seguir adelante, pero desde luego sin olvidar quién hizo qué y cómo. El perdón es más sencillo con el arrepentimiento, pero ¿qué se puede esperar de los que han congelado en este momento histórico la violencia simplemente para pasar a la ofensiva con una acumulación de fuerzas? ¿Qué se puede esperar de un cambio de estrategia cuyo fundamento es el no-arrepentimiento, sino decir que ahora no toca porque no nos conviene?

  2. Una nota, el art. 130 del CP establece la extincion de la accion penal cuando se de el perdon del ofendido en algunos tipos penales.
    Y respecto a que el perdon conlleva el no-olvido eso es una apreciacion personal del autor que choca con la experiencia diaria de cualquier forero que cuando pide perdon no lo hace para que la parienta al dia siguiente le recuerde sus faltas, el perdon es tambien reparacion y dificilmente se avanza cuando se estan recordando las faltas de nadie.
    Dejo de lado la aun mas polemica hipotesis de si realmente ETA tiene que pedir perdon por algo.

  3. Es verdad, ¿de qué tiene que perdón ETA? ¿qué mal ha hecho a esta sociedad y a sus personas? ETA ha actuado siguiendo los dictados de su conciencia, pensando en cada momento que estaba haciendo un gran bien, aun en medio de la incomprensión de mucha gente, que no veía que tras la bomba que causaba decenas de muertos o el tiro en la nuca contra algún objetivo, se escondía el deseo íntimo de la paz, de que todos nos quisiéramos y amáramos. Cuantas veces un militante de ETA al apretar del gatillo sentía que esa bala le dolía más a el que al fiambre estaba produciendo. ¿Pedir ETA perdón? Por favor…

  4. Xa pedir perdon hay k tener konciencia, kosa k los dirigentes d ETA no sabemos si tienen. ETA es 1 organizacion revolucionaria y x tanto, se guia x la etika revolucionaria, xa ellos todo vale kon tal d lograr su fin, ya se sabe, las «konsekuencias del konflikto».

  5. Hace un par de semanas, en la revista de prensa de aberriberri, Teresa Diez Bada aclaraba que no necisitaba perdón de presos arrepentidos, sino que colaboraran en aclarar asesinatos como el de su padre:

    No necesito que me pidan perdón ni quiero hacer esa escenografía del etarra arrepentido que se da la mano con la víctima y hablan… Si hay víctimas que lo hacen porque lo necesitan y les resulta válido, me parece perfecto, pero a mí no me vale para nada. El perdón es un tema que me es ajeno. Como agnóstica es un concepto judeocristiano que no tiene nada que ver con lo que yo creo. Me parece correcto que alguien sea capaz de hacer un examen de conciencia y decir a una víctima que realmente se equivocó, que asesinó y que eso no estaba bien. Pero me parece estupendo para él, yo no lo necesito, lo que quiero es que se haga justicia, que ese etarra arrepentido, además de pedir perdón, colabore con la justicia diciendo qué ha pasado con esos crímenes de los que no se sabe quiénes son los autores, y cumpla la pena que se le ha impuesto. De lo contrario sería un perdón de cara a la galería, sería un teatro. Si solo es para obtener unos beneficios y enseguida salir a la calle, no vale para nada, es cerrar la herida en falso.

    http://www.diariovasco.com/v/20120219/politica/necesito-perdon-presos-arrepentidos-20120219.html

  6. Normal que dejes de lado que ETA tenga o no que pedir perdón por algo, puesto que ETA ni en guerra ni en paz responde a esas exigencias, ni siquiera la paz de ETA responde a una exigencia propiamente pro-paz, sino siempre pro-estrategia. En una estrategia belico-revolucionaria no cabe ni cabrá nunca el pedir perdón y si si en su caso se diera, no respondería sino una vez a la alimentación de una estrategia que poco o nada tiene que ver con la cotricción al uso.

  7. Es normal que no tengas intención de comentarlo. Es algo tan obvio que ETA no tiene que pedir perdón a nadie, faltaría más.

  8. Están muy bien las declaraciones de Teresa Diaz Bada. En una sociedad laica el perdón es una cosa personal de cada uno que ha de ocurrir al margen de la justicia.

    El que necesite de esas escenificaciones para tranquilizar su conciencia, pues hala.

    Lo que no se puede es relacionar el perdón con la justicia y utilizar la escenificación del perdón para saltarse la justicia. Sería una perversión.

  9. Sor Pruden, estás justificando el uso de la violencia por todo el mundo, porque por ese razonamiento todos acabaríamos matándonos ya que todos pensamos que tenemos razón. Sólo hay que reconocer que NADIE tiene derecho de matar a NADIE nunca. Y esto es precisamente lo que no reconoce ETA ni los inconscientes como tú. Manda güevos la carga de leña!!!

  10. estupendo el articulo Mikel zorionak,aki hay dos partes los que PIDEN PERDON y los que PERDONAN.

    El proceso de pacificacion va para adelante gracias a Dios, los DETRACTORES son pocos y no tienen voz.Les espera una larga penitencia.

    Saludos

  11. Ni Neu, claro que ETA no tiene que pedir perdón, ETA ha hecho el bien, ha matado por amor, ha secuestrado buscando la luz, ha destruido en nombre de la construcción de un mundo nuevo y más justo. Eso lo vemos todos las mujeres y hombres de buena voluntad. Son los asesinados los que tienen que levantarse de sus tumbas y pedir a ETA perdón por que ETA ha tenido que matarlos por el bien de la humanidad.

  12. Puede que la forma que tiene los baturros de pedir perdon es manteniendo la bandera española en todos los ayuntamientos que gobiernan, no se , digo yo.

  13. Lo malo Benja, es que justicia (?) y venganza para ajustar las cuentas a la eta y sus activistas, mucha; pero para ajustar cuentas a los torturadores, encubridores y demás defensores del estado (de derecho), muy poca y a desgana. Lo primero que hizo el gobierno del pp en el 96 fue indultar a uno arrepentidos guardiaciviles condenados por torturas. Txakurrak oinutsik

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