El rechazo de la violencia: realidad y ventanilla

Joxan Rekondo

1. “No queda otra que hacer los papeles como marca la ley” han dicho los portavoces de la izquierda abertzale (Txelui Moreno) en relación con el debate suscitado por el nuevo proyecto político y organizativo que presentaron el pasado sábado en Iruña. La frase es importante porque delimita el alcance y significado de aquellas expresiones del documento que han resultado más llamativas. Especialmente las referidas al ‘rechazo de la violencia y la amenaza de ejercitar la violencia para conseguir ventajas políticas’.

2. En este punto, permitidme un recuerdo para Bultzagilleak y Goizargi. En un artículo de título provocador («No a las legalizaciones», Bultzagilleak- Goizargi 7 de mayo de 1977), sus autores denunciaban que el registro gubernamental de partidos legales era propio de “un paternalismo de tinte totalitario que todo demócrata debe rechazar”. Y el colectivo abertzale se planteaba un cuestionamiento radical de la tutela burocrática de las libertades políticas: “¿quién es el Gobierno español o cualquier otro Gobierno, para inmiscuirse en el proceso por el que se manifiesta la opinión pública?”.

No hay nada más actual, en relación con este tema que ha hecho correr tantos ríos de borrosa tinta, que la afirmación que sigue, también de Bultzagilleak, de una gran consistencia democrática:

“Dejándonos inspirar por el sentido constitucional negativo, típicamente vasco -y no sólo vasco- hemos de proclamar que, si en un mundo democrático, alguien queda por legalizar, son los gobiernos, según se ajusten o no a la voluntad popular.”

La posición del nacionalismo vasco se ha correspondido siempre con ese sistema de pensamiento, entendiendo que el abandono de esa posición de principio equivaldría a dejar vía libre al avance de un Leviatán político que ciega el desarrollo de la libertad para las personas y los pueblos. Mantener esta posición no es un ejercicio de puro testimonio. Es, precisamente, muy útil para impugnar desde su propia base la tentación de los que defienden establecer restricciones democráticas como mal menor para defender las potencialidades de la propia democracia.

3. El registro de partidos existe, sin embargo. Y la realidad es que el modelo español de partidos está tutelado por la burocracia estatal, de acuerdo con una normativa que ha endurecido en los últimos años la maraña de exigencias para legalizar las formaciones políticas. Y, sin abandonar los principios, en un ejercicio de realismo político que no implica renuncia a ellos se impone pasar por la ventanilla. En este ámbito de reflexión, las declaraciones de Txelui Moreno resultan cabalmente comprensibles. Podría decirse que ésta viene a ser la interpretación más popularizada del documento político y organizativo que el brazo institucional del MLNV ha dado a conocer.

Pero, en torno a este tema, hay también cuestiones críticas que deben ponerse sobre la mesa. Una primera es de confianza. Una segunda se deriva de una lectura hermenéutica del texto.

El ‘hay que pasar por el aro formal’ de Moreno no tiene porqué llevarnos a pensar que de ahí se concluyen compromisos materiales que se vayan a contrastar a través de una implicación concreta en el día a día contra la violencia. Y ésta es la lectura escéptica por excelencia. La misma expresión utilizada por Moreno –‘no queda otra que hacer’– podría inducir a sospechar que los nuevos enunciados que postulan un rechazo a la violencia tienen como único objeto y destinatario la ventanilla de la legalización.

Y, qué duda cabe que para los que creemos que no corresponde al estado legitimar expresiones políticas o partidos, esas expresiones del documento u otras son perfectamente suficientes para la legalización inmediata. Pero, ese debate de la legalización en ventanilla no debe tapar o diferir un debate político que interesa muchísimo a los vascos, y que se desarrolla en torno a la real evolución estratégica de la expresión político-institucional de la izquierda abertzale. Es decir, se quiere saber si la nueva organización política –como parte importante de la sociedad vasca- se va a implicar, con sus mensajes del día a día y sus actitudes cotidianas, en la desaparición y el desarme efectivo y sin contrapartidas de ETA o si, por el contrario, va a seguir modulando un discurso que justifica la acción de ETA como reacción defensiva del pueblo vasco.

Hay razones más que suficientes para esa falta de confianza. En el libro sobre sus memorias políticas, el lehendakari Ibarretxe desvela, por ejemplo que, ya hace más de 10 años, Batasuna (entonces Euskal Herritarrok) se había comprometido con las vías pacíficas y democráticas y los principios Mitchell, hoy invocados como una histórica novedad. El autor de las memorias, Koldo Ordozgoiti, apostilla en la obra que el Gobierno Vasco de Ibarretxe habría negociado en 1999 con Euskal Herritarrok “la retirada de todo tipo de cobertura a cualquier tipo de violencia” (El futuro nos pertenece, Memorias de Ibarretxe, pag. 110), lo cual hubiera supuesto un compromiso (hace más 10 años) de mucho mayor alcance potencial que el que parece poder adquirirse a través de todo el papeleo certificado ante un registro ministerial. En esas mismas páginas, Ibarretxe se lamenta justamente de que “el viernes contábamos con ese acuerdo, y el domingo la prensa publicaba el comunicado de ETA anunciando la ruptura de la tregua”. No es de extrañar, por lo tanto, la falta de confianza social que se deriva de la extraordinaria versatilidad del discurso de la izquierda abertzale.

4. Ya he dado cuenta de la reflexión crítica que se podría sugerir desde un punto de vista del escepticismo, de la falta de confianza, en que vive un sector importante de la sociedad vasca. Además, hay alguna otra cosa en el texto que llama poderosamente la atención por su carácter paradójico, por lo que puede significar de apertura de dos vías antitéticas, virtualmente opuestas.

Me explico. Del guión titulado “hacia un nuevo proyecto político y organizativo” presentado el domingo en Iruña, se entiende que el proyecto de una nueva Batasuna se va a decantar “con las vías exclusivamente políticas y democráticas”, y que “deberá rechazar el uso de la violencia o la amenaza de su utilización como método para el logro de objetivos políticos”.

Forma parte del mismo documento, sin embargo, la invocación de un sujeto político que se reconoce en los términos de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos aprobada en Argel en 1976. Llama la atención este hecho puesto que ésta es una declaración de tipo alternativo, que no forma parte del cuerpo de derecho internacional, del que sí forman parte los códigos citados expresamente en los acuerdos de Loiola (Carta de las Naciones Unidas, Declaración Universal de los Derechos Humanos, Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,…). Lo destacable, en el contexto de este artículo, de esa declaración de Argel a la que se remite el documento ‘del nuevo proyecto político y organizativo’ es que otorga precisamente legitimidad a la lucha armada.

El recurso a la Declaración de Argel parece reivindicar la típica idea de pueblo de la narrativa clásica del MLNV. Una masa social con historia y devenir militante que encarnaría la totalidad del pueblo, frente a la incapacidad de representarse en el seno de ese pueblo de las gentes sin el sentido de lucha exigido por la vanguardia. Un pueblo, asistido por los derechos de la repetida Declaración de Argel, del que ETA se consideraría representante. Y que en virtud de dicha carta, ésta organización no podría ser señalada como violenta o terrorista que utiliza la violencia o su amenaza como método para lograr el triunfo de su particular proyecto político. A la luz de la Declaración de 1976, ETA podría ser incluso el agente que «organiza a los ciudadanos frente a la estrategia salvaje de negación y aniquilación del Pueblo Vasco y, con las armas en la mano, se empeña en la lucha a favor de la libertad» (comunicado ETA, 5-septiembre-2010).

5. Los Estatutos que la izquierda abertzale político-institucional va a presentar el próximo sábado deben propiciar la legalidad formal de una representación política que ya tienen probada de acuerdo con la reciente historia electoral del país. Pero, no por ello queda resuelto el debate de fondo. La exigencia al conjunto del movimiento MLNV de que renuncie al uso de todo tipo de medios de lucha debe proseguir hasta la completa deslegitimación de la amenaza, la extorsión y la violencia terrorista.

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14 comentarios en «El rechazo de la violencia: realidad y ventanilla»

  1. La deklaracion d Argel no tiene desperdicio:

    «Que todos los que, a través del mundo, libran la gran lucha, a menudo con las armas en la mano, por la libertad de todos los pueblos, encuentren en la presente declaración la seguridad de que su lucha es legítima. »

    Pues nada, todos kontentos, el merendolas Eguiguren a x la paz y los otros basandose en deklaraciones d derechos d naftalina d la hoz y el martillo. Asi nos va.

  2. Parece ser que la IA va a pasar por el aro. Parece ser que la IA va a presentar unos estatutos de un nuevo partido que cumple con la Ley de Partidos. Parece ser que la IA ha interiorizado que el campo de juego queda delimitado por la Sentencia del Tribunal de Estrasburgo sobre ilegalizaciones. Parece ser que la IA esta muy tocada como consecuencia de:

    a) Pacto antiterrorista.

    b) Ley de Partidos.

    c) Sentencia de Estrasburgo.

    Y detras de todo eso, la IA quiere participar, quiere estar presente en las instituciones y en el juego actual, muy a su pesar; pero no quiere quedarse al margen secula seculorum.

    Detras de toda esa estrategia dura contra la IA, estan el PSOE y el PP.

    Luego tenemos a los otros, que estan contra ETA, pero estan contra el pacto antiterrorista, la Ley de Partidos, y que no ven con buenos ojos la sentencia de Estrasburgo. Tampoco otras medidas.

    Tal vez la medida mas dura de estos ultimos sea un cartel en los ayuntamientos con el lema: «Necesitamos la paz. Pakea (Bakea) behar dugu»

    En los mundos de Yupi todo vale. En el mundo real, tras el pacto antiterrorista, Ley de Partidos y Sentencia de Estrasburgo hay un antes y un despues.

    Desde que asistimos en directo al ataque a las torres gemelas, ya sabiamos todos que nada iba a ser igual. En Irlanda lo captarorn rapido. Aqui ha costado un poco mas. Nada sera igual. En la IA se han dado cuenta de ello.

    Solo queria plantear una ultima cuestion. Si la IA entendia las acciones de ETA porque pensaba que la via de la Constitucion y el EStatuto no valian para la autodeterminacion, la independencia, la territorialidad, etc. ¿Ahora que? Ahora van a aceptar la derrota y meterse en ese berenjenal.

    Seamos serios. Nada de lo que plantea el nacionalismo vasco es realizable.

    En Europa no van a abri la caja de pandora y dar a una region, que es lo que legalmete somos region o comunidad autonoma de Alava, Bizkaia y Gipuzkoa, nadie le va a permitir ni autodeterminaciones, ni independencias, ya que por detras vendrian Corcega, Escocia, Catalunya, Bretaña, Gales, Padania, Alsacia, Lorena, Valonia, Flandes, etc., etc., etc. seria abrir la caja de pandora y no lo van a permitir. Son trescientas y pico regiones y dar la independecia seria en lugar de crear la UE, crear la miniONU con nacioncitas de la Señorita Pepis. La tendencia es al reves, la tendencia es que Grecia, Irlanda, Portugal, España,… vayan cediendo soberania real. ¡Que todos llevamos el euro en el bolsillo, señores!

    Por tanto, dejandono de las fantasias animadas de ayer y hoy, bienvenida sea la paz y la venida de al IA al mundo real.

    P.D.: no es que yo quiera o no quiera. El que la seleccion de Euskal Herria juegue un mundial hoy por hoy es imposible. Es como plantear la sociedad sin clases, hoy por hoy es imposible, la URSS, China, Yugoslavia (donde las republicas tenian en la Constitucion reconocido el derecho de autodeterminacion y ademas estaba en el otro bloque), Bulgaria, Rumania, etc. el comunismo ha fracasado. Entonces plantear la independencia de Euskal Herria y encima que sea socialista es doblemente utopico.

    Agur BERO bat, que falta nos hace.

  3. K chorradas dices, la selekcion de Euskadi en algunas modalidades ha konpetido internacionalmente, ya k es 1 sociedad privada, la k organiza los mundiales.

    Eskocia sera independiente si se aprueba x mayoria, lo mismo k lo seria Quebec. Belgika es 1 polvorin y Europa puede hacer el pino si kiere, k no lo puede evitar.

  4. Seleccion de EUSKAL HERRIA

    No me cambie las palabras.

    La seleccion de EUSKAL HERRIA de futbol no estara en el proximo mundial, ni en el proximo europeo.

    Como mucho estara en Navidad, contra Venezuela.

  5. Pero Nose pero si Euskadi puede ser independiente si la mayoría de las personas lo deciden así, de veras. Es que claro como vives en el Estado español y tienes orejeras rojigualdas te saltas posibilidades que en Escocia, por ejemplo, todo el mundo las toma como posibles y no viene ningún pro-británico como aquí venís los pro-españoles a decir que claro la independencia no se puede conseguir. No se puede conseguir por la Brunete, No se No se?

  6. Pues kon los amigos de los rolandos kiere Urizar hacer 1 «koalicion ilusionante» xa las elekciones. Mira k nos han dicho k presentarian listas propias 800 veces y no les kreiamos. Pues bueno, al final se deskubre el pastel k todos sabemos, habra koalicion, listas konjuntas o voto baturro xa EA segun las cirkunstancias k pongo Rubalcaba.

  7. Señor IGOR MENDI

    Si es tan amable de contestar a la pregunta

    Sabemos que la capital de España es Madrid y la de Francia Paris. Digame.

    ¿Cual es la capital de Euskadi?

  8. Oye, Nose, (Neo, Por partes..) comprendo que los peperos estéis siempre dándole vueltas a este tipo de preguntas . Según el Estatuto de Gernika la capital de Euskadi es Vitoria. Yo comprendo que para mentes como la tuya tan poco liberales y tan estatistas pues el que el estado te diga lo que eres tiene una importancia supina. Ten más personalidad, hombre, y no te creas que todo lo que dice el Estado es verdad.

  9. No estoy de acuerdo en el punto numero 2 del artículo. La Ley de partidos es una herramienta muy positiva para bloquear la acción terrorista de ETA y de los que los apoyan políticamente. Toda la argumentación ha sido avalada por el Tribunal de los Derechos HUmanos de Estrasburgo, por lo que solo puedo agradecer a los intelectuales y pensadores ligados al PSE-EE-PSOE por su brillante argumentación que ha permitido gestar esta ley que está suponiendo la herramienta fundamental para la lucha contra el terrorismo.

    Sr Rekondo, no vivimos en un estado orwelliano, ni necesitamos personajes heoricos como V (de Vendetta) para que ejerzan un paternalismo de tinte totalitario que todos los democrátas deben rechazar. Nos basta con buenas políticas como la que ha puesto en marcha la Ley de partidos, para protegernos de las mafias que se esconden dentro de estructuras supuestamente legales.

    El blanqueo de dinero procedente del crimen organizado debe perseguirse. Me da igual que pinta tenga el crimen. Para eso están las leyes del Estado y la Justica.

    Saludos cordiales

  10. Interesante artículo sobre la Ley de Partidos, su constitucionalidad y el Tribunal de Estrasburgo

    http://www.elpais.com/articulo/espana/Normalidad/constitucional/elpepiesp/20101113elpepinac_5/Tes

    Normalidad constitucional
    JAVIER PÉREZ ROYO 13/11/2010

    La Constitución española contempla expresamente la protección excepcional o extraordinaria del Estado, previendo tres institutos para responder a tres tipos de emergencia que pueden afectar al ejercicio de los derechos fundamentales o al normal funcionamiento de los poderes públicos. El estado de emergencia está previsto para dar respuesta a una emergencia de naturaleza no política, es decir, para dar respuesta a una catástrofe natural o tecnológica. El estado de excepción está previsto para una crisis política, para una crisis de «orden público». Y el estado de sitio para una crisis de Estado, es decir, para una crisis que ponga en cuestión «la soberanía o independencia de España, su integridad territorial o el ordenamiento constitucional» mediante una «insurrección o acto de fuerza».
    Habría que haber reformado la Constitución para aprobar la Ley de Partidos Políticos
    Obviamente, cada uno de estos procedimientos de protección extraordinaria del Estado tiene una incidencia distinta en el ejercicio de los derechos y en el funcionamiento de los poderes, siendo la incidencia menor en el estado de alarma y de más entidad en los estados de excepción y sitio.
    En lo que a los derechos fundamentales respecta, que es lo que interesa en este artículo, la Constitución establece de forma taxativa que únicamente son suspendibles, en los supuestos de declaración del estado de excepción y de sitio, los derechos reconocidos en los artículos 17 (libertad personal), 18. 2 y 3 (inviolabilidad del domicilio y de las comunicaciones), 19 (libertad de residencia), 20. 1. a) y d) y 5 (libertad de expresión, derecho a transmitir y recibir información y prohibición del secuestro de publicaciones), 28 (derecho de huelga) y 37.2 (medidas de conflicto colectivo). Estos derechos y únicamente estos derechos pueden ser suspendidos incluso cuando las circunstancias son las más extremas que se pueden contemplar.
    Quiere decirse, pues, que el constituyente español no contempló que se pudiera suspender, en ningún caso, ni el derecho de reunión y manifestación (art. 21) ni el derecho de asociación (art. 22) ni el derecho de participación política (art. 23). Por esta razón, consideré en su momento y sigo considerando que la Ley Orgánica 6/2002 de Partidos Políticos carece de cobertura constitucional. Habría que haber procedido previamente a la revisión de la Constitución para poder aprobarla. Es lo que suelen hacer los países que se toman en serio su Constitución. La República Federal de Alemania procedió a reformar la Ley Fundamental de Bonn para poder poner fuera de la ley al Partido Comunista en los años cincuenta. A nadie se le ocurrió que se pudiera acudir al atajo de la ley sin reforma constitucional. La alergia a la reforma constitucional en España, dicho sea de paso, está teniendo ya un costo no pequeño y puede tener uno mucho más considerable en el futuro.
    Pero esto es agua pasada. La ley fue aprobada, fue aplicada por el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional decidió que era conforme a la Constitución tanto el texto de la ley aprobado por las Cortes, como la aplicación de la misma por el Tribunal Supremo. No discuto la autoridad del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional para hacer lo que hicieron, aunque no me convence la fundamentación jurídica de sus decisiones. Ningún reproche tengo que hacerle, por el contrario, a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, porque este tribunal es juez del Convenio y no de la Constitución y la Ley de Partidos no choca con el Convenio, sino con la Constitución.
    Sea como sea, de lo que no cabe duda es de que el ordenamiento español en este momento es el que es y con él hay que operar. Pero la Constitución española sigue siendo la que es y el status de los derechos reconocidos en los artículos 21, 22 y 23 no se ha visto alterado porque la Constitución no ha sido revisada. Y es un principio universalmente reconocido que la interpretación de la ley tiene que hacerse siempre de la manera más favorable al ejercicio de los derechos fundamentales. Y esto afecta, y mucho, a la interpretación que haya de hacerse de la Ley de Partidos ante una situación en la que, como decía el editorial de EL PAÍS del pasado domingo, apareciera una «nueva formación» con unos estatutos que «contuvieran una explícita adhesión a los derechos humanos y a los principios y reglas de la democracia y un rechazo explícito de la utilización de la fuerza para alcanzar sus objetivos».
    Acabar con ETA es, sin duda, un objetivo político de primera importancia. Pero recobrar la normalidad constitucional, es decir, poner fin a la situación de anormalidad en que se encuentra en estos momentos el ejercicio de determinados derechos fundamentales en el País Vasco debe serlo también.

  11. Me ha gustado el artículo, y por lo que he entendido, estamos ante la típica ceremonia, en la cual la i.a. es maestra en la contemporización de las situaciones. Los de zumosol llevan desde abril publicando el COMUNICADO que todo el mundo «optimista» espera, y tras una decuencia de fracasadsa profecías, a día de hoy, aún no ha llegado. Después de todos los pasos, gestos, evoluciones, muestras inequívocas, etc, ETA todavía no han dado el paso. ¿Por qué? Pues el articulista nos da su interpretación: porque no lo van a hacer. No van a dar el paso, y al final, cuando se evidencie la «incapacidad de poder materializar cualquier proyecto político por vías democráticas» volverán. De repente, o poco a poco. Continuación o evolución progresiva de pequeños grupos de «incontrolados» y «escindidos» que prolonguen e inicien una nueva fase de lucha violenta por un tiempo inimaginable.

    De acuerdo, hasta con el punto 2.

  12. Joxan,

    Muy interesante y oportuno el recordar que hace ya muchos años, unas personas afirmaron la insensatez de tener que legalizar esto, aquello y lo de mas allá, ya que como bien dices y desde un planteamiento de auténtica soberanía, en la cual las voluntades, quejas, deseos, proclamas, etc. fluyen de abajo hacía arriba y JAMÁS al revés (forma tipificada de soberanía en los regímenes nacional fascistas (España, Francia…) y como no social fascistas cómo Cuba, Venezuela, Corea N. y sin olvidar sus «fans» como son todos los MLNV.

    Desde luego conviene que huyamos de aparentes semánticas que encierran situaciones peligrosas con efecto centrifugador, tal como en su día nos expuso un bloguero y articulista. Me refiero a una palabra tan cacareada estos días como es la de rechazo a lo cual se debe sumar el esfuerzo de los revolucionarios de hacer ver que ETA es un mundo y el resto del MLNV otro mundo. Cuando resulta que bailan en perfecta sintonía.

    Debemos EXIGIR del mundo de Bietan Jarrai la CONDENA sin condiciones y con carácter definitivo de todo tipo de tormento, extorión, amenaza, terror, etc. así como el cese definitívo del terrorismo en todas sus formas de forma incondicional. Y ello incluye tanto a ETA como a sus múltiples serpientes. Que no sigan intentando marear la pérdiz, que a la pobre ya le quedan pocas plumas y se puede cansar y mandar todo al garete.

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