Mikel García Maiza

Hoy he leído un Power point, que las juventudes de Eusko Alkartasuna están propagando a través de la red “como respuesta, a la campaña de acoso y derribo por parte de los partidos autodenominados constitucionalistas” a la “ruta Ibarretxe” y la propuesta de “consulta”. Para nada hablan, de las criticas que gente como yo, vasca, nacionalista e independentista,  realizamos a dicha consulta.

Una muestra más de que en este precioso País, o estas conmigo o contra mi, o como explicaba en el anterior mensaje, el carnet de abertzale solo lo tienes sí piensas como ellos, porque sino, directamente eres tachado de españolista.

Vamos, que algunos han aprendido de manera envidiable el modelo de actuación de al izquierda radical, y que tantas veces les tacha de españoles, regando los batzokis y alkartetxes con pinturas rojigualdas.

Pero olvidando lo importante, que por desgracia es lo anterior, el dichoso Power point, desarrolla una serie de medias verdades (igual que hace la izquierda radical), para determinar que la consulta, es una forma de decidir por nosotros mismos sin que otros decidan por nosotros. Cuando plantean la pregunta, “¿decides tú o deciden por ti?” me imagino que la pregunta hace referencia, a que los abertzales de este País decidimos votar a la coalición EA-PNV, para realizar una consulta sobre el derecho a decidir en “ausencia de violencia” y como esa ausencia no se da, pues eso que Ibarretxe esta decidiendo por nosotros. Me equivoqué, se refieren al hecho de que los constitucionalistas españolistas, dicen que la consulta no condena a ETA, algo que por desgracia es totalmente cierto.

También, hacen llamamientos al dialogo entre partidos y para ello argumentan que “ETA no nos representa. Queremos decidir nosotros democráticamente. Las cuestiones políticas las deben resolver los partidos políticos y nadie más.”,  ¿para qué coño sirve el Parlamento Vasco y las Juntas Generales de los tres Territorios?, ¿no son los foros para que dialoguen los partidos?. Por lo visto ni el Parlamento, ni las JJGG valen para el dialogo de los partidos, ¿os suena este argumento?, a mi sí, es el argumento habitual de la izquierda radical.

Para finalizar, lazan el argumento de que la participación es democracia, cierto. Pero la participación para todo, no solo para lo que me interesa, ¿donde esta la participación de los ciudadanos en el TAV?, ¿donde esta la participación de los ciudadanos para determinar la ubicación de las centrales térmicas?, ¿donde esta la participación de los ciudadanos para determinar la ampliación o reducción de un aeropuerto?, ¿donde esta la participación de los ciudadanos para determinar la instalación de una incineradora?…, para todo lo anterior, aún habiéndose realizado consultas a los ciudadanos, nuestro querido Gobierno Vasco ha realizado los planes y proyectos que había decidido, independientemente del resultado de la consulta, que siempre era negativo con respecto a la decisión del Gobierno Vasco.

Esto cuando la consulta se ha realizado, porque en otros casos la consulta no se ha realizado por mandato expreso del Gobierno Vasco, y eso que aquí no tenemos Tribunal Constitucional, ya que a nuestro Gobierno Vasco no le hace falta para impedir consultas.

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8 comentarios en «El PowerPoint de Gazte Abertzaleak»

  1. No estoy de acuerdo con el artículo. Sería deseable una democracia más participativa en algunos aspectos pero no en todos. Personalmente defiendo el sistema de partidos y no el sistema asambleario de que gana el que más grita o el que más va a la asamblea.

    Si que se deberían hacer más consultas y que se haga esta es importante. No me vale el argumento de que como no se hacen consultas sobre el TAV, etc esta tampoco hay que hacerla.

    Dices: «decidimos votar a la coalición EA-PNV, para realizar una consulta sobre el derecho a decidir en “ausencia de violencia” y como esa ausencia no se da, pues eso que Ibarretxe esta decidiendo por nosotros». Incurres en un error porque en ningún momento se plantéa en la consulta el derecho a decidir, que entiendo que sería optar por independencia, federalismo, autonomía, etc, por lo que no debes sentirte engañado de momento en ese aspecto.

    Un saludo desde: http://napartarra.blogspot.com

  2. Sobre el power point de las juventudes de EA, la verdad es que no lo he leído. Pero estoy seguro que ciertos entrecomillados o parafraseados de Mikel responderán fielmente al documento referido.

    En primer lugar, y yo me he manifestado anteriormente en este sentido, la consulta famosa, iba a realizarse en condiciones de ausencia de violencia. ¿Cuándo se dice esto? Cuando, una vez más, nuestros dirigentes políticos, «tragan» con el convencimiento de un final de ETA definitivo, que ya desde el 2004 venía barruntándose; y según diferentes interlocutores insertados en distintos campos de juego, se iba a producir «bajando la persiana poco a poco», sin grandes declaraciones, etc. Osea, condicionando nuevamente la política y la sociedad vasca, engañando de nuevo. El problema viene cuando ETA dice que donde digo digo, digo diego, y aquí es donde algunos tienen que cambiar el discurso y variar las condiciones para tirar con la consulta para adelante.

    Es en estas condicones cuando hay que buscar nuevos argumentos para justificar el trazado diseñado, y emplear falsos razonamientos como: «ETA no puede marcar la agenda política de los vascos», «ETA no nos representa y queremos decidir nosotros democráticamente», etc. Decidir en democracia, significa decidir en libertad. Y mientras hay terrorismo, existe el condicionamiento de toda una sociedad. Dentro de ella habría que establecer subdivisiones, a modo de castas, porque efectiva y desgraciadamente algunos están más condicionados que otros. Creo que todos los ciudadanos de este país conocen a algún cocejal de su pueblo o ciudad, algún ertzaina o incluso policía nacional o guardia civil, empresario… Habría que preguntarles también a todos esos sobre su concepto de democracia y libertad.

    Una de las peores cosas que le puede ocurrir a un hombre, es perder su credibilidad. ¿Ha desaparecido la violencia? No. Pues por mi parte, de nuevo, no debería haber consulta. Sin apelar a derechos, capacidades o cuestiones competenciales, sino a cuestiones racionales y éticas.

    Pero Mikel además, profundiza en el mensaje de las juventudes de EA: «las cuestiones políticas las deben resolver los partidos políticos y nadie más» Añade Mikel que ahí están las JJGG y el Palamento. Efectivamente, Mikel descubre la trampa, al decir que éste es el argumento de la izquierda abertzale. Incidiendo en los argumentos y la terminología de la izquierda revolucionaria vasca, frente a la democracia formal o representativa, se halla la que ellos propugnan, impulsan y favorecen: la democracia participativa. Que no es otras cosa que la democracia de la minoría, que quiere imponerse a la mayoría cambiando las normas establecidas. Y que aderezada con ciertas dosis de bombazos, disparos y amenazas, se convierte en el contrapoder. ¡Qué peligroso es utilizar la terminología del enemigo! Recientemente, en un acto público escuché al mismísimo Consejero de Interior del Gobierno Vasco, D. Javier Balza emplear el mismo término. ¡No pude dar crédito!

    ¿Y qué papel juegan las juventudes de EA en este confuso panorama político y social? Cada cual saque sus propias conclusiones.

  3. Del argumento de José Angel -» mientras hay terrorismo, existe el condicionamiento de toda una sociedad… porque efectiva y desgraciadamente algunos están más condicionados que otros»-, ¿qué se concluye? ¿no hay democracia en Euskadi? Es imposible realizar una consulta democrática en condiciones de plena igualdad de oportunidades o siquiera en ‘condiciones de ausencia de violencia’, tal y como muy ingenuamente, prometió realizar el lehendakari. No hay un sólo país al que otorguemos la categoría de democrático que haya conseguido ese ‘momento ideal de la política democrática’, en el que reinan plenamente la igualdad y la libertad, y que se encuentre libre de amenazas, presiones, desigualdades, más o menos evidentes o sutiles. Un ejemplo de acción democrática en condiciones no-democráticas: en las postrimerias del franquismo, con sus aparatos de represalia y coacción funcionando a tope, la lucha democrática en España tuvo como objetivo organizar proceso democrático, y no aplazarlo hasta la neutralización de la dictadura. La lucha por la democracia en Chile buscó la victoria en una consulta convocada en condiciones de autocracia y represión. La lucha por la democracia en Zimbabwe, mucho más recientemente, no ha propugnado el aplazamiento de las elecciones hasta el desmantelamiento del régimen represor de Mugabe, sino que ha planteado estas elecciones como el inicio de un proceso de regeneración democrática del país.

    En todo caso, retomo el argumento: no hay democracia en el mundo que garantice absolutamente la libertad frente a la presión de lobbyes económicos o una igual seguridad frente a la acción de los grupos terroristas. Pero, eso no significa que no haya democracia, o que la democracia, como dicen ‘los otros’, sea cero. Si el argumento fuese tan fácil, ¿incluiríamos a algún país en el Catálogo de paises democráticos del mundo (por cierto, ese catálogo existe)?

    A mi me parece que a Ibarretxe no se puede pedir, al menos en nombre de la democracia, que renuncie a convocar consultas. Se le debe pedir -en nombre de ella- que defienda a la sociedad democrática y a sus componentes de sus enemigos, de aquellos que quieren prevalerse de su posición para imponer sus criterios evitando consultar al pueblo, que defienda -con toda la fuerza de la violencia legitima- a la sociedad de aquellos que utilizan la violencia ilegítima y el terror, que movilice de una vez a sus recursos policiales para prevenir-impedir y neutralizar-detener a los terroristas antes de que cometan sus fechorias.

    Los argumentos «ETA no puede marcar la agenda política de los vascos” y “ETA no nos representa y queremos decidir nosotros democráticamente” no son, a mi criterio, falsos. Son muy buenos argumentos democráticos. Ha habido muchos que han olvidado este hecho y ETA les ha utilizado: PNV y EA en Lizarra desde luego, pero también Zapatero y Eguiguren en Ginebra y en Loyola.

    De todas las formas, aunque no creo que se le pueda objetar la convocatoria de la consulta desde una posición de cuestionar la democracia en Euskadi, es evidente que se podría objetar la oportunidad, el contenido de la misma o cualquier otra cosa que se quiera objetar desde el ámbito del debate político. La legitimidad democrática de Ibarretxe a la hora de convocar la consulta no agota ni impide el debate sobre la oportunidad o los contenidos de la misma.

  4. En mi escrito hay un error, manifiesto que el PowerPoint lo han elaborado las juventudes de Eusko Alkartasuna, y es algo que no estoy en condiciones de afirmar, por lo tanto, en el escrito debería de poner “ que las juventudes de Eusko Alkartasuna están propagando a través de la red”.

  5. Estimado Joseba:

    «Mientras hay terrorismo, existe el condicionamiento de toda una socidad», y subrayo condicionamiento. Creo en la democracia. El argumento de que no hay democracia, es el argumento de la izquierda revolucionaria, no el mío. (por cierto, algunos de nuestros políticos, nacionalistas, también han manifestado pública e «ingenuamente» que no hay democracia. Creo en nuestras instituciones, las que los vascos votaron y eligieron en sufragio universal, por ello, incidía en la trampa que descubre Mikel García Maiza, cuando éste criticaba que se sacasen cuestiones políticas de vital importancia del Parlamento y Juntas Generales. Por supuesto que hay cosas que no me gustan de ella, pero desde mi realidad y condiciones particulares lucho para mejorarla.

    Aclarado esto, tengo que decirte Joseba, que efectivamente es imposible realizar una consulta «en condiciones de plena igualdad y oportunidades», porque cada cual vive su propia realidad y circunstancias, pero sí es exigible poder realizarla en condiciones de LIBERTAD. Es decir, no entiendo por qué afirmas taxativamente que esta consulta no puede realizarse «en condiciones de ausencia de violencia». Basta con que la izquierda revolucionaria deje de ejercerla. Insisto, el lehendakari prometió realizar esta consulta en ausencia total de violencia, y realizarla ahora, con bombas y cuatro muertos por medio, no hace si no faltar a su palabra. A juzgar por el ramillete de ejemplos de lucha de algunos pueblos por lograr la democracia y abolir sistemas totalitarios (Franco, Pinochet y Mugabe), tal y como dices «el inicio de un proceso de regeneración democrática del país» y compararlo con la presentación de la consulta del lehendakari en las condiciones actuales, da la impresión de que quien no cree en la democracia actual eres tú. La democracia, en sentido amplio, no depende de esta consulta.

    «No hay democracia en el mundo que garantice de forma absoluta la libertad y la igualdad». En el mundo no hay nada ni nadie que garantice nada, y de forma absoluta menos todavía, pero el hecho de que exista terrorismo que luche contra ella, es la prueba de que esa democracia tiene visos de funcionar. Como ya he dicho anteriormente no estoy en contra de una consulta, y no cuestiono desde una perspeciva legal o competencial la posibilidad de que nuestro lehendakari pueda consultar a su pueblo, sino que lo que cuestiono es la oportunidad, el contenido de la propuesta y la eficacia de todo ello. Por supuesto que creo que el lehendakari además de legitimidad, tendría en ocasiones la obligación de consultar a su pueblo sobre cuestiones diversas. Pero creo que incurres en el error, últimamente tan extendido, de establecer las cosas en un «conmigo contra mí»; o estás de acuerdo con el lehendakari y su propuesta, o eres de los de enfrente, y me atribuyes argumentos y posiciones políticas fuera de toda realidad, obviando toda posibilidad de crítica interna. Claro que algunos creen, y puede que no sea tu caso, que los que defendemos posiciones distintas no somos lo suficientemente abertzales.

    Manifiestas que al lehendakari se le debe pedir que defienda la sociedad democrática y a sus componentes de sus enemigos. Y aquí divides al enemigo en dos, con cierta precisión: quienes ostentando una posición de poder tratan de imponer sus criterios y evitar la consulta, y los terroristas. Hablaremos en otro momento sobre la determinación en cada coyuntura concreta del enemigo principal, y el aspecto principal del mismo, pero tu argumentación me deja profundamente descolocado, al señalar que Ibarretxe debe utilizar -con toda su fuerza- la «violencia legítima» para defender la sociedad democrática, frente a la «violencia ilegítima» y el terror. Y esta división de violencia ya no me gusta tanto, porque creo que el lehendakari como máximo responsable del poder ejecutivo de nuestro pequeño país, jamás ha utilizado la violencia, sino que habrá empleado la fuerza, la fuerza legítima cuando la ocasión así lo ha requerido. Quizá sea sólo cuestión de matices, pero afirmar que «movilice DE UNA VEZ a sus recursos policiales pra prevenir… detener a los terroristas antes de que cometan sus fechorías», es más que insinuar que hasta ahora ha consentido que ETA y su entorno lleven a cabo esas fechorías sin movilizar a la Ertzaintza para tratar de impedirlo, y esa afirmación además de grave, me induce a situarte en otro punto del espectro político del que aparentas proceder. Fechoría es lo que hacen el «lolo» y el «tato», lo que esta gente está haciendo es matar, extorisonar y amedrentar.

    No voy acuestionar lo democrático o no de los argumentos «ETA no puede marcar la agenda política» y «ETA no nos representa y queremos decidir nosotros mismos», lo único que digo es que ETA condiciona la vida política y social de este país cada vez que realiza una acción terrorista, emite un comunicado, o publica un zutabe; es más, cada vez que uno de sus miembros es detenido y se le ocupa documentación sobre presuntos objetivos, ya está condicionando la vida diaria de esas personas, familiares y amigos, así como de los políticos, por las repercusiones que todo ello puede tener. ETA condiciona la sociedad vasca día a día, y su agenda, haciendo o no haciendo nada, simplemente existiendo.

    Por último Joseba, creo que cometes otro error también muy común en nuestros días en el terreno de los objetivos, ya que el enemigo del pueblo vasco (me refiero al enemigo principal bajo las actuales condiciones, osea ETA) desarolla una perfecta disección de los diferentes objetivos determinados dentros de cada eje de intervención; aplica grados, escalas, procesos, colectivos, momentos, etapas, etc. con perfecta precisión. Y algunos, de forma torticeramente perversa, lo resumen en que ETA sólo distingue entre nacionalsitas y no nacionalistas.

    Un saludo

  6. A José Angel:

    Me manifiesto de acuerdo en muchas de las cosas que dices. Por ejemplo, la definición selectiva de los objetivos por parte de ETA crea una reacción perversa. Aunque el proyecto de ETA se defina frente a todos, en realidad cuando se materializa tácticamente en acción terrorista distingue uno a uno a sus enemigos. El esquema es el maoísta: ‘como estrategia 1 contra 10, como táctica 10 contra 1’. El efecto –buscado por supuesto, es el ‘divide et impera’ romano- en el campo democrático es que en lugar de facilitar la identificación del terrorismo como enemigo, en vez de crear unión y solidaridad contra el mismo, provoca enfrentamiento entre los ‘condenados’ con escolta y los ‘tolerados’ que no necesitan de ella. Esto tiene sin embargo solución. Todos, ‘condenados’ y ‘tolerados’, cada uno con su uniforme y bandera, deberíamos alistarnos en la vanguardia del combate contra el terrorismo.

    La cosa que también nos divide es, sin embargo, como se concibe este combate contra el terrorismo, entendido como lo entiendes tu mismo, es decir, como el enemigo principal de nuestro país y, como decía también ha poco el propio lehendakari, el ‘principal obstáculo’ de su desarrollo social y político democrático. Cuando planteo lo que se le puede exigir al lehendakari como autoridad democrática en relación con esta lucha es, sin duda, porque creo que no nuestras instituciones no están realizando el esfuerzo necesario. No basta con que la Ertzaintza (violencia o fuerza legítima, llámala como quieras, a Weber se le ha traducido de ambas maneras y no creo que discrepemos en eso) haga lo que pueda, hace falta un discurso de legitimación de esta acción policial. Discurso de legitimación, que yo creo muy débil entre nuestras autoridades democráticas, y que de manifestarse con la intensidad que se merece (no olvidemos que se tratar de combatir al enemigo principal) intensificaría la acción y colaboración popular con la policía vasca y consecuentemente la eficacia de esta en la respuesta a la acción criminal de ETA.

    Pero, lucha no será eficaz desde la única visión policial o judicial. El pacto de Ajuria Enea lo enfocó con bastante acierto: son además necesarios el liderazgo de las autoridades del país, la unidad democrática y el desarrollo político de la voluntad popular. Es imposible combatir la ‘guerra popular’ de ETA y el MLNV, que es lucha armada y acción política, terror y urnas, crimen y agitación de masas, sin acción policial y acción popular de las fuerzas democráticas. ETA conoce que, hasta ahora, las instituciones vascas son el aspecto principal de la contradicción [que es además la llamada principal, de acuerdo con la jerga maoísta] que opone a aquella con éstas. Y son el aspecto principal, ya que el ejercicio de la voluntad popular las ha revalidado frente a otras opciones, significativamente las que buscaban la llamada ‘ruptura’. Y son el aspecto principal, porque el desarrollo político, social, económico y cultural que hemos conocido de la mano de las instituciones vascas ha neutralizado con éxito el obstinado empeño de los eusko-bolcheviques por erosionarlas.

    Por tanto, no se puede combatir a mi juicio a ETA con éxito sin acción policial, pero tampoco sin acción popular. A mí, que se pueda producir una situación de ‘ausencia de violencia’ por que ‘la izquierda revolucionaria deje de ejercerla’ me parece increíble. Soy por lo tanto escéptico también ante las expectativas que se crean en torno al ‘final dialogado’. Creo asimismo que esas convocatorias que se realizan –desde posturas bienintencionadas, sin duda- a ETA para deje la violencia, o declare una tregua,… de tal manera que, sólo a partir de ese momento cero, se puedan adoptar decisiones institucionalmente trascendentales pueden terminar siendo una gratificación política para ETA.

    Insisto, la ‘ausencia de violencia’ no existe ni como concepto ni como realidad. La violencia forma lamentablemente parte constitutiva de la sociedad, de la antigua y de la moderna. Se podría buscar ‘la desaparición de ETA’ y hablar de la necesidad de la ausencia de ETA. Pero, ¿crees José Angel que la izquierda revolucionaria, como la llamas, tiene prevista en su manual de ‘guerra popular prolongada’ un escenario de renuncia unilateral al axioma de considerar legítimas todas las formas de lucha? ¿Crees de verdad que, mientras no se produzca esta inverosímil situación, se habría de suspender el ejercicio de algunas acciones políticas o la presentación de determinadas iniciativas políticas? ¿Con qué límite?

    joseba elorza
    (jelorza@hispavista.com)

  7. A Joseba:

    Creo que nos vamos entendiendo un poco más; necesidad de identificar el terrorismo como enemigo común del mundo democrático y los intereses de determiandos partidos en mantener la división, cuando la solución sería «condenados» y «tolerados/condenados», «deberían alistarse en la vanguardia del combate del terrorismo».

    Coincidimos también en la que eficacia de esta lucha no va depender exclusivamente de los campos policiales y judiaciales, ya que desde esta perspectiva y como apuesta única contribuiríamos al «empate infinito» (he aquí otro error de los distintos gobiernos del Estado) pero la discrepancia vendría en el modo de desarrollar la lucha popular (a partir de ahora me referiré a ella como lucha social, porque la connotación «popular» me produce urticaria). Desde mi humile opinión el camino para hallar la solución a este problema vendría de la mano de desarrollar una lucha ideológica; es decir, lucha ideológica en todos los terrenos (sociales, políticos, profesionales…) explicando a la sociedad vsca la verdadera esencia del carácter revolucionario y marxista de la lucha que practica el MLNV. Creo que ahí radica la clave del éxito. La paz no es algo absoluto y la «violencia» adoptaría otras formas y afectaría a otros campos, como bien decías, económicos, sociales, etc., osea, otros enemigos, o enemigos secundarios.

    Por cierto, fuerza y violencia en un momento dado pueden ser sinónimos y tener un similar significado, pero ambos términos tienen connotaciones radicalmente distintas; la violencia tiene connotaciones de especial virulencia, mientras que la fuerza puede entenderse con un criterio de mayor proporcionalidad. Como decía en otro post, cuestión de matices, pero en cualquier caso no estoy en disposición ni en la capacidad intelectual de contradecir a Weber.

    Me preguntas si creo que la izquierda revolucionaria tiene previsto un escenario de renuncia unilateral al axioma de considerar legítimas todas las formas e lucha, a lo cual tengo que responder que este mundo y los que pertenecieron a él, nunca jamás renunciarán al axioma, o a la condena del empleo de la violencia desde una perspectiva ética. Ni siquiera Patxi Zabaleta renuncia a ella, tal y como recogió su ponencia Aralar durante el proceso Batasuna durante el año 2000, y que por cierto, cuando se constituyó en partido político, afirmó que pese a todo seguían formadno parte de la izquierda abertzale. La crítica de esta mundo suele se a la validez coyuntural y/o idoneidad táctica, pero no es algo criticable desde la óptica ética. Es posible que puedan dejar de emplearla, de forma coyuntural, pero en ese supuesto se convertirían en otra «cosa». En la medida en que otros la han dejado, no es inverosímil que éstos lo hagan; otra cosa será qué pasaría en futuras coyunturas, una vez consolidados los espacios o victorias parciales, dentro del largo proceso revolucionario de la izuierda abertzale.

    Me preguntas también si creo que mientras se produce ese cese habría que suspender algunas acciones políticas o la presentación de determinadas iniciativas políticas. La contestación es que depende; determinadas iniciativas sí y determinadas iniciativas no. Depende qué iniciativas, quién las lidera, quién las tome y para dónde vayan, porque todo eso me recuerda un poco a aquel slogan de hace algunos años de «hay que moverse». Ya, pero, quién se mueve primero, para dónde, por qué, hasta dónde y si hace falta bocata para el viaje. Iniciativa siempre hay que tenerla, y te repito Joseba que no critico la consulta por ser una iniciativa del lehendakari, sino por otras circunstancias. Coincidimos en que dentro del término enemigo están quienes se prevalecen de su posición para impedir la consulta al pueblo, y quienes además de ser impedimento para el desarrollo de nuestro país, utilizan la violencia. Como bien sabes, el movimiento revolucionario del que estamos hablando ha séñalado que la contradicción principal de nuestros días es la contradicción Estado/NAción, de manera que cualquier iniciativa, del lehendakari o de cualquier otra índole, que trate de incidir en esa contradicción, que favorezca la confrontación con el Estado eleva el nivel de excitación sexual del MLNV a cotas elevadísimas; por tanto, es precisamente lo que no debemos hacer. Toda iniciativa que vaya en la línea de agudizar esa contradicción predeterminada como principal, está contribuyendo a dividir a la sociedad entre vascos/españoles, cuando la línea que ha de llevar la lucha (tal y como hemos acordado que el enemigo principal es el terrorismo) es tratar de buscar la unidad de quienes luchamos por la democracia, y dividir la sociedad entre demócratas/violentos, que es donde ellos no se hallan cómodos, precisamente porque están solos.

    Creo que tú mismo da con la clave cuando dices que «el pacto de Ajuria Enea lo enfocó con bastante acierto: son además necesarios el liderazgo de las autoridades del país, la unidad democrática y desarrollo político de la voluntad popular». «ETA conoce que las instituciones vascas son el aspecto principal de la contradicción que opone a aquella con éstas. Y son el aspecto principal ya que el ejercicio de la voluntad popular las ha revalidado frente a otras opciones, significativamente las que buscan la llamada «ruptura» Y son el aspecto principal porque el desarrollo político y social, económico y cultural que hemos conocido de la mano de las instituciones han neutralizado con éxito el obstinado empeño de los euskalbolcheviques por erosionarlas».

    Yo no lo hubiese dicho mejor; tú mismo das la clave para resolver este entuerto, aislar a ETA (y con quienes se complementan en la práctica política y social) y buscar iniciativas que busquen consensos con las fuerzas democráticas, no confrontaciones con el Estado que llevan a posturas rupturistas, y generan situaciones en las que poco podemos hacer. Colaborar en este sentido es fortalecer nuetras instituciones, las que molestan a los bolcheviques.

    Un saludo afectuoso

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