La huelga por la huelga o el ejercicio abusivo de un derecho

Iñaki Anasagasti bere blogean

huelgaBien, ya tenemos huelgas convocadas abusivamente. Lo argumento.

Es en la mesa sectorial de Osakidetza donde hay que plantear las cuestiones si de verdad se quieren resolver. Pero no lo quieren. Es la huelga por la huelga. Nos lo dijeron.

Omiten en su convocatoria para engañar a la ciudadanía  un dato del mayor relieve.

El orden del día de esa reunión de la Mesa de Osakidetza lo redactan  las dos partes: la Dirección de Osakidetza con dos temas y los otros dos temas la parte social. Los sindicatos.

Ni una sola vez, repito, ni una sola vez han planteado los sindicatos hablar de la atención primaria, ni temas adyacentes. Ni una sola vez. Ellos solo están para protestar y organizar huelgas.

Tampoco han solicitado poner encima de la mesa evitar la “supuesta” fuga de profesionales, ni siquiera datos contrastables. Ni una sola vez. Repito, ni una sola vez.

La vía para reducir la temporalidad son la Ofertas Públicas de Empleo (OPE) y Osakidetza acaba de convocar Medicina de Familia, Pediatría y Enfermería. Todo lo posible que da la ley. Todo. Me refiero a la ley de presupuestos 2018-2019. Lo mismo la OPE 2021aprobada.

Los sindicatos tienen todo el derecho a la huelga, pero si abusan de ella dañan a la sociedad y a la imagen de Osakidetza gravemente y muy frívolamente. En democracia son los partidos quienes se presentan a las elecciones, no los sindicatos. Pero ya lo han dicho ELA y LAB, ellos son políticos, pero en este caso de política destructiva, porque tienen canales para resolver problemas y no lo hacen. Hoy ha estado la secretaria General de CCOO en Radio Euzkadi. No ha planteado ninguna de las demandas que les llevan a la huelga.

El precepto constitucional reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. El concepto clásico de “trabajador” vinculado al derecho de huelga que aflora en  los  albores de la revolución industrial, hace referencia a las personas laboralmente dependientes, laboralmente explotadas y económicamente expoliadas  que mediante el ejercicio de este derecho y otros de carácter colectivo, fueron consiguiendo mejoras en sus condiciones de trabajo, salariales, de seguridad e higiene, un contrato como el del trabajo que ya no considera el salario como una mera contraprestación contractual sino como un medio de vida del trabajador y, por último, consiguieron la existencia de un sector del ordenamiento jurídico, del derecho del trabajo, protector de los derechos de los trabajadores

En definitiva, el derecho de huelga posibilita históricamente  el advenimiento de la clase trabajadora a una situación bien ajena a las condiciones de explotación y abuso de la primera revolución industrial.

Todo esto tiene que ser complementado, con una segunda reflexión ajena a la legitimidad de los sindicatos para organizar cada dos por tres, e incluso llevar a los tribunales al Gobierno Vasco, por cuestiones que pueden ser encauzadas en una Mesa. El derecho a la huelga no es un derecho susceptible de ser ejercido ilimitadamente. La propia ley establece regular las garantías precisas para a asegurar el mantenimiento de los servicios mínimos, evitar la coacción y los piquetes intimidatorios, cuando el derecho se ejercite. Estas huelgas salvajes de sanidad compromete gravemente la imagen de la institución, que también es un bien. Les importa un pito.

Hablo con médicos y enfermeros/as. Se extrañan de esta facilidad para convocar huelgas en función del trabajo acumulado en una pandemia que es algo excepcional. ”Nadie vocacional de la sanidad puede argumentar en serio esto. Se descansa de mil maneras sabiendo además que esto es una crisis temporal. El problema es que aquí hay sindicatos antisistema, poca vocación  por la sanidad como servicio y gentes que creen que la medicina y el trato humano a los pacientes es un empleo sin más manipulando una situación excepcional como si fuera para siempre”.

Hay de todo. Y no niego que existan argumentos como el no cubrir puestos de pediatría en ambulatorios de Bilbao. La temporalidad se puede gestionar de muchos modos con contratos diarios por no haber habido una planificación adecuada o  con contratos más largos. Una pandemia es algo excepcional y medible en el tiempo, tratar de cubrirlo todo en una situación de emergencia y criticar como lo están haciendo, a mi juicio es de una irresponsabilidad absoluta y creo hay que decirlo, denunciarlo y pedir que lo haga mucha gente, porque ya está bien.

Creo que todo esto hay que plantearlo en las Mesas correspondientes. Ya sé que es pedir peras al olmo en gentes que están solo  a erosionar a Osakidetza y al Gobierno Vasco. No están en una sintonía de búsqueda de soluciones. No se buscan solucionar los temas, sino envenenarlos, y los convocantes de estas huelgas están en ello.

El derecho a la huelga es fundamental. El abuso de la misma, nefasto en una sociedad con valores, seria y que busca una buena imagen de profesionalidad. Que vayan a la Mesa sectorial de Osakidetza y no a los juzgados y que no tengan ese eslogan de la huelga por la huelga porque están abusando de un derecho.

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3 comentarios en «La huelga por la huelga o el ejercicio abusivo de un derecho»

  1. Ya está bien
    COMO MÍNIMO, HABRÍA QUE DISTINGUIR DOS ETAPAS: DE 1960 A 1977, Y SUBRAYAR EL 15 DE JUNIO DE 1977, CON LAS PRIMERAS ELECCIONES DEMOCRÁTICAS, CON UNA RAYA MUY GRUESA, Y DE 1977 HASTA EL FINAL, AUNQUE, A DECIR VERDAD, LA LLEGADA DE LA DEMOCRACIA TUVO EN LOS PRIMEROS AÑOS MUY POCA INFLUENCIA SOBRE LA ACTUACIÓN DE ESA POLICÍA
    EUGENIO IBARZABAL 14.02.2022 | 00:24

    NO era mi intención adentrarme nuevamente por terrenos ya recorridos, pero el contenido del Informe que me acaba de llegar del Instituto Arrupe sobre Injusticia padecida por integrantes de la Fuerzas de Seguridad del Estado, así como de sus familias, a manos de ETA, en el período comprendido entre 1960 y 2011, me obliga, en honor a la verdad, a dar mi opinión al respecto. Se trata de un Informe solicitado y financiado por el Gobierno vasco, elaborado a partir de datos ya conocidos, a los que se han añadido catorce entrevistas individuales. Luego, conclusiones y sugerencias.

    1.- En el Informe se afirma que la situación de aislamiento, soledad y marginación en la que han vivido las Fuerzas de Seguridad del Estado en el País Vasco (FCSE) fueron consecuencia de una estrategia de ETA contra ellas, fomentada por dicha organización para crear así un discurso que justificara luego los terribles atentados posteriores.

    Pienso que este análisis es radicalmente incompleto y parcial.

    Ese aislamiento, soledad y marginación existieron desde, al menos, la implantación del régimen de terror franquista, tras la ocupación militar de este país en los años 1936 y 1937, con la consiguiente represión. Muy anterior, pues, a ETA.

    Eran consecuencia del sentir popular, que observaba cómo dichos cuerpos constituían la maquinaria represiva del Estado franquista contra amplísimas capas de la población, algo que se palpaba, escuchaba y, en muchos casos, sufría directamente. Observaba a personas ajenas a la sociedad vasca llegar y marchar al poco tiempo, campar a sus anchas, efectuar cualquier barbaridad y obrar con total impunidad. Y que advertía que, luego, no pasaba nada; paz fue el nombre que los franquistas dieron a la represión. Este sentimiento constituía un sentir compartido por una gran parte del país, especialmente en Bizkaia y Gipuzkoa.

    ¿O es que Melitón Manzanas, Losada, el sargento López o el capitán Hidalgo eran unos desconocidos y se convirtieron en «malos» tan solo gracias al discurso previo que creó ETA? ¿? ¿Hay duda de por qué eran conocidos? ¿Cómo defensores de las libertades públicas?

    Lo que en realidad ETA hizo fue aprovechar este sentir popular contra las FCSE para imponernos su propia estrategia, y con ello generar ese injustificable sufrimiento. Además, muchos de los que asesinaron vivían y trabajaban fuera del País Vasco, por lo que era del todo punto imposible justificar que fueran culpables o responsables de algo.

    2.- El País Vasco no era, pues, un destino difícil tan solo por el terrorismo de ETA, sino por la animadversión y falta de colaboración de gran parte de la población, cuyas causas acabo de recordar. El origen era, pues, previo. Los miembros de las FCSE llegaban al País Vasco como a un país ajeno y desconocido. Nada de este contexto social y de estos porqués aparecen expuestos en el Informe. Y sin análisis completo previo, ¿qué cabe esperar de sus conclusiones y sugerencias?

    Hay algo más: no conozco a día de hoy confesión ni reconocimiento por parte de ningún miembro de esos Cuerpos a propósito de lo mucho que sin duda tuvieron que hacer, ver, escuchar y saber de su estancia en La Salve, Intxaurrondo u Ondarreta, por citar tan solo tres cuarteles de la Guardia Civil, a lo largo de todos esos años, hechos que sabíamos que existían desde siempre.

    Nadie de ellos levantó la voz entonces, ni tampoco tuvo la honestidad de dar fe de ello luego, ni hay quien haya perdido perdón. Obediencia debida. Es más, a algunos se les ha indultado, ascendido y publicado libros. Lo de la exigencia de solicitar perdón era solo una obligación para los demás.

    3. He sido cercano al sufrimiento de esas víctimas. No lo he contado nunca, pero una de las cosas menos agradables que me tocó hacer cuando estuve en la Diputación de Gipuzkoa fue acudir al Cuartel de Intxaurrondo con motivo de la festividad de su patrona. Lo hice tras la insistencia de algunos y en el afán de normalizar la situación y comenzar así una nueva etapa. Estoy seguro de que, incluso, sin saberlo, daría aquel día la mano a Rodríguez Galindo, al que no conocía ni de nombre, y del que, naturalmente, desconocía sus «hazañas». Acudir fue un acto de generosidad, que tuvo la respuesta bien conocida por parte de él y de los suyos. Esa es la verdad. Estoy hablando del año 1983. Una ingenuidad por mi parte.

    Hoy no habría ido.

    Luego hubo más.

    4. Late constantemente en el Informe la impresión de que el pueblo vasco no estuvo cercano a las FCSE en los momentos de sufrimiento. Pero si se lee con detenimiento el Informe, las quejas fundamentales de las víctimas se dirigen hacia el abandono, la desidia y la falta de reconocimiento que tuvieron que sufrir de sus propias autoridades, administración y gobiernos de la época.

    Cuentan que los Gobiernos de España los dejaron abandonados y solos, sin apoyo de ningún tipo. Lo dicen ellos, las propias familias de las víctimas.

    Y eso no aparece de manera explícita en las conclusiones y sugerencias, que van dirigidas, exclusivamente, a lo que el Gobierno vasco debería haber hecho o debe todavía hacer.

    5. Por lo leído, los vascos somos culpables de no haber sido sensibles a su sufrimiento. Se le pide al Gobierno vasco, en consecuencia, «consolidar la imagen de las FCSE como instituciones al servicio de las libertades públicas». Ojalá lo hubieran sido. ¿Consolidar incluso si no lo fueron? ¿No debería ser mencionado en el Informe la responsabilidad de los Gobiernos de España de la época de mantener una policía ajena por completo al sentir del pueblo, impune en sus actuaciones, que tuvo como consecuencia su marginalización y abandono social, así como la necesidad, en su momento, de ser sustituida por una policía propia? ¿Por qué, si no, reivindicábamos la Ertzaintza? ¿Qué responsabilidad tenía la inmensa mayoría de los vascos de la pésima imagen de las FCSE? ¿No sería responsabilidad propia de las FCSE consolidar su imagen como instituciones al servicio de las libertades públicas en el País Vasco?

    Reconociendo que siempre cabe ser más cercanos y solidarios con los que sufren, ¿qué tenía que haber hecho, en la práctica, la inmensa mayoría de la población vasca contraria a los asesinatos de ETA, en relación a las familias de las víctimas de las FCSE en plena etapa franquista, cuando, además, no tenía relación alguna con ellas, ni las conocía, por las razones ya expuestas?

    ¿Y de qué clase de frialdad se nos acusa, cuando las víctimas de esas fuerzas confiesan que no sintieron el mínimo calor, ni entonces ni después, por parte de sus propias autoridades?

    El que esté libre de pecado que nos los diga y luego tire la primera piedra.

    6.- Las fechas son importantes. Como mínimo habría que distinguir dos etapas: de 1960 a 1977, y subrayar el 15 de junio de 1977, con las primeras elecciones democráticas, con una raya muy gruesa, y de 1977 hasta el final, aunque, a decir verdad, la llegada de la democracia tuvo en los primeros años muy poca influencia sobre la actuación de esa policía. Los hechos están ahí.

    Nada de esto hacen los autores del Informe, para quienes el franquismo, aparentemente, no existió.

    7.- Por último, otra cuestión que no voy a abordar hoy y que va mucho más allá de este Informe. ¿De verdad se nos pretende hacer creer que el terrorismo y el terror en este país empezó con los atentados de ETA, en los años sesenta? ¿Qué entienden algunos, entonces, por terrorismo?

    Ese Informe habla de buscar la verdad, pero no ha tratado de encontrarla. Ya está bien de hacer y repetir meras frases. Y, además, bajo el nombre del Padre Arrupe y de la Universidad de Deusto, a los que no hacen favor alguno.

    He observado luego que el Gobierno vasco, a través de un escrito, no ha hecho sino justificar su contenido. Una verdadera pena. Creo que alguien merecería responder de ello, porque, al ser recibido el Informe, bien podría haber sido analizado y remitido a los autores para cubrir sus evidentes lagunas, si es que las descubrió y si es que estaba de acuerdo en considerarlas como tales.

    Lejos de eso, se le ha dado una publicidad acrítica. Me habría resultado más cómodo permanecer callado, pero me han llegado unas incontenibles ganas de decir que «ya está bien» de «moralina» y de blanqueamiento por ocultación del franquismo.

    La verdad duele.

    Pero a todos.

  2. Los responsables directos del foco de la violencia en Euskadi siempre se quedan en las formas para evitar hablar del contenido. La visión unilateral sigue funcionando, algunos solo perciben en el artículo de Eugenio Ibarzabal su crítica de la violencia ‘originaria’: “Ese aislamiento, soledad y marginación existieron desde, al menos, la implantación del régimen de terror franquista “; otros, sin embargo, solo ven motivos de crítica en lo que hizo ’la derivada’: “aprovechar este sentir popular contra las FCSE para imponernos su propia estrategia, y con ello generar ese injustificable sufrimiento”.
    Mientras, ambos extremos, liberan su culpa en la “permisibilidad” que imputan a la sociedad vasca.

  3. JELen agur

    Dos reflexiones:

    -Mira que hay motivos mas escandalosos para hacer huelgas en España: el incremento del coste de la vida, el precio del gas, las electricidad, los carburantes, en maximos históricos…todo. Donde están los sindicatos?
    Pero la huelga sería contra el gobierno social-comunista.
    -la segunda: se está persiguiendo a las personas que se sitúan a las puertas de los centros abortorios porque “coaccionan” a las mujeres que acuden a abortar. ¡¡Y rezan!!. Todo para evitar una de las vergüenzas de nuestros tiempos.
    Que piensan de los piquetes en las huelgas entonces? Lo de estos es una información, sin mas?

    Lo sabe la Loli? Que opina?
    Ni es el momento, ni la forma, ni el motivo.
    Pero hay que movilizar a gente.

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