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Las mentiras de Ernesto Ladrón de Guevara-ren gezur ustelak. Pamplona es Iruña. Y si, Lizarra es Estella: así manipula la toponimia navarra el nazionalismo español.

Pierre de L´Hostal

Ernesto Ladrón de Guevara y sus mentiras en toponimia.
Ernesto Ladrón de Guevara y sus mentiras en toponimia.

Ahora que estamos entre amigos, he de reconocer que tengo un puntito masoca. Esto viene a que tuve noticia del libro titulado: “Los nombres robados: Manipulación, falsificación y rediseño de los topónimos vascos” del doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, Ernesto Ladrón de Guevara. Por el módico precio de 8,54€.

Y he de reconocer que me tentó gastarme esos pocos euros. Pero he tenido suerte. Por lo que se ve el diario anti navarro Navarra.com anda corto de contenidos y ha tenido que echar mano del “filósofo”. Y en este diario digital nos da una idea del contenido del libro.

Para quien no conozca el percal, el profesor es colaborador del diario ultraderechista Alerta Digital. Y para quien no conozca este medio os anticipamos que tiene artículos tan edificantes como el titulado “A la sombra de la tolerancia aria” (firmado por la redacción) donde se escriben afirmaciones como:

“Parece que el destino de la llamada raza aria a lo largo de los siglos no haya sido otro que el de poner sus energías, sus medios y su inteligencia al servicio de un pueblo (se refiere al pueblo judío) que no ha hecho otra cosa desde los albores de su historia que envenenarla con sus doctrinas, de parasitarla con su sistema, de corromperla con su sangre.”

“¿Y es pensable acaso que el judío hubiese logrado, sin ese encuentro providencial, elevarse de su rastrera condición hasta la cima de su poder actual, destinado como estaba en virtud de sus escasos méritos a vegetar como cualquier tribu oriental de su entorno por los siglos de los siglos en algún pedregal arábigo o pantanal mesopotámico?”

No sé vosotros, pero yo leo esto, y entre arcada y arcada, visualizo al bueno de Ernesto y sus compañeros de redacción dándole al paso de la oca, levantando el brazo en alto y no, precisamente, para saludar.

Creo, Ernesto Ladrón de Guevara, que los que, ahora, han tenido suerte, son tus camaradas de Alerta Digital. Esto lo escribís en Alemania y os cierran el medio, e incluso los redactores podrían pasar una temporadita a la sombra.

Me queda una duda que no consigo aclarar. Y es, cómo alguien con un doctorado en filosofía, ha acabado compartiendo cartel con los “kameraden” de Alerta Digital y publicando Fake News en un medio lobotomizador como Navarra.com.

¿Por dar un último coletazo en un afán de protagonismo en el crepúsculo de la jubilación? ¿guiado por una ceguera antinacionalista visceral? ¿sencillamente memez? ¿un compendio de todas? ¿cualquier otra?

Si alguien lo sabe le agradeceríamos que nos lo pusiera en los comentarios

El “Doctor” nos ha honrado con un libro sobre toponimia y nacionalismo. Y en el artículo de Navarra.com resume un poco la “tesis” del libro.

El artículo se titula “Pamplona no es Iruña ni Lizarra viene de Estella: así manipula la toponimia navarra el nacionalismo vasco”.

La “tesis” del artículo (y del libro?) es que se están sacando los topónimos euskaldunes de la chistera para hacer ver que la idiosincrasia de Navarra procede, fundamentalmente, de una “supuesta” raíz euskaldun. Y de esta manera crear una identidad falsa.

Solo voy a contestar el título porque es suficiente para darnos una idea del “nivel” del resto.

Rebatiendo solo el título nos damos cuenta de que tú, Ernesto, eres el primero en practicar, descaradamente, lo que reprochas en el mismo, al nacionalismo vasco.

Pamplona/Iruña

“Pamplona no es Iruña …. así manipula la toponimia navarra el nacionalismo vasco”.

“Iruña era un enclave previo a la fundación y no tiene nada que ver con ésta.”

A mí por de pronto, esta última afirmación me parece un poco…, cómo decirlo; poco consistente. Incluso contradictoria.

Según él, los romanos fundan la ciudad de Pamplona en un poblado indígena llamado “Iruña”; ¿y Pamplona no tiene nada que ver con Iruña?

Para Ernesto Ladrón de Guevara, los nacionalistas han identificado el nombre “Iruña” como nombre de la capital navarra por “ocultar la realidad de las cosas y manejar la información, siempre de forma tendenciosa, sin un atisbo de imparcialidad y objetividad, creando mitos y situaciones irreales, ficticias”.

Creo que Jimeno Jurio, en el pequeño estudio de “Pamplona y sus nombres” nos lo aclarará.

Sobre el primer testimonio escrito del término “Iruña”:

“El apelativo euskérico “Irunia” y el gentilicio “Iruniensis” alternan con las formas cultas “Pampilona, Parnpilonia”, “Pampilonensis”, desde el episcopado de Jimeno (1005-1024) y durante los de sus sucesores del siglo XI y primera mitad del XII, concretamente los obispos Sancho (1024-1052) 84, durante cuyo mandato fue expedido un documento sobre la iglesia de Santa Cecilia “in Pampilonia” o “de Sancta Cecilia in IRUNIA”

La cita, del obispo Jimeno del siglo XI, (“conocidísimo” por sus ideas pre-proto-nacionalistas y que, por cierto, no comparte tu opinión de que Pamplona e Iruña “no tienen nada que ver”) nos dice lo que sabemos.

Que “Iruña fuera un enclave previo” lo suponemos. En cualquier caso, sabemos que por lo menos, desde el siglo XI se utilizaba “Iruña” como sinónimo de “Pamplona”. Y suponemos que desde mucho antes. Sin duda, bastantes siglos antes de que naciera el aitite Sabino.

Y a partir de esta fecha hasta hoy, se menciona infinidad de veces “Iruña” como sinónimo de “Pamplona” y no ha dejado de utilizarse.

Hay una cita (esta te la dedico, Ernesto, porque sé que te va a gustar especialmente), la de Joanes Etxeberri. De este labortano, “famoso” afiliado de Geroa Bai del siglo XVIII:

“Iruñea Euscaldunen hiri buruçaguia”, es decir: “Iruña, la capital de los vascos”.

Esta no la conocía, va por ti Javier Ancin Ancin (Javier Ancin-en ziriak – Las trolas de Javier Ancin), es de Oihenart, sXVII:

“…Navarrorum lingua, istud oppidum non Pompelon, sed Iruna…”.

O una de Garibay: “Los naturales del mesmo reyno (de Navarra) la llaman Iriona y agora corrompiendo el nombre dizen Iruña, nombre apropiado a tan buena ciudad, porque Yriona en la lengua de la mesma tierra…”

Resumiendo, Ernesto Ladrón de Guevara. Mientes.

Y teniendo en cuenta, que esta información es de dominio público y está disponible a un clic de cualquiera que quiera mover una falange, creo mientes conscientemente. Y no solo mientes conscientemente, sino que tomas por tontos, no solo a los lectores de Navarra.com, que están acostumbrados a leer este tipo de bazofia, sino a esas inocentes y bienintencionadas personas que pudieran estar dispuestas a malgastar 8,54€ en comprar tu libro.

Estella/Lizarra

“La ciudad fue fundada en el año 1090 por Sancho Ramírez, monarca de Pamplona y Aragón, cerca del primitivo burgo de Lizarra, que había sido reconquistado según unos historiadores por Sancho Garcés I en el año 914. El primitivo Lizarra no es Estella, es otro poblado abandonado.”

Hay que reconocer, Ernesto, que tu obsesión antinacionalista está realmente justificada. Estos nacionalistas se las arreglan para que en 1698 el estellés Baltasar de Lezaun y Andia se “inventara”:

“Estella se dize Lizarra. Ni esto causara novedad, si se advierte, que en este Reyno Pamplona se llamo tambien Irunia (¡¡¡qué manía!!!), y Puente la Reyna Gares, y la Ciudad de San Sebastian Dobastia, y assi otros muchos, por que en el idioma Basconico, que entonzes prevalezia mucho tenian un nombre, y otro en el Romano”.

¡Este Lezaun, del siglo XVII, sí que era un supremacista! y no los pobres redactores y “kameraden” de Ernesto de AlertaDigital.

Y es que, Ernesto, nos “sorprendes”, vuelves a mentir.

Nada mal, dos trolas solo en el título. En cuanto al subtítulo:

“Una vez ocupado el imaginario colectivo, liquidando el origen de los pueblos, se llega a la justificación de la generalización de la euskaldunización allí donde nunca se ha hablado.”

Y aquí, otra vez, vuelves a mentir, porque en todos los pueblos que mencionas en tu artículo, EN TODOS, hay testimonio de que se ha hablado euskera en tiempos históricos.

En Iruña, Lizarra, Zangoza, Atarrabia y Burlata. Podría escribirlos en español, sin problemas. Pero he de reconocer que siento cierto placer malsano en hacerlo en “la lengua natural de la patria”, como diría el Abad de Uterga en el SXVII, cuando me dirijo a ti.

Para quien tenga dudas adjunto unos links de estudios serios, de especialistas, con testimonios, citas, fechas, etc…y gratis.

Quien quiera un regalo para su suegra o calzar una silla coja por 8,54€, tiene el libro del “doctor”, a su disposición en Amazon. Porque este libro, en cuanto a toponimia, está al mismo nivel que el diccionario de Coll en lo que respecta a los diccionarios.

Después de leer lo que dice de Lizarra e Iruña, no me diréis que el artículo de Ernesto no deja de tener su gracia. Hay que reconocerle a Ernesto Ladrón de Guevara, gran defensor de la “Solución Final” para el euskera, que los tiene bien grandes.

Porque mintiendo como mientes, “doctor en filosofía”, podrías sustituir “nacionalismo vasco” por “nazionalismo español” y los pronombres en tercera persona por el de primera.

Palmario ejemplo de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Por último, siento ser yo, mi querido Ernesto Ladrón de Guevara.

Tengo que darte una lamentable noticia (y que no se enteren tus “kameraden” de Alerta Digital, que son capaces de administrarte una dosis de Ziklon B por la vena).

Los vascos no somos un pueblo indoeuropeo.

Es decir, querido Ernesto….

….no eres “ario”.

Guziarekin ere, hainbertze ergerlkeriaren artean badute eskuaren etsai hauek arrazoin poxi bat.

Eskual Herrian bi borroka dira, urte zonbaitetan bata bertzearen gainean egon izainik ere, borroka bera irudi dutelarik ere.

Bateko, abertzaletasunaren borroka nazionala daukagu, bertzeko, eskuarena. Eta, egia erran, ez dira izan borroka bera, hainbertzetan eskuararen aldezle bakarrak abertzaleak izan badira ere.

Solastatzearen ondorenez hizkuntzek espazio bat hartzen dute. Erderaz aritzen garelarik, eskuarari diogu tarte bat lapurtzen eta, trukean, erdarari eman. Sarritsutan hori bertze aukerarik ez dugu, mintzaideak eskuaraz ez dakielakoz. Alta, eskualduna badaukagu aitzinez aitzineko mintzaidea, noren mesederat ari gira lanean? Nori gatzaizkio ari arrazoina emaiten? Zein hizkuntza azkartu eta zein mendre egiten?

Agintariak ditukegun arazo guzien arduradun bilakarazterat usaturik gira oso, sarritsutan beroien esku direlakoz konponbidea.

Telebistako “arrosa emankizunak” ikusteirat usatu gira eta halahan futbolariak, arbitroak zein mandatariak besaulkiaren epeletik kritikatu tele-mandoa eskuan dugularik. Baina, eskuararen alderat egitea zin-zinez erraza da; ezin zenbatu ahala aukera ditugu-eta geure hizkuntzaren alderat egiteko.

Goratu dizagun gure ipurdi-masail bigunduak besaulkietatik eta has gaitezen gogoetatzen maite dugun horren alderat zer egin dezakegun.

Tenkatasun hau lagun artean, familia barruan, lantegian zein karriketan ari zaigu gertatzen atergabe. Gure hurreko esparruan ari da gertatzen eta, hartaz, gure agintariak ez dira guda honen borrokaitera etorriren; ez da-eta beroien ardura, gurea baizen.

Gatazka honen emaitza gure esku dago eta ez agitarienetan.

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