Posteado por: aberriberri | julio 24, 2019

El relato

Gabriel Otalora

A medida que ETA se aleja en la historia, dos iniciativas van tomando forma con desigual resultado. De un lado están los que quieren obtener réditos políticos de su violencia mediante la permanente actualización de aquellas barbaridades a través de las plataformas mediáticas que se prestan gustosas a ello, sin estar disponibles, en cambio, a dar un paso en favor de una convivencia mejor. Aquí se encuentran también quienes pretenden olvidar a los GAL y demás grupos terroristas afines, tan cercanos a las cloacas del Estado, y quienes tratan de dibujar una ETA idílica salvadora del pueblo vasco. No interesa en absoluto para sus intereses ideológicos otro tipo de relato. Y de otro lado, están los que se empeñan en generar una conciencia ética en torno a la violencia del tipo que sea propiciando un relato alejado de cualquier justificación amoral y mentirosa, venga de donde venga.

El pulso por imponer el relato histórico es claramente desigual y viene alentada por los medios de comunicación e intelectuales “hooligans” de buena parte del Estado en su pretensión del triunfo como sea de su visión ideológica de los hechos. Así las cosas, el relato pendiente del franquismo es el gran beneficiado al verse fuera de la historia de ETA. Y lo que es peor, algunos quieren convencernos de que nada queda ya pendiente, ni siquiera con los familiares de tantas personas de bien aplastadas por la dictadura. Más de cien mil asesinados siguen en las cunetas sin que exista una conciencia colectiva sociopolítica sobre lo que este dato significa. Se mira para otro lado argumentando que el franquismo y su derivada totalitaria fue algo que ocurrió hace mucho tiempo. No es verdad; sin ir más lejos, el padre de quien esto escribe -primera generación- fue un exilado víctima directa del franquismo por sus ideas, sin haber cometido ningún acto de violencia. Al menos él tuvo la suerte de que pudo volver; y su mujer -entonces era su novia- pasó unas semanas en la cárcel de Larrinaga con el argumento de que no dio razón de su paradero.

El proceso constitucional español cerró el juicio político y las responsabilidades de todos, incluida ETA, al beneficiarse de la amnistía general pero que no tiene que ver con el relato de los hechos y la reparación institucional de las víctimas; es decir, dejando fuera del relato que fueron víctimas de una dictadura cruenta, ilegal y vergonzosa. Así es como se mantuvieron intactos tantos laureles y comportamientos asesinos por acción o por complicidad. Quedó bien parada la memoria del propio Franco y la de sus principales secuaces en la violencia genocida, con sus nombres en las principales calles y plazas, o enterrados en lugares principales. Aún se mantiene Franco en El Valle de los Caídos y Queipo de Llano ante el presbiterio de La Macarena de Sevilla, como la cosa más natural y sin que chirríe el papel de la iglesia católica en todo este asunto, a pesar de haber sido el paraguas moral que dieron a la dictadura.

Sobre este asunto, quiero recordar -es parte del relato pendiente- al Gobierno Vasco presidido por Aguirre. Huyó al exilio precisamente por defender la legalidad democrática vigente sin atender a las tremendas presiones que recibió por su ideología demócrata cristiana para que se uniera al desvarío franquista, algo que sí hizo la mayor parte de la oficialidad católica, cómplice de Franco incluso hasta después de muerto. Todo el vergonzoso encubrimiento moral que propiciaron al golpe de Estado y a sus terribles consecuencias posteriores, incluidas las calumnias al Gobierno Vasco que tuvo que exilarse por democrático y no tragar con las mentiras de la jerarquía católica. Todavía hoy, muchos católicos tenemos pendiente una explicación, un gesto de perdón, al menos una mínima disculpa.

Lo cierto es que la legalidad de las instituciones vascas no vino por el mismo camino de las españolas, con Juan Carlos I nombrado directamente por Francisco Franco como su sucesor jurando los Principios del Movimiento y bendiciendo su sucesión la jerarquía eclesiástica. Necesitó del refrendo constitucional para salvar tan aberrante situación. Leizaola, en cambio, fue la continuación democrática de la legalidad y legitimidad de las instituciones vascas, desde el exilio, a la muerte de Aguirre.

Esta es una de las razones de fondo por la que demasiada gente no quiere una memoria histórica, o si la quiera es con un relato oficial solo a partir de ETA. Todavía una parte de la sociedad española añora aquella dictadura porque sienten que reforzaría la nación española. Son muchos nostálgicos de un imperio que no quieren ver el precio terrible que acarrearía actualizar el pasado, ya de por sí terrible para demasiada gente. Saltar el juicio de la historia para reforzarse en un relato idealizado es algo muy antiguo; tanto, que los clásicos nos legaron la fábula de la muchacha que recortó el perfil adorado de su amado al ser requerido para la guerra. De esta manera, ella pudo quedarse en la espera con la imagen de él idealizada y perfecta. Como la imagen icónica de una España irreal que algunos tratan de crear desde el relato interesado del contexto de ETA (olvidándose de que el franquismo fue su espoleta) y de todo lo vasco.

En definitiva, mientras tengan predicamento personas como Elvira Roca Barea, en su faceta de historiadora, mal vamos. Que su libro Imperiofobia y leyenda negra haya superado las veinticinco ediciones, pero refutado de inmediato casi punto por punto por José Luis Villacañas, experto en historia y catedrático en la Complutense, en su libro Imperofilia (3ª edición). Y lo hace de una manera contundente y poco frecuente entre expertos al considerar el trabajo de Roca Barea como “artefacto ideológico  dañino y peligroso” que él denomina como “populismo intelectual reaccionario”. Esto nos recuerda que seguimos sin un relato creíble de la historia española más reciente. Ahí está Vox -y Ciudadanos- como signo emergente de un renacimiento imperial excluyente, empeñado en que triunfe un relato falsario aunque ello suponga la quiebra de la convivencia entre diferentes. Una vez más.


Responses

  1. Siempre es un placer leer a Gabriel Otalora, sus planteamiento nuca son anti-nada. Nuevamente en este artículo no muestra, con su visión humanista, el peligro que supone “un renacimiento imperial excluyente, empeñado en que triunfe un relato falsario aunque ello suponga la quiebra de la convivencia entre diferentes”

  2. JELen agur
    Personalmente no conozco el contenido del libro de Elvira Roca.
    Analizaría el contenido en lo relativo al país Vasco, pero en cuanto a España, reconozco que ha sido objeto de ataque furibundo por el simple hecho de ser un Estado de fundamento católico, por parte del liberalismo radical, de las sectas cristianas luteranas, y la masonería que en su seno se desarrolló, etc, que ya consiguieron destruir otros imperios de base católica como el austro húngaro, la Rusia zarista, el francés… bajo una aparente modernización, acabó siendo un resultado estremecedor de tiranía, purga, crimen de estado, genocidio.
    Y es cierto que en España no ha habido una respuesta ejemplar a todo ese seguidismo extranjero pseudo-liberal que también a los vascos nos ha hecho tanto daño.

  3. Lo que nos faltaba (¿?) era eso, echar en falta el imperio español, aquel en donde no se ponía el sol.

    Alguien lo ha dicho mejor expresado, cuando se buscan los votos de vengan desde donde vengan se acaban haciendo políticas ajenas a la cultura propia.

    El futuro se presenta muy negro.

  4. JELen agur

    Un imperio donde nunca se ponga el Sol, es el anhelo del socialismo. Con su régimen de tiranía, desarrollar un poderoso sistema de represión, de persecución, de purga, de genocidio…y el pueblo rendido y temeroso a sus consignas.

    Afortunadamente, los valores de respeto y de libertad permanecen bien encedidos, atentos a cualquier conato de estrategia totalitaria.

    Mientras sigamos así, seguiremos siendo un referente de tierra de libertad.

  5. Pues nada, a bloque con los zares y las monarquías de los Austrias y Borbones

  6. JELen agur

    No. A bloque con las democracias bajo la perspectiva del humanismo social cristiano.
    Y los tiranos y aprendices de tirano, al ostracismo.

  7. Pero no quedamos en que ( y cito textual ) se “… consiguieron destruir otros imperios de base católica como el austro húngaro, la Rusia zarista, el francés… bajo una aparente modernización ” ?
    Lo que se entiende por mejor imperios tiránicos y medievales que la modernización, y chúpate esa o dicho en dos palabras alu cinante.
    Eso se llama reaccionarismo, o ser reaccionario, poco que ver con ninguna doctrina social.

  8. JELen agur

    Pero no se destruyó la tiranía. Se destruyó su orientación Cristiana.
    Se cambió un rey soberano por un régimen soberano. La tiranía se mantuvo e incluso se incrementó su crueldad al no tener el freno de la moral cristiano.
    Es innegable que esa “modernizacion“ fue solo un escaparate, cambiando lo que se tenía que mantener y manteniendo o empeorando lo que se tenía que cambiar.
    O es que tenemos que repasar lo que ocurrió en la revolución francesa, las guerras mundiales, el establecimiento del régimen comunista?
    Se modernizó la tecnologia pero La barbarie se incrementó. No ha habido en Europa un drama humano mayor que en los siglos XIX y XX, …
    con toda su “modernidad”.

  9. Uno en su ingenuidad había creído que la revolución francesa marcó el final definitivo del feudalismo y del absolutismo en ese país, y dio a luz a un nuevo régimen donde la burguesía, apoyada en ocasiones por las masas populares, se convirtió en la fuerza política dominante en el país, régimen que acabó con la tiranía imperante hasta entonces.

    Asimismo se eliminó la autoridad de la Iglesia de imponer impuestos sobre las cosechas, se eliminaron también los privilegios del clero y se confiscaron sus bienes pues bajo el Antiguo Régimen la Iglesia era el mayor terrateniente del país, y esto último parece que a alguien le duele cuando es un principio democrático indudable.

    En 1789 la Asamblea, fruto de la revolución francesa, publicó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano inspirándose en parte en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y estableciendo el principio de libertad, igualdad y fraternidad, lo cual no es ningún sinónimo de barbarie sino muy al contrario un sintoma de progreso inmaculado.

    Pero en fin, siempre hay mentes más estrechas y en el mundo actual hay ejemplos evidentes de fascismo cada vez frecuentes que serían contarios a la ideología que triunfó en Francia, como Trump en los USA o los Rivera y Abascal en el estado español.

    Queremos que dicha ola se expanda ? dejemos de dar aliento a ideas nefastas y superadas ya en el undo actual.

  10. JELen agur

    Pues no, mente abierta.
    La revolución francesa sustituyó el absolutismo del monarca por el absolutismo revolucionario. De hecho, para su implantación no se dudó en masacrar a la población que se oponía a su implantación, llegando al genocidio en determinadas zonas. Libres de la moral Cristiana, tuvieron vía libre para la masacre. Y detrás un gran dictador, como Napoleón, fiel a los principios revolucionarios. Emblema de muchos dictadores que después hicieron acto de presencia.
    No entiendo por qué es más democrático que la Iglesia tenga menos propiedades. Es una relación que tú estableces porque sí? Te cuadra mejor con tu esquema laicista? Eso sí que es tener mente estrecha. Es mas democrático robar para repartir. Es la dictadura democrática popular que tantas veces hemos comentado.
    Y esto, llevado a la generalidad europea ha traído las guerras, las dictaduras y las masacres que han asolado Europa, algunas tan del agrado de las mentes “abiertas” y pseudo democráticas, que por aquí pululan…
    Aquí lo que no puede permitirse es la tiranía de vuestro gusto. Si no la libertad que defenderemos con uñas y dientes de acuerdo a la dignidad trascendente del hombre.

    Mente abierta….

  11. JELen agur

    Impuestos de la Iglesia por sus tierras?
    Sabes de lo que hablas, mente abierta?
    La Iglesia no podía cobrar impuestos. Eso es materia del gobierno. Lo que hacía la Iglesia era cobrar rentas a los labradores que trabajaban sus propiedades.
    Y? No es lógico?
    La situación empeoró con la desamortizacion. Los terratenientes que se hicieron con esas propiedades, se comportaron con mucho menos escrúpulo que como lo había hecho la Iglesia. El hambre del labrador les preocupaba bastante menos. Era ya una relación de tiranía-esclavismo.
    Esos labradores tenían una seguridad con la Iglesia mayor que con los tiranos terratenientes. Lógico. Carecían de la suficiencia moral que tenía la Iglesia. Esa práctica ha perisistido hasta nuestros días, pese a la supuesta modernización.

    Porque es de mente estrecha no informarse adecuadamente y repetir lo que el manual laicista revolucionario exige.
    Un poco de mente abierta, por Dios.!!

  12. Alguno en su ignorancia no sabe de la existencia del llamado diezmo que en Francia, durante el Antiguo Régimen, fue un impuesto para recaudar fondos con los que mantenían a la Iglesia y a sus ministros
    El diezmo era, una recolecta que se hacía anualmente mediante un canon establecido, ya fuera en especie, ya en moneda, que se entregaba al diezmero, o sea al cura primitivo, autoridad de la que dependía directamente la parroquia.
    Fué este impuesto como tal el que se suprimió durante la revolución francesa
    Sería por otra parte inoportuno no reconocer las consecuencias positivas que tuvo la revolución francesa tales como :
    -El fin de la monarquía absoluta en Francia y el retorno de la democracia en Europa.
    -El fin del feudalismo y el inicio de un nuevo régimen.
    -Nacimiento de los estados contemporáneos en Europa: regímenes constitucionales basados en la soberanía nacional.
    Incluso otros de otra índole como la aparición de los derechos del hombre y la creación de sistemas basados en la razón.

    Digamos que supuso un fuerte aldabonazo en el progreso del ser humano, el cual en su mayoría no echa en falta el anterior régimen y aprueba las grandes reformas que se dieron.
    Salvo algún elemento cerril y corto de miras, por fortuna los menos, que siempre se agarra a lo viejo por miedo a lo nuevo.

  13. JELen agur

    No. No acepto que por modernidad se entienda algo que ha masacrado a la gente.
    La desamortizacion trajo una pérdida de rentas a la Iglesia que conllevó una pérdida del patrimonio monumental y de las obras sociales que la Iglesia sacaba adelante y que ningún gobierno ni fue, ni es capaz de reproducir.

    Claro, porque se utilicen términos grandilocuentes (igualdad, fraternidad, legalidad) para justificar el totalitarismo revolucionario francés, no significa que lo nuevo sea mejor que lo anterior.
    Que el antiguo régimen tenía que cambiar? Por supuesto. Pero la modernización ha sido una desgracia humana reflejada en los desastres humanos que han asolado Europa en los dos últimos siglos.
    Como si estuvieran justificados, algunos los ocultáis de manera cobarde y aplaudís bajo la mesa sin querer reconocer, que el genocidio era un peaje necesario para conseguir la supuesta modernidad.
    Es eso cierto?
    Por eso me remito a mi primer mensaje…se cambio lo que no se tenía que cambiar y se mantuvo lo despreciable, la tiranía.
    Y aún perdura.

  14. JELen agur

    Ahh
    Y los diezmos es un tributo antiguo (de épocas muy antiguas) a la Iglesia que nada tiene que ver con las propiedades, y servían para el mantenimiento del culto y de las obras de caridad.
    Con las propiedades de la Iglesia se pagaban rentas (se trataba de un alquiler) y estaban relacionadas con la explotación de esos bienes. Que es otra cosa. Y que tenían el mismo fin.
    Aquel fin era querido por el pueblo. Su pérdida fue un auténtico drama humano. El gobierno no pudo compensarlo.
    Los terratenientes que se hicieron con esas propiedades, las gestionaron como bien privado y sometiendo al pueblo a una auténtica esclavitud.
    Lo que sí hacia el gobierno era cobrar más y más impuestos para mantener un ejército y solucionar la deuda de la monarquia. Pero nada de obras sociales.
    La modernidad, tal y como se ha hecho, ha sido una tomadura de pelo.
    Aunque a algunos les haya merecido la pena, ocultando lo que en verdad ha sido.
    Pero eso es de gentes de mente amplia.

  15. Pero como todo cambió político tuvo sus causas y estas fueron diversas
    – La economía del país estaba arruinada.
    -Los nobles consecuentemente sufrían problemas financieros.
    -El clero no recibía el diezmo por parte del pueblo.
    – La burguesía quería acceder a cargos públicos.
    -Los campesinos estaban cansados del poder feudal.

    Además dentro de la monarquía absolutista había los llamados estados, el primero era la iglesia:
    Sumaban unas 120 mil personas, poseía el 10% de las tierras de Francia y no pagaba impuestos. Recibía de los campesinos el diezmo, es decir la décima parte del producto de sus cosechas. Solo la Iglesia podía legalizar casamientos, nacimientos, defunciones y la educación estaba en sus manos
    Gracias a la redistribución de la riqueza y de la propiedad de la tierra, Francia pasó a ser el país europeo con mayor proporción de pequeños propietarios independientes. Otras de las transformaciones sociales y económicas iniciadas durante este periodo fueron la supresión de la pena de prisión por deudas, la introducción del sistema métrico y la abolición del carácter prevaleciente de la primogenitura en la herencia de la propiedad territorial.

    La Revolución supuso un importante papel en el campo de la religión. Los principios de la libertad de culto y la libertad de expresión tal y como fueron enunciados en la Declaración de Derechos del hombre y del ciudadano, pese a no aplicarse en todo momento en el periodo revolucionario, condujeron a la concesión de la libertad de conciencia y de derechos civiles para los protestantes y los judíos y esto inició el camino hacia la separación de la Iglesia y el Estado.

    Los ideales revolucionarios pasaron a integrar la plataforma de las reformas liberales de Francia y Europa en el siglo XIX, así como sirvieron de motor ideológico a las naciones latinoamericanas independizadas en ese mismo siglo, y continúan siendo hoy las claves de la democracia

    Frutos para nada despreciables, aunque a algún irreflexivo se lo parezcan.

  16. Porque y a modo de resumen muchos politólogos opinan que junto con la revolución norteamericana, la Revolución Francesa fue fundamental para la formación de los estados contemporáneos y las consecuencias ideológicas y mentales que provocó la revolución trasciende más allá de las palabras que se puedan comentar. De hecho, actualmente, en los países democráticos las ideas ilustradas y revolucionarias perviven. La lucha contra la tiranía y contra el absolutismo, la defensa de la igualdad de derechos, la búsqueda de la libertad, todo ello es algo vivo y que se lucha por no perder.

    Muy interesantes premisas que ante la llegada en ciernes tras las elecciones que el inexperto Sánchez va a convocar, de los vientos de aquellas monarquías absolutistas ya superadas por medio de la revolución francesa y que de la mano del trifachito se instalarán en el estado, aunque alguno, se supone que inconscientemente, cree echar en falta.
    Más nos vale no se revivan y todo sea un mal sueño, porque lo contrario será dar aire a tiempos de involución.

  17. JELen agur

    Para abreviar.
    No mencionas a Inglaterra, que no siguió la barbarie revolucionaria francesa y nadie discute su evolución a un estado democrático. Incluso de los más modelicos.
    Lo que me sorprende es que mucho mencionas los principios, las palabras, pero escasamente los hechos, bárbaros como nunca se habían conocido antes en la humanidad y que los mencionaba en mi primer texto, a saber, persecución, tiranía, masacres, robos, genocidios, etc, libres de la doctrina moral católica que fue (lógico) apartada en primer lugar, declarándose estado laico. Se entiende por lo que había de venir después.
    Y en Francia, así como en Europa se fueron gestando dictaduras, y más masacres, genocidios, hambrunas premeditadas… Una vergüenza histórica.
    Todo con los principios de la amoralidad, el imperio del racionalismo sin control. Sin control moral catolico.
    La Iglesia nunca fue un problema. Sigues mencionando los diezmos, demostrando lo poco que conoces del tema. La persecución a la Iglesia fue deseada por las élites revolucionarias pero no por el pueblo que vivía la Fe y además se sabía protegido por sus instituciones frente a las desmesura del estado. Esa desmesura se desató con ahínco.
    Desaparecieron los tiranos terratenientes? O aumentaron? Mejoró la vida del campesinado, o empeoró?

    Pero de todas estas desgracias relacionadas directamente con esa transformación que alabas, no las mencionas. Las ocultas. Te las callas. Y son hijas directas de esos principios “democratizadores”.

    Como dije al principio, y tus reflexiones lo que hace es confirmarmelas, en esa modernización necesaria, se cambio lo que tenía que mantenerse, y se dejó y empeoró lo que tenía que haberse cambiado, el absolutismo y la tiranía.

    Pero a algunos eso les da igual. La mente abierta la tienen para las palabras pero no para los hechos.

  18. Acudiendo a las redes sociales lo primero que aparece son definiciones de este tipo
    “…La Revolución Francesa fue el cambio político más importante que se produjo en Europa, a fines del siglo XVIII. … Esta revolución significó el triunfo de un pueblo (la burguesía) oprimido y cansado de las injusticias, sobre los privilegios de la nobleza feudal y del estado absolutista.”

    Bueno pues debe ser para casi todo el mundo un concepto aceptado menos…para alguna mente intransigente.

    Sigamos con opiniones de prestigiosos historiadores

    “…¿Cuál fue el germen de la Revolución Francesa?
    Responder a tal pregunta no es sencillo, pues no hubo una única razón, más bien deberíamos hablar de un conglomerado de factores de toda índole (sociales, religiosos, políticos y económicos) que consiguieron que un pueblo acostumbrado a la sumisión y a las viejas tradiciones feudales recuperase el sentimiento de su individualidad y se alzase en armas contra un poder que no les representaba…”

    Más sobre lo mismo

    “…Las consecuencias de la Revolución Francesa, el cambio de mentalidad.
    Las consecuencias de aquella pugna ideológica contra los modelos tradicionales desembocaron en la destrucción del caduco sistema feudal y la monarquía absolutista, pero la restructuración de los cimientos políticos no acabó ahí. Se redactó y difundió la Declaración de los Derechos del Hombre y los Ciudadanos al mismo tiempo que la Iglesia y el Estado se disgregaban el uno del otro…”

    Se puede estar en desacuerdo con algunas actuaciones, pero en el balance general supuso un avance INNEGABLE para la humanidad, lo contrario es ponerse a rueda del atraso y el reaccionarismo más condenable.


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