Jon De Urbia

La constitución y puesta en escena del Lobby «Demokrazia Bai» conformado como tantos otros movimientos por la izquierda abertzale, (con el añadido cosmético-formal de la presencia de los Lehendakaris Ibarretxe y Garaikoetxea) pretende, como grupo de presión, evitar a toda costa el conveniente y necesario debate acerca de esta cuestión, que, en todo caso, merecería ser discutida en el seno de la propia organización del PNV con amplitud y sosiego.

Conviene destacar algunos aspectos que acarrean este tipo de movimientos. El dirigente de Sortu Arkaitz Rodríguez dice públicamente que sus correligionarios acertaron al rechazar el Estatuto de Gernika pero que se equivocaron al permitir que el PNV patrimonializase la consecución y el desarrollo del mismo. Es por ello que la izquierda abertzale pretende plantear un frente unido por el nuevo estatus con el PNV. Son conscientes de que la inmensa mayoría de la población vasca considera que el autogobierno ha sido positivo, aunque ellos lo rechacen por marcar un proceso político que no han liderado. Para la izquierda abertzale no se trata de defender esto o aquello sino liderar un proceso que tiene, para ellos, como objetivo, la confrontación con el estado. Por eso Arnaldo Otegi apunta con dedo acusador al Lehendakari Urkullu: porque lo ve como el principal obstáculo a este tipo de estrategia.

En esta tesitura, la pregunta clave es: ¿para qué queremos un nuevo estatuto? La respuesta tendría que ser obvia, para mejorar y sobre todo asegurar nuestro autogobierno presente y futuro. Esta cuestión debería de figurar en el preámbulo del nuevo Estatuto de Euskadi (que no de Euskal Herria) y entiendo que ahora no es así.

Por todo ello, en mi opinión, ese sería el camino correcto, lo que implicaría el reconocimiento explícito por parte de los dirigentes de la izquierda abertzale de su terrible error histórico, algo que no están dispuestos a hacer, ya que, recientemente llegaban a afirmar, que “el tiempo nos ha dado la razón, que la izquierda abertzale acertó plenamente en el diagnóstico político realizado hace 40 años”.

Humildemente considero que el preámbulo del nuevo estatuto no aclara suficientemente que se trata de la reforma y mejora del Autogobierno Vasco. La siguiente cuestión «critica» es si queremos verdaderamente integrar a la inmensa mayoría de ciudadanos o queremos correr el riesgo de que aquellos que no se sienten miembros de una determinada concepción de nación y de nacionalidad se sientan excluidos.

Ello es todo un reto, que por cierto fue superado con éxito en el Estatuto de Gernika al conseguir el apoyo de los partidos sucursalistas (excluyendo a la derecha) y de parte de la izquierda abertzale.

Las bizantinas discusiones sobre si el modelo autonómico está agotado, lo cual implicaría reconocer implícitamente que alguna vez funcionó, no nos conducen a nada. En cualquier caso, a día de hoy, tenemos certeza de que el modelo autonómico-foral está gravemente amenazado, en tanto que la actual pugna de las derechas nacionales por aparentar cada una de ellas, el mayor ardor por la causa de “una grande y libre”, amenaza seriamente la Disposición Adicional de la Constitución.

En este peligroso contexto cabría considerar que empantanarnos en cuestiones de complicada defensa jurídica que no poseen un contenido integrador (y que no contemplan una interlocución, presente o futura, con las fuerzas mayoritarias del estado), nos puede llevar más pronto que tarde al fracaso y la frustración.

El paradigma de nuestro proceso de construcción nacional deberá de ser democrático o no será, entendiendo por democrático no una correlación de fuerzas sobre el papel sino la integración y convivencia de la propia sociedad vasca. Por ello la bilateralidad y la no imposición serán fundamentales, al tiempo que nuestra irrenunciable posición hegemónica nos permita llegar a acuerdos puntuales con nuestros antagonistas históricos. La izquierda abertzale, en este contexto, pretende simplemente llevar iniciativa política, utilizando, para ello, estos frentes mediáticos, para encaminarla a un modelo de confrontación con el Estado, que en Cataluña ha dado ya sus frutos, por cierto nada halagüeños sino francamente negativos desde el punto de vista de la convivencia, de la integración social y del autogobierno.

Barajemos las alternativas que tenemos en el mundo democrático. Evitemos el mal mayor de la pérdida de el Burujabetza y la creación de la fractura social y lideremos el país como siempre lo hemos hecho, huyendo de procesos fracasados en otras naciones hermanas, que sólo han acarreado la frustración y la desesperanza al pueblo y un escenario de confrontación cuyo fin no se vislumbra en el horizonte.

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9 comentarios en «De preámbulos y acuerdos»

  1. Me llama la atención las declaraciones de Otegi sobre Urkullu y los presupuestos. Dice que el PNV pacta con todos menos con la izquierda abertzale. ¿Bildu no habrá rechazado el acuerdo presupuestario para que precisamente Otegi pueda alegar que el PNV pacta con todos menos con ellos?

    Tanto esto como la foto de Demokrazia Bai a mi me dan la impresión que responden también a las elecciones cercanas. Hay que hacer la foto, hay que dar una determinada impresión y, por supuesto, hay que tratar de desprestigiar a Urkullu. A Otegi le va la vida en ello.

  2. Entre ellos, los exlehendakaris Juan José Ibarretxe y Carlos Garaikoetxea (que intervino mediante vídeo);los exconsejeros Miren Azkarate, Joseba Azkarraga y Javier Madrazo;los jeltzales Maria Eugenia Arrizabalaga y Xabier Ezeizabarrena;los ex secretarios generales de LAB Rafa Diez Usabiaga y Ainhoa Etxaide;el senador de Podemos Josetxo Arrieta;el presidente de Eusko Ikaskuntza, Iñaki Dorronsoro;el sindicalista Jesús Uzkudun, el ex gobernador civil de Bizkaia Daniel Arranz;y el exmiembro de ETA Eugenio Etxebeste…..etc….etc…..TODOS ABDUCIDOS.

  3. Es una foto que favorece los planteamientos de la izquierda abertzale (hay que marchar al paso del preámbulo, aunque nos estrellemos contra la barrera del estado) y que hace uso de los inocentes, que también los hay, dentro del nacionalismo vasco. En efecto, todos engañados (los del PNV, no Eugenio Etxebeste ni Ainoa Etxaide ni Rafa Diez…).

  4. Yo me pregunto ¿Es el EBB del PNV el que decide acudir a Demokrazia Bai? ¿Es el EBB el que crea Demokrazia Bai? No, Demokrazia Bai surge del laboratorio de la izquierda abertzale para atraer a gente que no es de la izquierda abertzale.

  5. Para recuperarse del desastre al que les ha llevado su lucha política militar, últimamente la IA se mueve con dos objetivos: hegemonizar una deseada confrontación con el Estado y dividir al PNV.

    “Demokrazia bai” es un “artefacto” creado para lograr esos objetivos. Aunque – viendo como le han salido la mayoría de las veces estos montajes- otra cosa es que lo logre. Con el montaje, en colaboración con ELA, diseñado para dar por “agotado” el estatuto lo que han conseguido es que los agotados sean ellos, viéndose obligados además a cambiar de estrategia.

    La mayoría de los vascos siempre han premiado a los políticos vascos que han sabido moverse adecuadamente en defensa de la burujabetza, combinando convenientemente Erakundegintza y Herrigintza.

    Este es un mal momento para la Erakundegintza, el objetivo táctico actual debiera ser completar el estatuto. Hoy debiéramos de centrarnos, apoyados en nuestra herrigintza, en consolidar el modelo social vasco en los campos que fundamentalmente dependen de nosotros (Gure Esku dagoena): la empresa, la educación, la investigación, la convivencia… Etorkizuna, beti bezala, gure esku dago.

  6. JELen agur

    El MLNV tiene una larga trayectoria de aciertos analíticos, pero para un estado socialista, no lo que quieren los ciudadanos. Que se queden con SUS análisis. Para ellos son. No para los ciudadanos vascos en su inmensa mayoría.
    Me pregunto si de Ibarretxe y otros notables nacionalistas, los MLNVeros valoran algo más allá que la foto, es decir, sus ideas y proyectos, porque me temo que no. Es decir, nuevamente pose, para debilitar al PNV. Esos nacionalistas tiene mucho mayor contenido intelectual que el proyectado en esta foto.
    Nuestro proyecto de nuevo estatuto, debe reconocer el avance conseguido con el actual y corregir sus limitaciones para profundizar en el autogobierno, que se traduce en mejora de la calidad de vida de los ciudadanos vascos, y el impedimento que gente extraña al país tenga la capacidad de revertir o boicotear una gestión bien llevada.

  7. A mi me da muchísima pena ver tanta gente sinceramente abertzale atraída a ese foro Demokrazia Bai. Me acuerdo todavía de como pensamos que en Lizarra-Garazi todo se iba a encarrilar, la paz, los presos, la autodeterminación… Fue un espejismo que lo pagamos muy caro.

    ¿Es qué los nacionalistas no somos capaces de aprender de nuestra propia experiencia? Es decir, el MLNV sigue reflotando este tipo de organismos, también está el de Gure Esku Dago, y todos con el mismo objetivo, dividir al PNV y apropiarse de su base social. ¿Hasta cuando tanta candidez?

  8. El planteamiento de Demokrazia Bai también incluye el anhelo de Otegi de abrir un «segundo frente» para el estado desde Euskadi e incluso una alianza con Podemos para impulsar un cambio español. Como los antiguos carlistas, la izquierda abertzale nos quiere llevar por el camino de Madrid:

    https://www.ehu.eus/documents/1687243/3816527/Manifiesto+Urgencia+Democratica/29cfc570-e488-7b73-c1b4-492187f9daf5

    «Más allá de nuestros territorios, por otra parte, bien podríamos activar el encuentro, desde la autonomía de cada proceso, con los esfuerzos del pueblo catalán por encauzar la voluntad mayoritaria de su ciudadanía. Entre ambos espacios, junto con el de pueblos y sectores progresistas repartidos en el conjunto del Estado español, podríamos tal vez crear uno de alto valor añadido, de pensamiento y acción crítica compartida en clave democrática, de cuestionamiento del actual modelo de estado».

  9. El éxito del “modelo social vasco” se debe a una adecuada combinación entre una herrigintza de empoderamiento popular en todos los ámbitos sociales (en el cultural-educativo y en el económico dos buenos ejemplos son el movimientos del las ikastolas y el de las cooperativas) y la renovación de nuestra institucionalización histórica a través del Estatuto de Gernika.

    Los fracasados de ayer y hoy, quieren apoderase esta línea histórica. Buscan a alguien que les ayude a vender su nueva estrategia, en plan los “gudaris de ayer y hoy”, algún buru-arin buscaran que les haga el caldo gordo pero la gran mayoría del país esta vacunada.

    La renovación de la herrigintza y la erakundegintza debe de ser constante pero hay que hacerla de forma complementaria, sin subordinar la herrigintza a ningún modelo de Estado, sea este neoliberal, comunista o de cualquier otro tipo.

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