Posteado por: aberriberri | mayo 30, 2017

Gizabidea (1): Retomar el humanismo vasco

Pello Costa, Antton Illarreta, ORIXE Taldearen izenean

Tras la lectura de la interesante tesis de Pedro Uriarte, Psicosociología de los vizcaínos a través de la historia, creemos que es necesario interrogarnos acerca de la actualidad de las cuestiones de fondo que plantea aquel autor en su obra. A saber, si se puede hablar de una identidad histórica vasca que podría expresarse en contenidos concretos y, en segundo lugar, si esta identidad pudiera ser actualizable, de tal manera que, sin dejar de ser un pueblo antiguo, podamos ser también un pueblo moderno.

PREGUNTAS SOBRE LA IDENTIDAD. Por lo común, cuando hablamos identidad humana buscamos responder a las preguntas del ‘quién soy’ y del ‘cómo soy’, referentes al ser de la persona, singularizado en el carácter o personalidad individual en la que penetra la estructura social a la que pertenecemos, que nos precede y sobrevive a nuestra desaparición. Todos somos y vivimos de una determinada manera, que a su vez se pone de manifiesto en la manera que tenemos de presentarnos y actuar en sociedad. En la misma medida en que se quiera la mejor realización del ser humano y su dignidad es necesario plantearse las preguntas sobre la identidad individual y social de las personas.

La cuestión relativa al ‘qué y cómo es hoy la identidad’ es sumamente compleja. La condición humana, y por lo tanto su identidad está sujeta a una dinámica histórica perpetua, que está continuamente reconstruyendo las dimensiones individual y social que, entrelazadas, conforman la identidad.  Este movimiento ha presentado siempre características de continuidad y de cambio. Hay, por lo tanto, factores que identifican a los vascos de hoy con los vascos del pasado.

Uno de los pensamientos más sugestivos de Arizmendiarrieta es el que subraya la continuidad en la conformación del carácter del ser humano que, a su decir, “parte de cien años antes de su aparición”. Podemos aludir, asimismo, a aquel antiguo himno espartano que ha logrado formar parte ya de nuestro ‘corpus’ aforístico, “izan zirelako gara, eta garelako izango dira”, o a el “katea ez da eten”, más propiamente nuestro. Pero, también es cierto que hay una realidad de cambio, vertiginoso en los dos últimos siglos, que nos ha llevado cada vez más a entremezclarnos en el magma de la cultura occidental moderna.  En este marco complejo, nos hacemos la pregunta de lo que puede aportar la tendencia a la continuidad de nuestra singularidad cultural en beneficio del presente y futuro de los vascos, entendidos como personas individuales y como colectivo social.

EL FONDO HISTÓRICO. Para Uriarte, el fondo de la identidad vasca reside en un humanismo individual-grupal, que se manifiesta con claridad en las relaciones que los vizcaínos mantienen entre sí.

Tanto en la regulación consuetudinaria, que afectaba a los ‘diversos sujetos’ (individuo vizcaíno, casa, anteiglesia, Junta, Señorío), y que se despliega en los ‘diversos campos’ (cívico, penal, económico, político), como en sus relaciones sociales se guiaban por una mentalidad que busca expresar simultáneamente lo individual y lo grupal en la realidad concreta. Bajo esta mentalidad, el punto de partida es la persona individual con sus creencias, valores y normas de conducta, mientras que el punto de llegada es el grupo cohesionado por una visión humanista compartida, aunque se fundamenta en normas que no se sujetan a un modelo universal que se establece de arriba hacia abajo.

Por su parte, en las relaciones que desarrollan con otras comunidades y grupos vecinos, Uriarte concluye que los vizcaínos carecen de ambiciones territoriales o de conquista. Tampoco buscan antagonizar ni fusionarse con ellos, sino que mantienen unas relaciones de coexistencia, caracterizadas por la ausencia de sumisión y de dominio.

¿ACTUALIZAR LA IDENTIDAD ORIGINARIA? No solo Uriarte, son muchos los autores que han relacionado esos rasgos con un carácter propiamente vasco, que inserta lo individual y lo grupal en una relación determinada por obligaciones recíprocas. Esta concepción se puede rastrear en el euskera, a través de ideas como burujabetza, gizalegea o gizabidea. Joxan Artze, en su ‘Martxa baten lehen notak’, reflejó el principio general de este enfoque comunitario predominante en nuestra cultura histórica que refleja Uriarte: “Bakoitzak urraturik berea/denon artean geurea/Eten gabe gabiltza zabaltzen/gizatasunari bidea”.

¿Estaremos abandonando nuestra identidad originaria si renunciamos a esa visión individual-grupal? La cuestión es ciertamente complicada. Creemos que renunciar al fondo antropológico que aflora Pedro Uriarte sería grave y lamentable. Grave por lo que significaría de falta de responsabilidad en relación con la dinámica de continuidad a la que aspira nuestro pueblo. Lamentable porque renunciar a la trasmisión de la experiencia histórica sería sustraer opciones alternativas de vida a las nuevas generaciones.

Sin embargo, hemos de ser conscientes de que nuestros antepasados no construyeron un modelo social lógico, del que pudiera deducirse un determinado tipo de vida social, política y económica. Su práctica social fue exactamente la inversa. Sus normas provinieron de los hechos, de los ‘usos y costumbres’ que se practicaban, y reflejaron las circunstancias reales bajo las que se desenvolvía la convivencia en los núcleos básicos de vida (hogar, vecindad, territorio). Por lo tanto, las instituciones de lo social se constituyeron desde abajo, comenzando desde la casa solar que determinaba la identidad hasta el territorio histórico.

Por lo tanto, transponer a la realidad social moderna el modelo general o la visión que Pedro Uriarte infiere del examen de la historia vizcaína sería un ejercicio artificial, hecho desde arriba, tal como pretender aplicar un patrón universal a sociedades de características heterogéneas. Y sería contrario, además, a la intuición consuetudinaria subyacente a aquella misma mentalidad vizcaína, para la que la articulación social (y con ella la identidad) era una lucha diaria que se desarrollaba desde abajo hacia (y a menudo contra) arriba. Hoy mismo, es imposible actualizar la identidad vasca sin un proceso de lucha diaria a favor de las continuidades con lo originario que nos sean útiles para hacer gizabidea, aunque sin caer en cierres introspectivos que nieguen una dinámica de cambios que es inevitable.

GIZABIDEA PARA UNA SOCIEDAD HETEROGÉNEA. La singularidad de las sociedades modernas es su heterogeneidad interna, con corrientes y tradiciones que no se mueven en una única dirección y que buscan afirmarse continuamente tanto en el ámbito privado como en el público, desarrollando entre sí diversos grados de rivalidad y confrontación que pueden llegar hasta el antagonismo.

No obstante, no es tarea imposible construir una comunidad entre corrientes culturales rivales. Hay que respetar que dichas corrientes puedan salvaguardar su diferente personalidad, pero hay que buscar un común denominador que las identifique con lo que comparten. Hay que gestionar esas rivalidades en un marco de comprensión de lo que las diferencia, descartando en todo caso la imposición de una identidad monolítica. La comprensión no busca eliminar la rivalidad, pero sí evitar el antagonismo destructivo para la comunidad.

En la sociedad vasca moderna existen tradiciones culturales y políticas diferentes con las que se identifican los vascos. Dos de esas tradiciones son, mutatis mutandis, herederas de las mismas que protagonizaron la pugna que describe Pedro Uriarte en su tesis sobre la psicosociología de los vizcaínos. Está la tradición que representa la trayectoria individual-grupal del Gizabidea, que todavía está marcando nuestra conciencia moral colectiva. Hay también una tradición liberal-individualista muy potente que ha dejado una impronta indiscutible en el desarrollo del país. Y hay una tercera corriente, una tradición revolucionaria mucho más reciente, heredera de la erupción ideológica de los años 60 y 70 del siglo pasado, que provocó una ruptura generacional más ruidosa y violenta que efectiva.

Podemos vivir en el rechazo y el conflicto entre ellas o en la pura cohabitación. Pero, ambas son malas soluciones. Hay que aceptar con naturalidad que ejerciten abiertamente su rivalidad y reconocer que pueden influirse mutuamente.  Y hay que admitir que la lucha civilizada entre ellas puede concluir en el predominio de una sobre las demás, por el razonable motivo de su mejor adecuación a la resolución de los problemas sociales. Por poner un ejemplo, pongamos el debate sobre el suelo ético, ante el que cabe preguntarse sobre cuál de esas tres tradiciones podría garantizar una mejor protección a la dignidad humana. No hay duda que la prohibición taxativa del tormento que preconiza la tradición del Gizabidea es más adecuada a dicha pretensión que el discurso justificatorio de la violencia revolucionaria o el individualismo que legitima el homo homini lupus.

VALORES PARA LO COMÚN. Es bien cierto que estas corrientes ideológicas casi nunca se presentan en estado puro, y que a menudo aparecen expresiones cruzadas de las mismas. Pero, no es el aporte del aporte revolucionario o meramente individualista el más vigorizante para el músculo comunitario. De hecho, si queremos subrayar la dimensión más comunal de nuestra identidad seguimos evocando el auzolan, que es uno de los referentes principales de la cultura tradicional. Por eso, muchos creemos que hay abundantes razones para desarrollar la línea tradicional del Gizabidea, y que siga vivificando los valores que más significativamente constituyen la conciencia común de los vascos. Como dijera Orixe: “gizabidea bear degu, giza-lantzea, nai dezutena; bainan buru-biotzean lantzea”.

 

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Responses

  1. Mucho me temo que la tradición más comunal de nuestra identidad se da de tortas con la querencia ultraliberal neocón de la casta burguesa y con la tradicional izquierda jacobina y centrípeta española , el llamado socioliberalismo , el mayordomo del capitalismo neocón.

    De socialdemócratas a socioliberales

    A principios del siglo XX se consideraba a los socialistas iluminados y criminales. Tras la primera guerra gobernaban en casi toda Europa tras renunciar a la revolución. En 2002 gobernaban en 15 países de la UE; en 2010 solo en España, Grecia y Portugal

    La ‘tercera vía’ de Tony Blair acabó por acomodar la socialdemocracia al liberalismo

    http://www.eldiario.es/canariasahora/la_semana_y_otros_asuntos/socialdemocratas-socioliberales_6_497360284.html

  2. Es importante comprobar que para el baturrismo niretalaiesco la identidad vasca no cuenta, cuentan los viejos cuentos de la lechera de extrema izquierda. Y sus referencias y sus miradas son siempre extranjeras, generalmente españolas, como se ve que es un fan del diario. Para esta peña españolada baturra lo vasco es algo extraño y para lo cual sus intereses culturales, estéticos o políticos están pero que muy lejos.

  3. La estética , vasca o austrohúngara , son a u persona como los cerdos a las delicadas orquídeas , pedazo de bestezuela.
    Sigues empecinado en otorgar certificados de calidad de vasqueidad .
    No eres más tonto porque no te ejercitas lo suficiente , pero aún puedes rectificar y ganar esa olimpiada.

  4. “En la sociedad vasca moderna existen tradiciones culturales y políticas diferentes con las que se identifican los vascos.”

    Una de ellas no solo plantea problemas a los demás sino que los tiene ella:

    “La inexistencia de programa ha llevado, más que la represión o el reformismo, a una derrota política en toda regla. La comunidad de lucha va disgregándose y deshaciéndose pueblo a pueblo, barrio a barrio, la falta de aquiescencia y entusiasmo por un programa de ruptura hace mella desde hace décadas, la desmovilización paulatina de la militancia es un hecho, y el enfrentamiento entre dos facciones añade si cabe aún más peligro a la situación” (BGD)

    “hay que admitir que la lucha civilizada entre ellas puede concluir en el predominio de una sobre las demás, por el razonable motivo de su mejor adecuación a la resolución de los problemas sociales·

    Buenas intenciones, pero necesitaremos de más, esperaremos vuestras nuevas aportaciones.

  5. ..azitain , como te diría en la calle , en el bar… para qué y por qué cojones escribes…?
    …olaizola , BGD …debate con ellos….que no son nosotros…se entiende ?

  6. Olaizola , os gusta más ” Borroka Garaia Da ” que la web de vuestro partido.
    Cómo disfrutáis intrigando , revolviendo , desestabilizando ( escuela apparatchik de Urkullu ) , la cosa es enredar para que no se note el olor a podrido que desprendéis , tanto por la mordida como por apuntalamiento del Partido Polpular , el más corrupto de Europa. Vaya papelón que estáis haciendo.

    Moix, pillado con una empresa en Panamá, y a estas horas sigue sin dimitir

    http://www.elplural.com/politica/2017/05/30/el-fiscal-anticorrupcion-dueno-de-una-empresa-en-un-paraiso-fiscal

    ¿ A esta gentuza le dais cobertura ?

    Yo te tapo tus vergüenzas , tu me tapas las mías . . . entre rufianes anda el juego.

  7. ES QUE HAY QUE SER BILATERAL!

  8. o mejor de la trilateral , aunque ya no está de moda ahora Bildelberg..

  9. ¿Intrigar por poner negro sobre blanco y mostrar las justas observaciones de BGD? Ellos dicen muy adecuadamente que estáis derrotados y en descomposición por la falta de un programa de ruptura. Los barrios desasistidos, los baturros en desbandada, los alias en descomposición…

  10. Azi, comunistón, te veo muy seguidor de BGD !.

  11. Si, si, soy un poco rojo ahora que La Coja juega en Sevilla.

  12. “Necesitaremos de más” nos dice Olaizola, indudablemente que sí, pero no tenemos por que vivir en la desesperanza del empate infinito o en de la necesidad de la eliminación del “enemigo”. Necesitamos de la participación de todos, para mi la vía que se plantea en el artículo es correcta, potenciar “la dimensión más comunal de nuestra identidad” seguir “evocando el auzolan”, desarrollar “la línea tradicional del Gizabidea” y continuar “vivificando los valores que más significativamente constituyen la conciencia común de los vascos”.

    Ibarretxe dice, que los vascos pese a la dictadura franquista y al movimiento terrorista de ETA hemos logrado que Euskadi sea “un modelo de referencia” gracias a “tres principios: el ético, el democrático y desarrollo humano sostenible”.

  13. parece que no es a pesar si no gracias a.

  14. Modelo de bilateralidad a la española que se parece a la unilateralidad como dos gotas de agua. EAJ beti irrigarririk izugarriena eginez.

    El Constitucional admite a trámite el recurso contra la ley de víctimas de violencia policial
    Quedan suspendidos los artículos fundamentales del texto, lo que impide el reconocimiento de nuevas víctimas por parte de la comisión administrativa que se iba a constituir

    http://www.eldiario.es/norte/euskadi/Constitucional-tramite-victimas-violencia-policial_0_648835818.html

    Busque, compare y si encuentra algo mejor cómprelo

  15. larburu , Ibarretxe resume (Enero 2017 ) Euskadi es Dependiente Y Sufrimos por ello en TODOS los ámbitos incluso al querer definir las rebajas del comercio vasco..se te ha olvidado…

  16. Juanjo siempre ha tenido querencias baturras.

  17. “¿Estaremos abandonando nuestra identidad originaria si renunciamos a esa visión individual-grupal? La cuestión es ciertamente complicada.”

    Mi opinión personal es que sí. Además, su reivindicación y actualización no responden exclusivamente a razones nostálgicas y folclóricas, sino también prácticas.

    En relación con las otras dos concepciones humanas, la individualista y la colectivista, más modernas, que acentúan unilateralmente uno de sus aspectos, entiendo como Uriarte que:

    Buscar el equilibrio entre lo global y las unidades componentes del todo, entre lo universal y lo particular, entre lo grupal y lo individual, profundizar en la elaboración de unas estructuras que, en el fondo, estén animadas por un humanismo individual-grupal, puede vigorizar nuestro musculo comunitario.

    Joxan Artzek ezin hobeto adierazten duen bezela: “Bakoitzak urraturik berea/denon artean geurea/Eten gabe gabiltza zabaltzen/gizatasunari bidea”.

  18. Larburu, no tienes problemas conmigo yo estoy deseando de que se consiga una política integradora, yo también estoy de acuerdo con lo que dice el artículo :“Podemos vivir en el rechazo y el conflicto entre ellas o en la pura cohabitación. Pero, ambas son malas soluciones”, pero no soy muy optimista con la posibilidad de integrar a los otros dos polos, al individualista y al colectivista.

    Alias, mi interés, no es debatir, es conocer tu opinión la de BGD ya la conozco:

    “En este país ha existido un vicio a clausurar el debate sobre el contenido de la independencia. Ese vicio es uno de los elementos fundamentales de la derrota política que ha sufrido el ciclo de lucha abierto en los años sesenta. Miedo a discutir los fundamentos del programa independentista, que ha sido aprovechado, dicho sea de paso, por la burguesía vasca, enemigo de clase del sujeto de esas luchas, que no era otro que la clase obrera vasca, aunque fuera esta eufemísticamente enunciada como ‘’pueblo trabajador vasco’’ dando así a entender que habría algo más en sus filas que meros sectores de la clase obrera, cuando de hecho ha sido ésta el motor de la lucha, bajo banderas equivocadas. La burguesía ha aprovechado la falta de definición del concepto de independencia para, por un lado, encerrar a esta en un recorrido bloqueado de antemano, y por otro, para mantener la lucha de clases en términos estrictamente sindicales y fuera de cauce político, en un país donde nada parece moverse, pero existe mucho ruido. Porque la lucha de clases sólo adopta su verdadero carácter allí donde ésta adquiere forma política, donde la clase obrera se constituye en el agente político histórico, en agente por lo tanto contra el orden social burgués y por la revolución socialista, por la construcción del comunismo, y no en mero pastiche susceptible de ser aglomerado para cualquier estrategia partidista. En suma, la independencia de Euskal Herria ha sido utilizada como concepto vacío y así como muro de contención para la lucha de clases y para el proyecto revolucionario. Todo lo contrario de lo que debería de ser: es decir, la independencia política de la clase obrera vasca con respecto a la burguesía vasca y sus proyectos de estado (España y Francia).”

  19. Olaizola , no intentes despistar …no está más cerca de tu pensamiento Ibarretxe ? en caso afirmativo qué opinas de …Euskadi es Dependiente y lo Sufrimos en TODOS los ámbitos incluso en la imposibilidad de definir el cuando y como de las Rebajas del comercio vasco….tambien puedes opinar sobre Ela , aunque te queden más lejos….Sin Derecho a decidir , no hay bilateralidad…
    …por cierto he escrito varias veces en BGD para expresar mi opinión que en resumen es que lo expongan en las asambleas de Bildu-sortu…. y que acaten lo que se decida..es muy sencillo…vosotros haceis asambleas ? Os reunís ?

  20. El derecho a decidir es algo que se consigue con el movimiento y no poniéndolo en una pancarta y pateando la calle.

    El derecho a decidir se consigue mediante acuerdos con el adversario y presionando cuanto haga falta para que se cumpla.

    Plantear el derecho a decidir como una decisión unilateral en la que el adversario tiene que ceder de forma definitiva es algo ilusorio.

    Pero hay políticas de confrontación, como la de la IA, que necesitan la “ilusión” de un futurible. ¿Cuándo se ha concretado ese futurible?

    Y la decisión también depende de la fuerza que podamos hacer en ella. Si el segundo partido de Euskadi se dedica a sabotear esfuerzos constructivos que traen réditos reales. ¿La decisión no está siendo boicoteada?

  21. Olaizola no necesita despistar a un despistado Ibarretxe dice bien lo de que somos dependientes, lo que le falta aclarar es que no todos en el mismo grado, a algunos os tienen atrapados por los cordones (creo que se dice así).

    “La inexistencia de programa ha llevado, más que la represión o el reformismo, a una derrota política en toda regla. La comunidad de lucha va disgregándose y deshaciéndose pueblo a pueblo, barrio a barrio, la falta de aquiescencia y entusiasmo por un programa de ruptura hace mella desde hace décadas, la desmovilización paulatina de la militancia es un hecho, y el enfrentamiento entre dos facciones añade si cabe aún más peligro a la situación.”

    Un buen tema para llevar a votación (los de EA pueden votar estas cosas?), seguro que lo ganáis

  22. kfd , siempre evadiéndote , recurriendo a todo tipo de reflexiones de “otros ” , nosotros por nuestra parte debatiendo en Bildu , Sortu , abian..en todos los escenarios en los que los enfoques sean Izquierda , Abertzale ( Gure esku dago – Autodeterminación ) ..vosotros a rumiar con dificultades el no-estatuto , el apoyo al Partido Podrido , el compadreo con confebask , el alejamiento de Ela…very difficult¡¡¡

  23. La recomendación aliaseña a los pobres pringaos de Borroka Garaia Da es de antología: venid a las asanbladas, aceptar el veredicto de la mayoría y tapaos la boca. Ahí se ven sus maneras de aparatero y aprendiz de comisario que quiere ascender con estas labores de acarreador de algarrobas ideológicas. Un ejemplo de “democracia popular” el de este siempre despreciable menda.

  24. Las tres corrientes que se definen en el artículo deberían de trabajar conjuntamente por “Lo COMÚN”, definido este desde los ‘usos y costumbres’ actuales, un primer intento se podría hacer con el modelo educativo, diseñándolo de abajo arriba desde el auzo, con la participación de profesores, alumnos, padres, administración, empresas etc. Una gran acción de país a para poner en marcha un recreado modelo vasco. He hay un “COMÚN” posible, tenemos centros de estudios y fundaciones de prestigio que podrían liderar el proceso. La base de la independencia mental, gure esku dago.

  25. Alias, evadirme de qué?, eso lo intentan los que están presos y si hablamos metafóricamente, se evaden de la realidad los que no pueden con ella, que creo es tú caso. Si te pongo la opinión de “otros” de los tuyos, es por que te veo incapaz de centrarte en los artículos de opinión del Blog, sobre los que teóricamente deberíamos de debatir.

    Para no cambiar de estilo te pongo otra opinión de los “otros” para que te vayas enterando entre la forma (franquismo) y el contenido (marxismo leninismo) en el que surge ETA:

    “El socialismo revolucionario abertzale nace bien entrados los 60. Sería ETA la que daría el viraje ideológico para tal fin a través de la V asamblea dejando atrás el nacionalismo socialdemócrata culturalista y mediante bases marxistas dar cuerpo a una estrategia, a una estructuración y a un despliegue político-ideológico. No es de extrañar, pues en la nueva generación militante (Txabi y su hermano, Argala etc…) la mayoría eran comunistas, marxistas leninistas …” (Los borrkis de garia)

  26. Siempre he considerado que Uds están mucho más cerca de realizar el proyecto de lo común que dice el sr Larburu que el resto de los pueblos ibéricos, en los que históricamente ha predominado una relación dialéctica entre masas y elites/castas. Dialéctica sucesiva de sometimiento y rebelión de las masas, pero sin capacidad de abrir procesos de liberación.

    ¿Por qué ha de ser opuestos lo comunal y lo revolucionario? Lo digo por lo que dicen los autores del artículo, que me ha parecido interesante. Hay importantes experiencias indigenistas en las que han confluido ambas visiones.

    Concebir la composición de lo común desde abajo es lo correcto. Sr Larburu, dice usted auzo, que parece significar barrio, si no me traicionan mis consultas. En el círculo al que pertenezco, hace ya un tiempo que se empieza a hablar mucho de barriocracia, como dinámica de autodeterminación frente a la tutela de las clases política y económica.

    Pero, la barriocracia no deja de ser un localismo, igual que lo es el modelo vasco, la vía catalana, el método andaluz o el estilo trianero. El riesgo es la dispersión de las luchas colectivas, y la perdida de fuste en la transformación social. Hay que interpretar la idea de LO COMÚN para que su persecución se desarrolle de una manera eficaz y sea alcanzable para todos y cada uno de los seres humanos.

    La izquierda tiene un debate importante, pero que está siendo eterno, inacabable. En dos ítem:

    1. ¿Cuántos abajos hay: uno o miles? ¿Se trata de multitud de expresiones de UNA sola lucha en el gran espacio donde se desenvuelve la humanidad o son MULTITUD de luchas en infinidad de espacios que persiguen fines humanistas, pero de características diferentes? ¿Hay que recurrir al concepto clásico del intelectual orgánico para guiar y coordinar las luchas sociales que crecen desde abajo? ¿O basta con crear alianzas entre los múltiples e infinitos cerebros colectivos que esta impulsando esas luchas sobre el terreno?

    2. Está claro que hay una relación de poder que las luchas sociales de base quieren modificar. La cuestión, también relacionado con la anterior, es en qué medida pueden representarse/mediatizarse esas luchas del abajo (o de los abajos, como prefieran) a través de los procesos que proveen el poder estatal. Algunos dicen que toda liberación pasa por la toma del Estado y otros que se puede cambiar el mundo sin tomar el poder estatal.

    En fin, una reflexión personal al hilo de la convocatoria a LO COMÚN y al COMUNAL.

  27. Por lo que se ve, la idea de común y comunal tiene diferentes significados. Significantes en lucha de significados.

    ¿Hay terreno común de la línea de GIZABIDEA con el común de izquierdas que plantea Bettelheim? Los autores del artículo hablan de rivalidad entre las concepciones de gizabidea y la revolucionaria, sería posible plantear en ese marco de rivalidad los significados diferentes que puede tener la concepción de ‘comunal’, y hacerlo de manera didáctica?

  28. Bettelheim, en primer lugar agradecerle su aportación, es profunda y muy interesante. Le pido disculpas de antemano, pero espero que admita que un anciano como vaya presentando sus reflexiones según las va barruntando:

    Creo que deberíamos de ir de lo común a lo comunal sin apriorismo, estas calidades son anteriores a la lucha de clases, por lo menos a su teorización marxista, a lo de izquierdas y a las derechas y por supuesto también a los estados-nación.

    Una de las cosas que más me preocupa y que para avanzar correctamente debería de quedar claro, es que no solo vale que el bien sea común o comunal. También lo debe ser la decisión de su uso. Si la decisión es tomada solo por una élite que se cree la única “consciente”, estaremos solo ante una forma sin contenido comunal

  29. Manifestación a favor de la defensa de la identidad Navarra permanente amenazada por extranjerismos. Anima zaitez!

    http://latribunadelpaisvasco.com/not/6518/defendamos-la-bandera-de-navarra/

  30. Estoy siguiendo con interés esta serie de artículos sobre humanismo vasco de la mano de Pedro Uriarte. Creo que en resumen son dos las aportaciones principales:
    – El humanismo individual-grupal, como una alternativa local y autónoma, desde una mente concreta a unas situaciones concretas y que ha dado sus frutos durante siglos. Un punto de vista que renovado y actualizado nos posibilitaría una alternativa frente al clásico esquema pendular derechas-izquierdas (individualismo-colectivismo).
    – Una identidad vasca, fundamentada en un humanismo individual-grupal podría servir para reforzar y desarrollar el abertzalismo del siglo XXI.

    No puedo pasar sin referirme a la interesante aportación de Bettelheim. Plantea una serie de cuestiones relativas (creo yo) sobre dos cuestiones fundamentales:

    – la universalidad o no del humanismo vasco (individual-grupal).
    – Como se entiende el proyecto común desde el humanismo vasco y desde una perspectiva revolucionaria. ¿Hay un terreno común?

    Respecto a la primera cuestión, como bien dice Uriarte, el humanismo vasco es una respuesta local, que ha buscado el bien común a través del bien de cada individuo. No se plantea como un modelo a exportar. Las experiencias indigenistas me parecen interesantes y también la posibilidad de un enriquecimiento mutuo. Creo que lo más efectivo es que cada uno desarrolle su propio modelo (abierto a aportaciones) sin caer en una uniformización o masificación (inasumible para el humanismo individual-grupal).

    Segunda cuestión. El comunismo es una respuesta pendular: Colectivismo frente a individualismo. Su igualitarismo: (Cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad) es también inasumible para el humanismo vasco, que construye el bien común desde el trabajo y la apropiación directa de los bienes que genera. Sostienen la idea de que la persona humana está dotada de una dignidad esencial y que las diferencias que no se deban al mérito han sido establecidas arbitrariamente y deben ser reconducidas.

    Un sencillo ejemplo lo tenemos en los huertos ecológicos de nuestros pueblos. El ayuntamiento regula las condiciones generales, pero su uso se hace a través de parcelas individuales, donde cada uno planta, trabaja y recoge sus frutos libremente. Del bien de cada uno al bien general.
    Un saludo.

  31. La buena voluntad de por si no arregla las cosas, nadie discute que tenemos experiencias históricas vascas en la gestión de los comunales y estoy de acuerdo en que de ellas podríamos sacar lecciones para organizar mejor actualmente el disfrute de los “nuevos comunales”. Pero no debemos de analizar estas como una tercera vía entre el individualismo y colectivismo o entre la propiedad individual y la propiedad estatal, ese es un planteamiento erróneo, tenemos que admitir un sistema donde quepan todos lo modelos incluido el de los “nuevos comunales” como “otro modo histórico” de organizar y gestionar socialmente los bienes “comunales”.

  32. expectante para leer las conclusiones-intersecciones lógicas de ..Retomar el humanismo vasco , de lo individual grupal , humanismo cristiano , independencia mental etc…promete ser clarificador …Continuará¡¡

  33. Siguiendo con la reflexión me parece importante señalar que nada es realmente común si no hay empoderamiento de la persona, cada una se debe responsabilizar de lo “suyo”, la delegación puede existir pero esta debe de ser subsidiaria desde el inicio, no un ejercicio admitido solo en una fase final utópica.

    En los bienes en común es más importante la pregunta de ¿Cómo se gestiona?, que de la ¿de quién es?, a diferencia de la mayoría de los “científicos” que han tratado el tema, debemos de rechazar la cuestión de dejar la gestión en manos de un poder central. No es cierta la idea de que la gestión en cooperación sea ineficiente.

  34. Como pueden apreciar estimados contertulios , no se sabe muy bien , qué es lo que falla .Que todavía no han empezado a aplicar el Humanismo ancestral vasco , que todavía está en fase de pruebas , que el suelo ético de esta gente es de pichiglas o que , lo más propable , es todo un inmenso ejercicio de cinismo y posverdad monumentales. Yo mas bien me inclino por lo último.Y ustedes ?

  35. Insultos, chapas, aburrimiento, mala educación y un largo etc es lo que nos traen los baturros a los vascos. El Pueblo vasco sigue pasando de vosotros y haciendoos frente cuando os ponéis violentos. Así ha sido siempre y así seguirá. Siempre fuerte contra la baturrada.

  36. fuerte contra un ente inexistente y debil y arrodillado frente al Partido Podrido , es lo que tiene prioritar el negocio y ser dirigido por un escaso…

  37. larburu para debate :

    -El aumento constante , en cantidad y en extensión , de nuestra actividad cumple deberes importantes en la determinación de las formas de acción . De igual manera , la superación de experiencias periclitadas , permite en todo caso explicitar las razones fundamentales del modelo de desarrollo.

    The times they´re changing (Dylan ) .

  38. Interesante debate, aunque esta quedando claro que ‘no se hizo la miel para la boca del asno, decía Aristóteles en su escrito sobre ‘Política’ que aquella forma de economía basada sólo en ganar dinero era “contra natura”´, lo importante era posibilitar el “buen vivir”.

  39. Alias, no te rindas, por favor no cedas, aunque para escribir tengas que coger una frase de “cómo hablar sin decir nada”, también siempre tienes a mano frases de tus amigos, en la intimidad, de BGD que siempre dicen algo importante:

    “La unidad de la izquierda no puede estar supeditada exclusivamente a coincidencias en la práctica pero sin esas coincidencias en la práctica no existe unidad de la izquierda.”

  40. ..Kfd , son frases y conceptos similares a las que utilizais los del partido del negocio vizcainita..
    …estás obsesionado con BGD ,creo que es para dividir a la I.A. , Bildu y para mantener prietas vuestras filas , las del negocio vizcainita..

  41. Pero mira al comisario alias señalar a los ilusos baturros de BGD como del partido vizcainita. Hay que ser mostrenco con la disidencia baturra, estás lleno de heces inquisitoriales. ¿No tienen derecho a discrepar? ¿Se tienen que callar porque tu lo digas?

  42. azi , no entiendes nada y hace perder el tiempo…

  43. Tu si que eres el faro de occidente, ¿cuáles son frases y conceptos similares al partido vizcainita sino las pobres efusiones de esos baturros disidentes? ¿O es que te expresas tan mal que ni tu mismo te entiendes?

  44. A la atención del señor Azitain , sin acritud.

    Vizcainita , a mi modo de ver es contracción de dos palabras , por un lado ” vizcaino ” , vasco desnacionalizado y quintacolumnista , totalmente direfente de ” bizkaitar ” , por el otro , ” cainita ” , dícese de todo hideputa revanchista y malencarado que hace la vida imposible a los no desnacionalizados , precisamente porque lo ponen en evidencia.

    Que tenga usted un bue día.

  45. Sus problemas de sueño le quitan también la prestancia neuronal deseable en una comunicación fluida.
    El señor alias dice frente a la cita de BGD que son frases y conceptos similares a los del partido vizcainita.
    ¿Lo de revanchista y malencarado lo dice por alias? Pues tiene razón.

  46. no ,no son similares a las de BGD , a los que leo con atención , escribir sin decir nada está referido a varias aportaciones de los hooligans del partido del negocio vizcainita…ahora lo entiendes ? la última vez que te explico algo que se entiende por sí sólo…

  47. A ver, alias, que le des patadas a la lógica es coherente con tu miseria intelectual y humana y además tengamos en cuenta que tu has recomendado a los de BGD que se calle, no critiquen a la izquierda baturra y que vayan a las asambleas a expresarse, en el mejor estilo aparatero baturro.

  48. Alias , a los BGD “que leo con atención”, no lo duda nadie, el problema es que escribes sobre ello sin decir nada:

    “La inexistencia de programa ha llevado, más que la represión o el reformismo, a una derrota política en toda regla. La comunidad de lucha va disgregándose y deshaciéndose pueblo a pueblo, barrio a barrio, la falta de aquiescencia y entusiasmo por un programa de ruptura hace mella desde hace décadas, la desmovilización paulatina de la militancia es un hecho, y el enfrentamiento entre dos facciones añade si cabe aún más peligro a la situación. Son los estertores finales de un paradigma político-ideológico en nuestro país. Debemos asumir la derrota y hacer autocrítica.”

    Alguien ha entendido lo que has dicho de esto?

  49. Alias, está acusación me ha llegado al alma,”creo que es para dividir a la I.A. , Bildu”, tienes razón no hay derecho a tratar de ese modo una organización fraternal, que solo busca el bien del PNV (tu cariñosamente lo denominas de otra forma) y de todos los vascos independientemente de su ideologia o clase.

  50. azi , por última vez ,el escrito ponía cláramente … Larburu para debate , no tiene nada que ver con BGD…
    kfd , tus intentos de ironía me dan absolútamente igual …y sí recomendamos a BGD que vayan a las asambleas , expongan sus opiniones y acaten lo acordado…
    Kfd ,…..escribes.. alguién ha entendido lo que has dicho de esto ? quién , yo he escrito ? cómo va a entender algo si no he dicho , escrito , nada…

    qué os pasa ? a mí me aburrís con temas personales e intentaré no responderos nunca más en estos parámetros de ironía , insultos…
    por otra parte , disculpas a los que aburro con comentarios y réplicas personales …Buen fín de semana . Ondo Izan .

  51. “Por lo tanto, transponer a la realidad social moderna el modelo general o la visión que Pedro Uriarte infiere del examen de la historia vizcaína sería un ejercicio artificial, hecho desde arriba, tal como pretender aplicar un patrón universal a sociedades de características heterogéneas. Y sería contrario, además, a la intuición consuetudinaria subyacente a aquella misma mentalidad vizcaína, para la que la articulación social (y con ella la identidad) era una lucha diaria que se desarrollaba desde abajo hacia (y a menudo contra) arriba.”

    Alias,¿no se que quieres decirme con eso?, “Larburu para debate , no tiene nada que ver con BGD…”, pero en esencia nuestra discrepancia con los “colectivistas de SORTU” lo tienes el parrafo que he entresacado del artículo , “transponer a la realidad social moderna el modelo general”, “un patrón universal a sociedades de características heterogéneas”

  52. Agradezco los comentarios recibidos por la aportación que realicé hace unos días. Señor o señora Larburu, es usted un anciano con excelentes barruntes, que segura serán fruto de una dilatada experiencia en el ámbito de la lucha.

    Cuando dice que lo comunal precede a la teorización de la lucha de clases tiene usted toda la razón. En el origen del proceso histórico está el comunismo (de común, de comunal, de comunidad) primitivo. Pero hay que reconocer también que el origen y el desarrollo de la secuencia histórica de la lucha de clases está precisamente en la contradicción entre el acceso común y libre a los bienes y la usurpación privada de los mismos por parte de las minorías más poderosas. La teorización marxista no crea una lucha de clases que le precede, solo la diagnostica y la representa en un relato histórico que busca el cambio social.

    Por ello, es bien cierto lo que usted dice, hay una contradicción profunda entre los comunes y las élites que niegan consciencia a la gente común, por creerse ellas mismas las únicas conscientes: hay múltiples ejemplos en la historia (también en la revolucionaria) de como ambos términos de la contradicción terminan antagonizando, y universalmente, las élites vigilantes acaban por castrando el funcionamiento autogestionario de los comunes. Por ejemplo, en la URSS, los kovjoz fracasaron ante las experiencias dirigistas de los sovjoz.

    Más cerca en el tiempo, el autogobierno indígena-comunal de los regímenes progresistas de Latinoamérica (Bolivia, Ecuador, Venezuela) está siendo continuamente asediado por la expansión de estado. Por ejemplo, el llamado Estado-comunal es potencialmente un concepto auto-antagónico. El debate entre los revolucionarios en antiquísimo y se remonta a los tiempos de la 1ª internacional. Queremos la abolición del Estado, pero ¿cuándo ha de producirse? ¿Para qué es la revolución, para abolir el Estado o para tomar el poder del mismo?

    Es cierto que los que conservamos una cierta fidelidad a la visión marxiana tenemos diferentes opiniones sobre la cuestión, pero también es cierto que la respuesta a esas preguntas solo puede ser proveída por la realidad práctica, por el acierto en la implementación revolucionaria. Por ahora, reconozco que la ocupación del Estado para la causa revolucionaria no ha dejado de crear la misma burocracia y corrupción que en el modelo estatal capitalista, lo cual ha situado la abolición disolución del Estado que contempla el programa marxista en un horizonte remotísimo.

    Interesante también el comentario de Arantza. Se pregunta que si hay un terreno común “desde el humanismo vasco y desde una perspectiva revolucionaria”. No conozco el humanismo vasco, de lo que he leído en este artículo veo que sus parámetros no son tan diferentes a los de otros humanismos. Pero, no olvidemos que el comunismo es un planteamiento de origen humanista, que al no cerrarse en modelos ya experimentados, tiene potencialidad suficiente para regenerar continuamente patrones humanistas, que buscan precisamente, tal y como dice usted, recuperar la condición de dignidad para las personas.

    Una última cuestión. Insisto en que comunismo viene de común. En el ámbito de la izquierda transformadora, hoy se habla también de comunismo y comunalismo. La regla marxista “cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad” se refiere a la etapa comunista final, en la que se cierra definitivamente el cambio de sistema. Desaparece la huella del capitalismo.

    El lema citado no abandona el individualismo (“de cada cual”, “a cada uno”), pero este adquiere otra naturaleza muy diferente, compatible con la común predominante. Y el lema tampoco es igualitario. Es decir, si cada cual ha de dar según su capacidad, se presuponen capacidades diferentes y no iguales. Si a cada cual se le ha de dar según su necesidad, se concluyen necesidades diversas. Por lo tanto, en el estadio comunista no dejará de haber situaciones desiguales, pero carentes de toda posibilidad de dominación y explotación.

  53. “cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad”

    El lema citado no abandona el individualismo (“de cada cual”, “a cada uno”), pero este adquiere otra naturaleza muy diferente, compatible con la común predominante. Y el lema tampoco es igualitario. Es decir, si cada cual ha de dar según su capacidad, se presuponen capacidades diferentes y no iguales. Si a cada cual se le ha de dar según su necesidad, se concluyen necesidades diversas. Por lo tanto, en el estadio comunista no dejará de haber situaciones desiguales, pero carentes de toda posibilidad de dominación y explotación. ( sic )

    Si cada cual ha de dar según su capacidad , se presuponen capacidades diferentes y el más capaz debe hacer un mayor esfuerzo en pro de todos , precisamente porque la madre naturaleza le proveyó más generosamente para que sirviese a los otros , no para que los dominase y explotase .
    Lamentablemente , como bien dice , la ocupación del Estado para la causa revolucionaria no ha dejado de crear la misma burocracia y corrupción que en el modelo estatal capitalista , pronto se olvidaron los teóricos y políticos maxistas de la URSS de servir al pueblo y de la emancipación por la revolución de los pueblos y naciones oprimidas por el régimen zarista capitalista.

  54. Bettelheim, soy de Gipuzkoa, una persona corriente. Algunos vascos de otros territorios dicen que los guipuzcoanos somos poco originales y que nos damos por satisfechos si se nos reconoce como buenos cocineros. Si viene por nuestro territorio y quiere comprobar si esta afirmación es veraz, me ofrezco a prepararle un refrigerio en mi sociedad. Durante el café, tal vez nos permitamos alguna copa, continuaríamos debatiendo sobre estos temas tan interesantes.

    Como ya se habrá dado cuenta no soy un gran teórico, entiendo y me muevo mejor en lo concreto, no soy nada partidario de los enunciados (significantes vacíos), izquierda, derecha etc., son envoltorios que muchas veces pervierten los contenidos. Soy más partidario de valorar las ideologías por sus realizaciones, el nombre (comunismo) no redime las prácticas fracasadas.

    Dice que “la lucha de clases está precisamente en la contradicción entre el acceso común y libre a los bienes y la usurpación privada de los mismos”, es claro que usurpar el fruto de los bienes al que los trabaja es injusto, tanto se haga en nombre de una administración (estado) de todos, o de un contrato que priorice la propiedad del bien sobre su función. No niego que “usurpación” sea la que les ha llevado a algunos a la teorización marxista, pero en nuestra tradición existen prácticas que han funcionado bien antes incluso que esa teoría. Cuando nuestros padres nos decían “tú eres para la casa” (Hi etxerako), mientras que en otros lugares se formulaba “la casa es para ti”. Ateniéndonos al conjunto de la historia vasca, admitiendo todas las excepciones y las luchas provocadas por las mismas, podemos decir que los sujetos del proceso productivo no se han entendido a sí mismos como “propietarios”. El término que se utiliza en euskera para expresar e identificar al sujeto titular de una unidad de producción, como puede ser el caserío, es jabe. En realidad no significa apropiarse del bien sino responsabilizarse del mismo.

    Aunque reconoce que la ocupación del Estado por la causa revolucionaria, no ha servido para acercar su disolución, “El debate entre los revolucionarios en antiquísimo y se remonta a los tiempos de la 1ª internacional. Queremos la abolición del Estado, pero ¿cuándo ha de producirse? ¿Para qué es la revolución, para abolir el Estado o para tomar el poder del mismo?”. Ese es un debate que se da entre ustedes, pero así planteado para mí carece de interés. Sin negar que ha emergido una nueva forma de globalidad que afecta a las relaciones entre todas las personas y pueblos del mundo. Los nodos locales desde los que vivimos esa nueva realidad global son, sin embargo, los únicos espacios desde los que cada cual podemos contribuir a que nos vaya mejor. Las estrategias de mejora deben tener en cuenta los cambios profundos a los que asistimos en los modos de sentir, pensar y comportarnos en cada uno de los ámbitos locales más próximos.

    Una última reflexión, por ahora, al final de su comentario nos dice que “en el estadio comunista no dejará de haber situaciones desiguales, pero carentes de toda posibilidad de dominación y explotación.” En el debate sobre nuestro futuro social e institucional han adquirido tal centralidad las categorías mentales del capitalismo y del socialismo, que frases como esa nos obligan a trabajar desde un modelo idealizado en el futuro. Es difícil decirlo mejor de lo que se hace en el presente artículo, “hemos de ser conscientes de que nuestros antepasados no construyeron un modelo social lógico, del que pudiera deducirse un determinado tipo de vida social, política y económica. Su práctica social fue exactamente la inversa. Sus normas provinieron de los hechos, de los ‘usos y costumbres’ que se practicaban, y reflejaron las circunstancias reales bajo las que se desenvolvía la convivencia”

    Saludos, la invitación sigue en pie.

  55. Por aquí (en este blog) muchos consideramos que la diferencia esencial entre humanismo y socialismo se encuentra en la diferente interpretación que tenemos sobre el proceso social (cuál es la base de la sociedad y la causa interna de su cambio). En oposición al socialismo que considera que la causa interna se encuentra en su modo de producción, desde una perspectiva humanista consideramos que dicha causa interna reside en la propia naturaleza humana. Es inasumible considerar a la persona como una causa externa de su propio proceso social.

    No creo que haya que “recuperar la condición de dignidad para las personas” ya que por el solo hecho de ser persona ya se posee dicha dignidad esencial. Lo que hay que recuperar es el respeto de dicha dignidad.

    En la concepción radical del liberalismo, la persona queda aprisionada en una mera libertad formal, con contenidos de generalizada opresión social.

    Por otra parte, también es éticamente rechazable el hecho de que en la lucha de clases caben –por encima de la dignidad de las personas- todas las formas de lucha, sin rechazar ninguna de ellas, si son válidas y permiten avanzar en el proceso revolucionario.

    Respecto a la afirmación de que “en el estadio comunista no dejará de haber situaciones desiguales, pero carentes de toda posibilidad de dominación y explotación” me parece más un deseo que una realidad. Por la propia naturaleza humana (contradictoria), siempre habrá posibilidad de dominación y explotación. También, claro está, la posibilidad opuesta de cooperación y respeto. Pensar lo contrario me parece una ingenuidad.

  56. En uno de mis cometarios anteriores he definido mi posición en realización con la filosofía marxista, pero he matizado que solo mantengo alguna fidelidad hacia Marx. Si se me pide concretar esa fidelidad hablaría de su acierto a la hora de plantear dos cosas: la centralidad de lo social en el proceso de desarrollo humano y el absoluto de la lucha como dinamizadora permanente de la historia. Más allá de eso, no me veo obligado dogmáticamente por el resto de su pensamiento y obra.

    Por eso, señor Larburu, coincido con usted, no nos atemos a etiquetas y enunciados. Sepa que discuto mucho con algunos de mis amigos, colgados como están del que llaman populismo progresista, que leen ávidamente al apóstol de moda Laclau y creen que el proceso liberador avanza ganando el discurso. No, la lucha de clases no reside en la apropiación de los significantes, sean vacíos o flotantes. El camino hacia la liberación se abrirá a base de acciones sociales y políticas concretas, tal y como dice usted mismo, que nos lleven a que la lucha por lo social común prevalezca sobre la apropiación particular de los bienes y la explotación de las personas. Llámese a ese proceso comunismo, comonismo, comunalismo o comunitarismo.

    No capto la trascendencia que usted otorga a la frase “tú eres para la casa”. Si, tal y como parece, el término principal de la relación entre la casa y las personas que la habitan es la primera, esa relación tiene mucho parecido con la de servidumbre que se establecía entre determinados labradores medievales y la gleba a la que estaban atados de por vida. Y, eso, sería transitar por el camino de la historia en sentido totalmente inverso al progreso.

    En todo caso, afirma usted de que lo local es el “único espacio” en el que puede luchar para que las cosas nos vayan mejor. Esa una verdad revolucionaria, la lucha global siempre actúa a partir de escenarios locales, sin modelos prefabricados y de acuerdo con las características específicas. Por eso mismo, esa verdad, precisamente por ser revolucionaria, plantea también una causa que es global, la liberación de la humanidad de toda forma de explotación y opresión, liberación que no podrá hacerse irreversible si no consigue abarcar el conjunto del globo.

    Sr Larburu, en relación con la última reflexión de su comentario, he de plantearle previamente una precisión. Imagino que la mayoría de los comentaristas de este blog, o por lo menos una buena parte de los mismos, defienden una posición muy similar. Se me hace evidente que el señor Arantza y usted tienen un punto de vista muy semejante. Cuando usted me acusa de plantear un “modelo idealizado en el futuro” no tiene razón. Mi referencia a las desigualdades que habría en un estadio comunista no ha de tomarse como una expresión de un proyecto que comparto. Ha sido el señor Arzntza el que ha achacado un igualitarismo que no existe en el diseño de la utopía marxista del comunismo. He tratado de corregirle, no porque comparta dicha utopía, sino porque el modelo teórico de Marx y sucesores (no el mío) no es igualitario en esa fase comunista. Una última reflexión, por ahora, al final de su comentario nos dice que “en el estadio comunista no dejará de haber situaciones desiguales, pero carentes de toda posibilidad de dominación y explotación. Por mi parte, estoy mucho más de acuerdo en que la liberación humana provenga de los hechos, sin seguir un modelo lógico como dicen los articulistas arriba. Y que los hechos liberadores nos lleven a donde nos hayan de llevar”. A otro modo o formación histórica, como sugiere también uno de los comentarios que han seguido al post.

    Termino diciendo que agradezco su invitación. Quién sabe. Acaso, algún día podamos vernos y proseguir esta animada discusión en su ciudad, incluso con la compañía de mis amigos y los suyos.

    Perdonen, se me hace muy difícil esta dinámica de debate. Hay que pensar mucho, aunque no me faltan ganas, se necesita tiempo. Por eso, al señor Arantza, trataré de contestaré más adelante.

  57. Perdone, señor Larburu, en mi comentario se me ha colado este párrafo que pertenece a su intervención:

    “Una última reflexión, por ahora, al final de su comentario nos dice que “en el estadio comunista no dejará de haber situaciones desiguales, pero carentes de toda posibilidad de dominación y explotación.”

    Repito el texto, quitando esa frase:

    En uno de mis cometarios anteriores he definido mi posición en realización con la filosofía marxista, pero he matizado que solo mantengo alguna fidelidad hacia Marx. Si se me pide concretar esa fidelidad hablaría de su acierto a la hora de plantear dos cosas: la centralidad de lo social en el proceso de desarrollo humano y el absoluto de la lucha como dinamizadora permanente de la historia. Más allá de eso, no me veo obligado dogmáticamente por el resto de su pensamiento y obra.

    Por eso, señor Larburu, coincido con usted, no nos atemos a etiquetas y enunciados. Sepa que discuto mucho con algunos de mis amigos, colgados como están del que llaman populismo progresista, que leen ávidamente al apóstol de moda Laclau y creen que el proceso liberador avanza ganando el discurso. No, la lucha de clases no reside en la apropiación de los significantes, sean vacíos o flotantes. El camino hacia la liberación se abrirá a base de acciones sociales y políticas concretas, tal y como dice usted mismo, que nos lleven a que la lucha por lo social común prevalezca sobre la apropiación particular de los bienes y la explotación de las personas. Llámese a ese proceso comunismo, comonismo, comunalismo o comunitarismo.

    No capto la trascendencia que usted otorga a la frase “tú eres para la casa”. Si, tal y como parece, el término principal de la relación entre la casa y las personas que la habitan es la primera, esa relación tiene mucho parecido con la de servidumbre que se establecía entre determinadores labradores medievales y la gleba a la que estaban atados de por vida. Y, eso, sería transitar por el camino de la historia en sentido totalmente inverso al progreso.

    En todo caso, afirma usted de que lo local es el “único espacio” en el que puede luchar para que las cosas nos vayan mejor. Esa una verdad revolucionaria, la lucha global siempre actúa a partir de escenarios locales, sin modelos prefabricados y de acuerdo con las características específicas. Por eso mismo, esa verdad, precisamente por ser revolucionaria, plantea también una causa que es global, la liberación de la humanidad de toda forma de explotación y opresión, liberación que no podrá hacerse irreversible si no consigue abarcar el conjunto del globo.

    Sr Larburu, en relación con la última reflexión de su comentario, he de plantearle previamente una precisión. Imagino que la mayoría de los comentaristas de este blog, o por lo menos una buena parte de los mismos, defienden una posición muy similar. Se me hace evidente que el señor Arantza y usted tienen un punto de vista muy semejante. Cuando usted me acusa de plantear un “modelo idealizado en el futuro” no tiene razón. Mi referencia a las desigualdades que habría en un estadio comunista no ha de tomarse como una expresión de un proyecto que comparto. Ha sido el señor Arzntza el que ha achacado un igualitarismo que no existe en el diseño de la utopía marxista del comunismo. He tratado de corregirle, no porque comparta dicha utopía, sino porque el modelo teórico de Marx y sucesores (no el mío) no es igualitario en esa fase comunista.

    Por mi parte, estoy mucho más de acuerdo en que la liberación humana provenga de los hechos, sin seguir un modelo lógico como dicen los articulistas arriba. Y que los hechos liberadores nos lleven a donde nos hayan de llevar”. A otro modo o formación histórica, como sugiere también uno de los comentarios que han seguido al post.

    Termino diciendo que agradezco su invitación. Quién sabe. Acaso, algún día podamos vernos y proseguir esta animada discusión en su ciudad, incluso con la compañía de mis amigos y los suyos.

    A señor Arantza, contestaré más adelante.

  58. El sr Arantza se equivoca por su parte cuando considera que la lógica interna del cambio social, entendida como “modo de producción”, es externa a las personas. La lógica o causa interna es conflictiva, opone a clases sociales conformadas por sujetos humanos. El modo de producción capitalista que define Marx no se refiere tanto a la ingeniería organizativa (más o menos eficiente en sus procesos fabricación) que caracteriza a una empresa sea o no capitalista como a la contradicción existente entre una producción que es social, protagonizada por seres humanos subalternos a los que se les excluye de los beneficios de su trabajo, de los que se apropian unos pocos que han puesto el capital.

    A mí, al menos tanto como al señor Arantza, se me hace inasumible “considerar a la persona como una causa externa de su propio proceso social”. De ser así, nos encontraríamos con una nueva modalidad de explotación del trabajo humano.

    Hay mucho que hablar en torno a la cuestión de la dignidad de las personas. Claro que el solo hecho de ser persona lleva inherente una dignidad esencial. Sin ese fundamento, sería tan coherente defender una situación de libertad para todos los seres humanos como un estado de cautividad y dominación. Es la aceptación de esa dignidad esencial lo que hace que vayamos a la lucha ante un escenario en que el principio de la dignidad universal es compartido, pero la realidad que se vive se contradice con dicho principio. Los zapatistas hablan de una “dignidad violentada”. Cuando yo hablo de “recuperar” me refiero a esto mismo. No bastó con la proclamación de los derechos humanos de 1789, hubo que recuperarlos en la declaración de la ONU de 1948, y habrá que seguir recuperándolos para que tengan una trascendencia práctica. Hay una dignidad original para la lucha y hay una lucha para recuperar es estadio original de la dignidad.

    Sr Arantza, usted plantea que bajo la lucha de clases todas las formas de lucha son válidas, y entiendo que dice que lo son por encima de la dignidad de las personas. Creo que se refiere a la violencia. Y no digo que para algunos así lo sea. Yo creo que hay que evitar siempre el daño a las personas. Pero, tras su posición se esconde una cuestión fundamental que hay que aclarar. Según le he podido leer, el que ustedes llaman “humanismo vasco” se propone preservar la identidad de un pueblo. Pues bien, ¿cree de verdad que un pueblo puede renunciar a formas de lucha para defenderse, por su supervivencia cuando ésta realmente esté en peligro, a sabiendas de que otros colectivos o élites no dudan en utilizarla? Perdónenme, pero no me puedo creer que ese humanismo histórico vasco sea pacifista. Que yo sepa, se han producido innumerables formas de rebelión en la historia vasca de los últimos siglos.

    Esto nos lleva a otra cuestión que plantea usted también. En el caso de que, bajo una mera libertad formal, se desarrollen realidades de generalizada opresión social, ¿cuáles serían las formas de lucha que aceptarían ustedes? ¿Qué condiciones serían necesarias para que las luchas por la liberación fueran aceptables por ustedes?

    Y en relación a la última cuestión que usted plantea sobre lo que pasaría en un estadio comunista final con la posibilidad de desaparición de toda dominación y explotación, me remito a la respuesta que he dado al llamado Larburu. Yo no creo en esa utopía marxista. La ingenuidad asociada a ella deberá discutirla con Marx directamente. Pero, de su argumento comparto la cuestión central. Es la contradictoria naturaleza humana la que nos aboca a una lucha incesante que se da en todos los terrenos y de todas las formas, y no siempre son las formas físicamente más violentas las que son más degradantes para la dignidad humana que ambos defendemos.

    Pero, volvamos a las preguntas que se han realizado al hilo del artículo que encabeza estos comentarios. Ustedes son, deben de ser, comunalistas. ¿Hay o no hay posibilidades de cooperación en el “hacer concreto” de comunalistas, comonistas, comunitaristas y comunistas en la lucha y la gestión de los comunes, en un marco revolucionario adecuado al siglo XXI?

  59. “jabe” en todo lo que podamos. No conozco ningún sistema en el planeta que ejercite esta forma de vivir, de trabajar, cual es el de jabear las personas, las cosas, todo lo que nos rodea.
    Todos los países / estados de corte capitalista y socialista están lejos de jabear la cuestión.
    De alguna manera si que se acercan a nuestra forma de hacer las cosas los Nordicos.
    El ultimo gran fracaso de la praxis socialista se está dando en la actualidad en la RPC (Republica Popular China).
    Se sigue con un PARTIDO UNICO (al que están afiliados mas de 70 millones de personas) y a la vez se fomenta un capitalismo salvaje que hace sombra a los países clásicos de corte capitalista como son: eeuu, francia, alemania, reino unido, españa, italia, casi toda latino America … países de Africa, Oceania, etc.
    Me muevo por China muchos meses del año y no deja de sorprenderme la voracidad y materialismo CAPITALISTA que sus gentes, sean del estrato social que sean, desarrollan.
    El CONSUMISMO que no el “comunismo” está a la orden del día.
    La corruptela rampante en las filas de los gobernantes supera a la existente en occidente.

  60. Bettelheim, está claro Marx tiene aportaciones interesantes, de él hay mucho que aprender, pero vista la práctica que han tenido los marxistas, no tengo la suficiente “fe” para creer que con sus teorizaciónes se pueda llegar a una sociedad sin dominación y explotación. Por su comentario parece que tampoco está de acuerdo en toda la teoría, pero si en su fidelidad “al absoluto de la lucha”, tal vez queremos decir lo mismo, yo prefiero el término trabajo al de lucha. Un referente para los humanistas vascos es Arzmendiarrieta su fe en el trabajo y en el esfuerzo se ve claro en estas dos frases: “Los hombres y los pueblos más mimados por la naturaleza no son precisamente los que más brillan en la historia.”, “Los que optan por hacer historia y cambian el curso de los acontecimientos tienen la ventaja sobre los que decidan esperar pasivos los resultados del cambio,”

    Entiendo por lo que escribe, “No, la lucha de clases no reside en la apropiación de los significantes, sean vacíos o flotantes”, que discrepa de Laclau. Si no entiendo mal la teoría sobre los “significantes vacíos” es para conseguir la hegemonía, para ganar cambiando el sentido común. Si hablamos de crear “principios humanistas”, en el “partido de la vida”, no podemos admitir el engaño. El mecanismo es inaceptable no se puede decir formalmente una cosa, que en contenido tiene un significado distinto. En la competición de la vida, hay que utilizar la moviola, a diferencia de lo que pasa en el futbol hay que anular los goles metidos con la mano.

    Con el “Hi etxerako”, lo que quería era expresar la herencia espiritual que hemos recibido de nuestros antepasados sobre la relación del vasco con los bienes. Nuestros progenitores distinguían claramente los bienes de uso personal (Bettelheime-ren txapela- La boina de Bettelheim) y los demás bienes; los de casa (etxe-ko), los del pueblo (herri-ko) etc. En el primer caso se emplea el sufijo -ren (genitivo posesivo). En los demás casos, en cambio, resalta la ausencia del genitivo posesivo. Particularmente en la referencia a los bienes raíces esa ausencia indica la existencia de una organización y regulación de bienes inmuebles que excluye el principio del derecho de propiedad, independientemente de que sean utilizados por un individuo o por una institución comunitaria. En euskera es inconcebible decir “herria-ren lurrak” (las tierras propiedad del pueblo).

    Esta es la concepción que inspira el principio recogido en la expresión “aquí todo es de todos y nada es de nadie”, al señalar la inexistencia de propietario de las minas, bosques o montes vascos, controlados y disfrutados en “régimen comunitario”. Lo que significaría que nadie “posee derecho de propiedad sobre nada” en el pasado tuvo general aplicación en nuestro; y aún hoy y principalmente en Navarra, donde más de 40% de sus tierras siguen siendo “herri-lurrak”, mal llamadas “comunales”, ya que no pertenecen a los ayuntamientos en propiedad, sino que son parte integrante de los pueblos.

    En el resto de las cuestiones, en lo “global” de lo local y de la liberación humana, no percibo diferencias “sustanciales”, así que de momento aparco el debate. Por supuesto, si es que se dan las circunstancias, encantando de juntar a sus amigos con los míos.

    Saludos.

  61. Antes de responderte (Bettelheim) tengo que decirte un par de cuestiones:
    La primera que Arantza es un precioso nombre (pero de mujer) y la segunda que tus aportaciones me resultan interesantes y enriquecedoras.
    Voy a empezar con las causas del cambio y la dignidad (sin esperanza de acuerdo) y terminaré con las posibilidades de cooperación en algo concreto (con cierta esperanza).

    Sobre las causas del cambio
    Tanto factores humanos (psicológicos) como factores económicos (modo de producción) contribuyen a moldear el proceso social. Ambos también están relacionados y se influyen mutuamente.
    Los diversos modos de producción (donde participan directamente las personas) tienen una parte activa muy importante, pero han de ser considerados como condiciones objetivas.
    Por su parte, los factores psicológicos, aunque poseen un dinamismo propio, han de ser entendidos como históricamente condicionados, y con una capacidad de adaptación limitada por su propia naturaleza.
    El problema central de la psicología es el de la especial forma de conexión del individuo con el mundo. Desde una perspectiva humanista diríamos que los factores económicos (causa externa) actúan a través de los factores psicológicos (causa interna) en la evolución del proceso social.

    Sobre la dignidad
    Parece que estamos de acuerdo en que el solo hecho de ser persona lleva inherente una dignidad esencial. Pero simultáneamente, defiende la línea de la llamada ética revolucionaria (la del mal menor) que justifica el uso de la violencia en respuesta a la violencia estructural del estado (capitalista). No creemos que el fin justifique los medios. Si miramos a la historia vemos que justificados por la defensa de conceptos tales como Dios, la patria, libertad, justicia, socialismo, se han cometido grandes atrocidades. Miedo me da con solo mirar a nuestro pasado reciente.

    Sobre posible cooperación
    Para que sea posible han de darse dos condiciones simultáneas:
    – Respetar la dignidad humana.
    – Progresar en justicia social.
    Y ambas pueden encontrarse en las empresas de producción social. Tienen como objetivo fundamental generar bienes y servicios que satisfagan las necesidades básicas y esenciales de las comunidades y su entorno a través del trabajo digno de hombres y mujeres.
    Por aquí tenemos un sistema cooperativo propio, impulsado por un humanista como lo fue Arizmendiarrieta, que en el exterior es conocido como modo vasco de producción, donde los trabajadores son a su vez los propietarios de la empresa. ¿Por qué no sumarse al proyecto?

  62. Mantener la identidad vasca?. El pueblo vasco se diluye como un azucarillo, una natalidad que es la mitad de la necesaria para mantener la población y un flujo neto de personas procedentes de fuera de Euzkadi, los nuevos vascos que decía Ibarretxe, que poco a poco sustituirá a los vascos. Como muestra, los diez primeros apellidos mas comunes en todos los territorios vascos ninguno es vasco. En localidades como Sestao, el 80% de la población a nacido fuera de Euskadi o son hijos de emigrantes.
    Pero tal vez esto solo son consideraciones etnicistas desfasadas, la identidad vasca se mantendrá,,, tal vez por unos vascos diferentes, con otra cultura, otras religiones, otros apellidos….

  63. Señor Larburu, no valen las teorizaciones. Muy cierto, no hay que tener fe en ellas. Es posible que Marx fuera el primero que concibió la filosofía como una guía práctica para cambiar el mundo. El sentido de su obra era eminentemente práctico. La fe hemos de guardarla para los hechos. En ese sentido, la frase del señor Arizmendiarrieta es genial, la asumo al 100%.

    En relación al ‘gurú’ Laclau, su planteamiento no puede tildarse de engaño. El cree que hay adaptar la lucha socialista a la época en la que vivimos, en la que la política es en buena medida comunicación política. Y cree, por lo tanto, que una de las luchas fundamentales se desarrolla en el ámbito del discurso. Las palabras no son neutras, las cargan los poderosos. Por eso, lo que propone es combatir los significados.

    Mi planteamiento es más clásico, cuentan más los hechos que las palabras. Por ejemplo, vale mucho más la ocupación efectiva de la finca improductiva de un señorito sevillano o cordobés que la lucha por la resignificación del término ocupación para liberarlo del carácter peyorativo que le asigna la reacción. Pero, no me pilla usted con Laclau. Por ahora, la lucha por el lenguaje la ganarán los que dispongan del poder mediático, que es el que dota verdaderamente de significado a los significantes. Aunque no deba entenderse que no soy partidario de esta lucha, creo que la influencia de los discursos sería etérea si no expresan hechos y acciones realmente liberadoras.

    Creo que vamos llegando a un terreno común señor Larburu. El aquí todo es de todos y nada es de nadie es una frase con un alto sentido revolucionario, muy comunista o comunalista, aunque a usted no le gusten estas denominaciones. Habla usted de que el 40% de las tierras navarras son de este tipo, ¡qué envidia¡ Cómo lograr que TODO sea de TODOS y nada de nadie? Esa es la cuestión auténticamente revolucionaria. Incluso en su Navarra, no TODO es de TODOS, según sus propios datos. Si coincidimos en esta visión, lo siguiente es debatir cómo logramos que realmente TODO sea de TODOS en el futuro más cercano posible. Esa es la cuestión práctica, ahí se mostraría nuestra fe en los hechos. Como diría el señor Arizmendiarrieta, optando por hacer el cambio y cambiar el curso de los acontecimientos.

    Ahora, me gustaría dirigirme a la señora Arantza, que espero no haya tomado como ofensa que haya masculinizado mis respuestas hacia usted.

    No se sorprenda usted si le digo que estoy de acuerdo con las causas del cambio social que usted indica en su comentario. Sus tesis son perfectamente asimilables a las tesis clásicas de la sociología ortodoxa marxista. Lo que le faltaría decir para completar el cuadro de las causas del cambio, es que la evolución social no se produce a partir de un mecanismo automático, sino que necesita ser dirigido por la lucha. Lucha que se produce en el ámbito social y cultural, en el económico y científico-tecnológico, y por supuesto en el político. Y lucha que se desarrolla entre los pocos poseedores del capital y los desposeídos del acceso a los bienes de la vida.

    Sobre la dignidad. Tampoco estoy en desacuerdo con lo que usted propugna. Por supuesto, demando el respeto a la dignidad esencial de las personas. Y, como usted, creo también que se han cometido grandes atrocidades justificadas en las causas más bienintencionadas. Y, desde luego, descarto que el fin justifique todos o cualquier medio. Aunque, creo que el fin justifica o explica el recurso a ciertos medios excepcionales. Pienso que estará usted de acuerdo. Ejemplos hay muchos. Para la señora May, por ejemplo, el fin de acabar con los atentados islamistas justifica el recurso de disparar a matar a una persona esencialmente digna, aunque fanatizada. Para el señor Hollande, otro ejemplo, el mismo fin justifica la declaración de estado de guerra con la consecuente restricción de libertades civiles a todos los franceses.

    No estoy hablando de la que usted llama ética revolucionaria, pero sí le estoy proponiendo ejemplos de aplicación de ese mal menor que usted rechaza. En el comentario anterior, le hacía la pregunta siguiente: ¿cree de verdad que un pueblo puede renunciar a formas de lucha para defenderse, por su supervivencia cuando ésta realmente esté en peligro, a sabiendas de que otros colectivos o élites no dudan en utilizarla? En mi opinión, también hay dignidad en la LEGÍTIMA DEFENSA de las personas y de los pueblos ante la degradación extrema.

    Condiciones para una posible colaboración. Señor Arantza, estamos debatiendo sobre la posibilidad de encontrar un terreno en común entre dos personas a las que separa sobre todo una gran distancia física. Vayamos a un terreno más creíble. Imagine que soy uno de sus vecinos. Si usted tuviera dudas sobre mi implicación ante sus dos condiciones simultáneas, ¿se negaría a que colaboremos en un trabajo que hemos acordado en la comunidad?

    Sin duda, siendo su vecino, estoy seguro que coincidiríamos en el respeto formal a la dignidad esencial humana, aunque podríamos chocar en el terreno de la justicia social. Puedo ser, un especulador financiero o inmobiliario, un funcionario de policía que le trae al pairo la cuestión social, un hedonista perfectamente satisfecho con su condición, un político corrupto o un patrón explotador,… Si en este país el respeto a la dignidad humana se mide por la aceptación de la declaración universal de los DDHH, todos ellos podrían estar convencidos de que no quebrantan ninguno de los parámetros fijados por la declaración. Pero, la justicia social podría parecerles un término ambiguo, patrimonio de la progresía, acaso revolucionario…

    ¿Le sería imposible realizar trabajos comunes con todos ellos? Fíjese usted, yo soy menos radical en esa cuestión. Lo importante, me diría a mí mismo, no es el cumplimiento previo de las condiciones de dignidad y justicia social. Lo importante es que la tarea realizada en común de como resultado un avance en línea con el cumplimiento de dichas condiciones. Tal y como dice usted unas líneas más tarde sobre las empresas sociales, cuya producción satisface necesidades de dignidad, a través del trabajo digno. Yo estoy ahí con todos ustedes. Con ese señor llamado Arizmendiarrieta, de que ya estoy descargando documentación en Internet.

    Desde la lejanía física, puede que desde la incomprensión de muchos de sus planteamientos, creo que hay un espacio en común que podemos ocupar, en el que cabemos revolucionarios (en cierto modo, cuestionadores y heterodoxos) y gente como ustedes, que recela de lo revolucionario por una historia de derrotas y fracasos.

  64. Bettelheim, espero que estemos de acuerdo cuando una teoría no funciona en la práctica, lo científico es cambiar la teoría.

    Puede que interpretemos de distinta forma el engaño. Si un laclausista un día dice que la democracia autentica es la de la clase trabajadora, que la de todas las clases es solo formal; y al día siguiente afirma, que ellos son los únicos partidarios de la democracia para todo el pueblo, estará diciendo lo mismo, pero sabe que la mayoría de la población no lo entenderá bien, ¿eso qué es?, para mi es engañar, aunque para otros pueda que sea combatir con los significantes vacíos.

    Veo que coincidimos en que valen más los hechos que las palabras. “vale mucho más la ocupación efectiva de la finca improductiva de un señorito sevillano o cordobés”. Curioso el ejemplo, es allí precisamente donde , mandado las teóricas izquierdas reformistas muchas de las veces en coalición con las rupturistas, han sido incapaces de revertir esa situación. Los vascos seguramente la hubiésemos corregido, no aceptaríamos las “improductivas”, hubiésemos promovido acuerdos con los ‘propietarios’ en orden a dar a la finca un uso lo más comunal y productiva posible.

    De todas formas yo la ocupación efectiva, no la entiendo necesariamente como un paso a la propiedad pública, es decir, el derecho de disposición, de un cuerpo público que representa a la sociedad, del gobierno, el poder estatal o algún otro cuerpo político. A mi me gustaría que se entendiese como jabetza: el derecho al uso y al disfrute del trabajador, tomado en el sentido más amplio de todos los que comparten el trabajo realmente productivo, incluyendo a los empleados, campesinos, científicos etc,, gestionando, dirigiendo y regulando el proceso de producción que es, de hecho, su trabajo común.

    Para terminar, entiendo que el trabajo en común, solo es posible si la relación deja de ser antagónica, lo deseable sería que pudiésemos convivir sin necesidad de tener que renunciar a nuestros respectivos modelos, ¿por qué esperar para aparcar el antagonismo a la llegada de la sociedad comunista?

    καλημέρα

  65. Sinceramente que no pensaba en que iban a acercarse tanto nuestras posturas. Me centraré únicamente en el terreno de una práctica común, en un par de cuestiones.

    La primera que no creo que la gente “recela de lo revolucionario por una historia de derrotas y fracasos” sino que recela de ser manipulado.

    La segunda decirle que en las empresas cooperativas existe la pluralidad, no hay mayores problemas de acción común. Pero además, siendo la demanda de participación una constante, podríamos reivindicarla en el conjunto de las empresas. Asistimos a un cambio sin precedentes en el mercado del trabajo y la situación nos va a exigir un esfuerzo de adaptación importante, tanto a nivel personal como empresarial y político. Necesitamos desarrollar una cultura de corresponsabilidad y la clave es la participación: en la gestión, en los resultados, y por qué no en la propiedad. Transformar las relaciones laborales actuales a través de la participación mejora la seguridad del empleo y su continuidad, evita la deslocalización, mejora la productividad, la calidad, la transparencia, los beneficios, el clima social y la expectativa de la vida de la empresa. Es un beneficio mutuo: para la persona y para la empresa.

    La participación debería ser una reivindicación permanente a plantear en los convenios y pactos de empresa.

  66. Cómo se nota que no habéis montado una empresa en vuestra vida.

  67. Calla Fétido , que tu eres guardia civil y de empresas no sabes nada de nada.
    Cuando hablen los mayores ( Bettelheim , Larburu y Arantza ) , cierra el pico y aprende.


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