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Injusticia contra la injusticia

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Jon Inchaurraga

Condicionar la legalización de Bildu a la acción de ETA es un error. Primero, porque se le da el poder de decisión a la acción de ETA y, segundo, porque se da pábulo a la actitud victimista del MLNV. Así, a los ojos de mucha gente, la represión ejercida por el Gobierno español será más visible que la que realiza el propio MLNV al Pueblo vasco. Esta política es, en definitiva, dar un espaldarazo y convertir en víctimas a los que han sido los verdugos del Pueblo vasco durante los últimos cincuenta años.  Más aún después de que Sortu haya condenado la violencia de ETA tal y como exige la “Ley de Partidos”. En teoría, no debería haber ningún problema para que el nuevo partido sea legal, ya que en ningún punto de dicha ley se pide que la condena sea ética; sino que sea. Del mismo modo, condicionar y obstaculizar la legalización de Bildu sería también un espaldarazo a la política de enfrentamiento propiciada por el Gobierno Aznar y que ha continuado el Gobierno Zapatero con mayor inteligencia.

Después de la tregua de Lizarra- Garazi, el Partido Popular, en su inmovilismo ante el conflicto vasco, buscó ilegalizar y cerrar todo aquello que le resultaba incómodo y así ganar votos en España. Al hilo de esta idea, “inventó” la Ley de Partidos o cerró ‘preventivamente’ medios como Euskaldunon Egunkaria o Egin. El PSOE, en cambio, ha sido más perspicaz y ha buscado aprovecharse de esta situación de ilegalización para emplearla contra el PP y EAJ-PNV. Contra el PP lo ha hecho a través de los jueces; empleándolos como cabezas de turco para quitarse la presión del MLNV y contra EAJ-PNV ilegalizando a dedo a ANV. Así, ANV fue legal en Pasaia, donde pugna la alcaldía con el PSOE, pero ilegal en Ondarroa, donde se la juega con EAJ-PNV. No creo que fuera casualidad.

Este empleo de las leyes a favor de los propios proyectos políticos es muy grave. Esta tendencia de “judicializar” la política iniciada con el Partido Popular es la muestra más fehaciente de que la separación de poderes en el Estado español no es nítida. Asimismo, el poco fuste ético del Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español es la otra cara de la moneda. Resulta realmente inimaginable que dos partidos políticos que tienen poco de lo que presumir en materia democrática, den lecciones y lábeles a otros partidos y movimientos políticos en esta materia. Y no hay que remontarse al franquismo o a la complicidad del PSOE con Primo de Rivera; sino a la propia etapa posfranquista y democrática para ser conscientes de que la carga totalitaria que llevan estos dos partidos aún no ha sido totalmente aligerada. Así, el otro día José María Aznar llamaba a Muhamar Gaddafi “amigo” por su colaboración en la lucha contra el terrorismo islámico. De hecho, este gesto le honra, ya que por lo menos ha sido sincero al reconocer que para él los ‘amigos’ y ‘enemigos’ no son los que respetan los Derechos Humanos; sino los que colaboran con él. De esta manera, no cabe la duda de que para la derecha española Mikel Antza era en 1998 “el etarra poeta” y “un escritor prometedor” y de que había que traer a Euskadi a varios presos de ETA, pero no por razones humanitarias; sino por razones políticas. Curiosamente, el PSOE sin hacer esto ha sido vilipendiado y qué decir de EAJ-PNV. También dijo Otegi por aquel entonces que daba igual un Mayor Oreja que un Ibarretxe y tampoco nadie se acuerda.

El PSOE también ha actuado de la misma manera. En la época de Loiola, Arnaldo Otegi era un ‘hombre de paz’ y sus peticiones eran escuchadas, mientras que las del Lehendakari Ibarretxe eran ignoradas, a pesar de ser legitimadas por el Parlamento vasco. Éste no ha sido el único feo del PSOE a las instituciones vascas. Hasta que no ha estado con la soga al cuello, los socialistas han sido capaces de incumplir un Estatuto de Autonomía que ellos defendieron y propiciaron. Del mismo modo, el PSOE fue el partido que pasó de pedir el Derecho de Autodeterminación para Euskadi a plantear la LOAPA. De hecho, García Damborenea, tal y como recuerda Antón de Irala en un extenso artículo sobre el 23-F, ya dijo que “nos la íbamos a tragar”. Y así ha sido. El PSOE, además, ha hecho una política parecida a la del PP en exteriores. Así, en 2010 España ha vendido armas a Venezuela, Arabia Saudí, Túnez o Libia. De hecho, el Gobierno español vendió armas a Venezuela al mismo tiempo en el que le preguntaba si escondía a miembros de ETA y las FARC en sus fronteras y ahora mismo es de los estados que defiende los levantamientos en los países árabes a los que ha vendido armamento. De hecho, la ministra Chacón justificó la participación del Estado español en la misión de la OTAN en Libia, ya que tiene el objetivo de “defender a una población indefensa frente a los crímenes de un tirano”, al que han vendido armas. Tampoco habría que olvidar que Mubarak o el costamarfileño Gbagbo han sido miembros de la Internacional Socialista a la que pertenece el PSOE. Como tampoco hay que olvidar que el MLNV apenas recuerda la represión que sufren los tibetanos en China. Son sólo apuntes.

La verdad es que resulta insultante que el PP y el PSOE, que tienen imputados como en el caso Gurtel, impugnen listas ajenas. Más aún, cuando Planchuelo y Amedo señalaron hace bien poco y ante un juez a Felipe González de organizar los GAL. Y es que en el fondo esta es la democracia española, en la que los dos partidos mayoritarios tienen derecho a hacer lo que les plazca y los demás sólo tenemos obligaciones ante ellos. Así, la Lucha Antiterrorista se ha convertido en una lucha partidista en la que lo que menos importa, parece ser, es combatir al MLNV y, mucho menos la vergüenza propia. Parece, de hecho, que una vez que ETA se ha desactivado, ya se ha vencido al MLNV, cuando esto es incierto, ya que la ideología totalitaria que está detrás del movimiento sigue aún legitimada. Además, la desvergüenza de quién toma estas de decisiones de actuar éticamente mal, legitima a los que son víctima de esta injusticia. Es por eso que ante la Represión y la Revolución, los abertzales debemos seguir eligiendo Burujabetza y no hacer como EA o EE que se rindieron a uno de estos dos extremos. Sólo así conseguiremos avanzar en la construcción de la Patria vasca y llegaremos a ser “hombres libres en patria libre”.

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