Cuando los listos se cargan las listas

Aberriberri

Nota de Aberriberri:

Reproducimos este artículo publicado en Diario de NoticiasNabaizaleok titulado «Cuando los listos se cargan las listas», para proseguir el debate sobre la ilegalización y re-legalización de Iniciativa Internacionalista.


Nota del autor:

El presente artículo fue publicado por Nabaizaleok-wordpress y Noticias de Navarra cuando no se conocía la decisión final del Tribunal Constitucional. El espíritu y letra del artículo no cambia ni un ápice con la legalización. Para mí, y creo que para cualquiera que crea en la Libertad, la legalización no debe depender de una «condena», sino del hecho de respetar los derechos civiles individuales de ser «electores o elegibles». Si a alguien se le acusa delito, júzguesele y, en su caso, condénesele; pero si no hay delito ni delincuente, no debe haber supresión de derechos individuales. Los nuevos demócratas – los que nos legislan desde la mayoría- deberían saber que ser «demócrata» no es una obligación, sino una opción que algunos elegimos libremente.

Y nuestra diferencia debe ser la de defender el derecho de todos los «no delincuentes» a ser elegibles y elegidos, aunque sus ideas sean totalitarias del signo que sean. Nosotros no nos podríamos presentar en sus sistemas -de hecho hay opciones políticas que tienen que hacerlo con escolta, y debemos ser radicales en garantizar la seguridad de los amenazados frente a los amenazantes-, pero los totalitarios sí deben poder presentarse en el sistema democrático. Ésa es nuestra dura diferencia. Y no debemos quedar impasibles

Cuando los listos se cargan las listas (artículo original)

Podría parecer que hablo de violencia de género, pero estoy hablando de otro género de violencia. Ya no los advirtió Bertolt Bretch con aquello de «…primero se llevaron a los comunista, pero no me preocupé porque yo no era …».

Me ha producido una tremenda urticaria cerebral el anuncio de impugnación de la lista que encabeza Sastre a las elecciones europeas. La misma urticaria cerebral que cuando ilegalizaron las listas batasunas, globalmente las últimas, o a la carta en las municipales y forales.

Al amparo de una ley aznarista – apellido que pongo para escarnio psoecialista- se está construyendo una forma de legislar, judicializar y de hacer política con un alto precio para toda la ciudadanía: se crean islas de impunidad para impedir que «no delincuentes» carezcan de derechos. Porque debemos recordar que los derechos son individuales, de las personas.

Los peperos dirán que hay que «para defender la Seguridad hay que sacrificar parcelas de Libertad». De los psoecialistas hemos oído desde «al Estado se le defiende incluso desde las cloacas», hasta la idea de que la eficacia de la Ley quitará el agua de la pecera del MLNV y se acelerará la victoria sobre los violentos; que, al fin y al cabo, sus ideas ya están representadas por otras organizaciones legales…

Nuestros principios de Libertad no pueden ser los mismos. Soy de los que desea vencer a esta izquierda totalitaria desde la igualdad de oportunidades. Soy de los que les planta cara y les desprecia cuando esta gente ha venido aplicando su propia Ley de Partidos, impidiendo a base amenazas que  se presenten en muchos pueblos candidaturas del PP o del PSOE. O cuando en los centros de trabajo, o en las aulas nos intentan chulear como si el País fuera suyo. Y no puedo aplicar el «ojo por ojo» porque me envilece, porque me iré pareciendo a todos ellos, sean fachas o fatxas. Porque no todo vale. No podemos ser como todos ellos. Si proclamamos la poliética,  estos momentos no podemos dejarlos pasar mirando para otro lado.

En el Informe Global de Competitividad se elaboró un ranking de 134 estados en el que España ocupaba el puesto 56. Este Informe señalaba la escasa independencia de los jueces como el talón de Aquiles de la competitividad de España. Por encima, le superan países con la tradición democrática de Egipto y Arabia Saudí, aunque ha sido capaz de situarse por delante de Nigeria.

No tengo ninguna vinculación ni ideológica ni afectiva con Batasuna ni con su pensamiento totalitario, por lo que mi defensa de la Libertad es enteramente egoísta. Ya que defendiendo el derecho de cualquier idea, organización o partido a presentarse a las elecciones, defiendo mis derechos a elegir y ser elegible. Derechos que, ¿por qué no?, un día pueden ser cercenados. Sean cercenados por los defensores de lo constitucional, o sean cercenados en nombre de la revolución vasca. Bretch terminaba su poema con un «ahora me llevan a mí, pero ya es tarde». En este tema me quedo con el femenino y prefiero las Listas frente a los listos.

J.G. Aguirre  (Nabaizale)

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5 comentarios en «Cuando los listos se cargan las listas»

  1. Arni ya ha hecho la jugadita d pedir el voto xa Iniciativa Internacionalista y los apañoles estan ya k trinan.

    To2 los komunistoides juntos a europa, k alegria xa la kausa.

  2. Muy ilustrativo, supongo k Patxi estara pensando llevarle al gobierno de los mejores.

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