Txema Garitano (en su blog «Docta Ignorantia»)

Hace ya algún tiempo (re)escuche a Serrat cantar las siguientes estrofas de “Cambalache” y no pude dejar de pensar en el PE (Partido Español, antes también Socialista y Obrero).

[…]
¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!…
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!…
¡Y todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Que uno vive en la impostura
que otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que si es cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!…

¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
[…]

El brazo político de los GAL capitaneado sucesivamente en Euzkadi por Txiki Benegas, Ramón Jauregui, Nicolas Redondo y ahora por el bachiller Francisco López ha pasado en 30 años de democracia por casi todo el arco ideológico posible, desde defender la autodeterminación a defender la constitución y de defender la constitución a “defender” el Estatuto. Una ley, el Estatuto, que lleva 30 siendo incumplida por los gobiernos estatales y que ahora el bachiller Francisco Lopez nos promete que va hacer cumplir para conseguir las 36 transferencias que quedan pendientes. ¿Se piensan que somos todos tontos? O ¿van a «cumplir» sus promesas igual que han hecho con el Estatut o con el cambio en Navarra?

En el 2001 las cabezas pensantes de la socialdemagogia pensaban que ganarían en Euzkadi siendo mas españoles que Mayor Oreja y nos intentaron convencer que ellos eran más españoles que nadie. Pensaron mal; así que colgaron la banderita española en el mismo armario donde antes habían dejado la chaqueta de pana y se compraron una ikurrina, para demostrar a todos los vascos que ellos son más vascos que nadie.

Ocho años llevan los maestros del cambalache -donde dije digo, digo Diego-, del todo vale en política –Guerra…-, de la marrullería -capaces de decir, sin despeinarse, una cosa en Vitoria y otra en Madrid-, del amiguismo, de la manipulación – grupo (P)risa- intentado vendernos la moto del cambio.

¿El cambio de qué?¿De su ideología?¿De querer poner su culo en el sillón cueste lo que cueste, sin importarles nada el futuro de Euzkadi?

Se piensan que en la vida vale todo, porque ellos han conseguido los puestos que tienen a base de echarle cara -mucha cara- al asunto. El mayor logro que se le conoce a Francisco López es el de ser campeón del mus en la cafetería de la facultad donde NO acabo la carrera, además de ser hijo de un dirigente socialista que le permitió el ascenso dentro del partido. Otro Pachi, Lazcoz en este caso, paso de ser camarero en el bar enfrente del parlamento vasco, donde conoció a los Rojo –antes pescaderos y ahora presidente del senado y de la Caja Vital respectivamente-, a ser alcalde de Vitoria.

Con estos curriculums -tan enfocados en su ‘carrera’ profesional- no es sorprendente que su capacidad de gestión se manifieste tan abierta y lastimosamente en los momentos decisivos como en el de ahora, con la economía sumida en una profunda crisis y ellos sin saber que hacer, excepto crear cortinas de humo y volver a la socialdemagogia para prometer el cambio. ¿El cambio a qué?¿A peor?

Nosotros nos habremos equivocado – y mucho-, no habremos sabido vender -nada- nuestros logros, no habremos sabido explicar -nada- como hemos conseguido hacer de Euzkadi uno de los países mas ricos de Europa, pero nadie nos podrá echar en cara que no hemos sido coherentes con nuestras ideas, la honradez y el trabajo bien hecho.

Lo siento mucho, pero el partido socialista actual representa lo más podrido e indigno de la política, ha perdido toda su credibilidad y sólo le interesa alcanzar el poder a cualquier precio y si para eso tienen que renunciar a sus principios o a lo que haga falta pues está bien, ya que para ellos todo vale en política con tal de conseguir sus poltronas y cotas de orgullo y poder.

La única palabra de socialista que vale es siempre la última.

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