Mikel García Maiza
Leo en algunos medios de comunicación, mi querido Lehendakari, que te escandaliza que por doquier, los tertulianos y la gente de a pie, realice descalificaciones sobre la consulta, insultos sobre tu persona y el Gobierno Vasco, pero sin presentar argumentos jurídicos que justifiquen la retirada de la consulta.
Yo, tampoco tengo argumentos jurídicos, pero sí argumentos. Argumentos, que hacen que bajo mi humilde punto de vista como persona, como ciudadano de Euskadi y como vasco, me obligan a descalificar la consulta, aunque también soy, de los que prefieren no insultar, entre otras razones, porque tu eres Lehendakari gracias a mi voto. Un voto, que realice porque soy vasco, nacionalista e independentista.
En primer lugar, creo que la consulta planteada, no sirve de nada, o por lo menos no sirven, al objetivo que un día sí y otro también, se pone como excusa para realizar la consulta. Se ha lanzado el argumento, de que el objetivo de la consulta es alcanzar la paz, y la paz en este País, solo se conseguirá cuando ETA abandone las armas.
Algunos, plantean que con la pregunta y la respuesta afirmativa de la ciudadanía se alcanzará la paz. ¿Acaso alguien cree, que ETA no sabe quién tiene en contra de su apuesta por el uso de la violencia?. Es más, plantear que es necesaria dicha pregunta, para que ETA deje las armas, es como decir, que hasta el día de la consulta, los ciudadanos de este País hemos permitido que ETA utilice la violencia.
En segundo lugar, se dice o decís, que la consulta es un paso para alcanzar el derecho a decidir y por lo tanto la normalización política, y tampoco es cierto. El derecho a decidir, es de todos y cada unos de los residentes en este País, y la consulta ya en su génesis. ha sido de unos en contra de otros. Además, y por desgracia, no es de Euskadi en contra de España, sino, de unos residentes en Euskadi con otros residentes en Euskadi.
Al final, con la consulta, aunque los partidarios de la misma lo nieguen, lo único que se consigue es fracturar aún más este País y darle los argumentos necesarios a la izquierda radical para mantener el terrorismo ante la falta de “libertad” del pueblo vasco para decidir su futuro.