Transformar las personas para transformar la sociedad
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Transformar las personas para transformar la sociedad

Joxan Rekondo

1. Al glosar una de las pastorales sociales del obispo Pildain, Arizmendiarrieta subray贸 la idea de que 鈥渦n pueblo que ha perdido el sentido moral y la conciencia no puede combatir sus males ni aliviarse de los mismos si no es con el abuso de la fuerza, que a su vez degrada y bestializa m谩s al hombre鈥. Los estudios FOESSA (2014, 2019) no dejan de incorporar importantes reflexiones en parecido sentido. Sus autores examinan nuestra sociolog铆a moral e identifican seis c铆rculos viciosos que, ligados a la econom铆a del bienestar, podr铆an provocar la aparici贸n de procesos inquietantes.

B谩sicamente, los seis c铆rculos representar铆an un estado moral caracterizado por la desconfianza y una deficiente integraci贸n socioecon贸mica, a la que se a帽adir铆an la desigualdad, el desamparo social y la desafecci贸n pol铆tica. El cuadro dibuja un panorama en el que, ante el avance del individualismo, la comunidad buscar铆a refugiarse en el Estado. Sin duda alguna, todas ellas son tendencias cr铆ticas que ponen en riesgo la cohesi贸n social y provisi贸n de un bien com煤n. Para hacer frente a tales circunstancias, los autores pretenden conectar con un 鈥榚xperimentalismo democr谩tico鈥 que sea capaz de crear 鈥榰top铆as reales鈥.

Muchos de esos graves desequilibrios, que se originan en la econom铆a, han afectado tambi茅n a la cultura y la pol铆tica de nuestras sociedades. Por eso, no ser铆a inconveniente preguntarnos si damos por perdida la batalla en favor de una econom铆a que opere al servicio del bien de las personas y sus comunidades, que se encuentre arraigada en el medio en el que estas desarrollan su vida y que contribuya a su progreso. Arizmendiarrieta abogar铆a, sin duda, por llevar a la acci贸n esta idea de experimentaci贸n democr谩tica que se propone, de tal manera que se puedan reconstruir las estructuras morales y materiales da帽adas.

Vivimos un tiempo de grandes preguntas, de reflexiones en profundidad, incluso de las que suscitan replanteamientos radicales. Pero, las preguntas 煤tiles son las que surgen a partir de la interacci贸n real entre personas que se desenvuelven en espacios y tiempos concretos y localmente compartidos, que buscan orientaciones o respuestas que les permitan afrontar las necesidades y experiencias tambi茅n reales que viven. Trat谩ndose de reconstruir, lo deber铆amos hacer sobre lo mejor de lo precedente. Las personas y las sociedades no se improvisan; somos la 煤nica especie en la que cada generaci贸n puede retener y filtrar para su provecho el conocimiento y el saber de las anteriores. En el aniversario del fallecimiento de Arizmendiarrieta, no somos pocos los que proclamamos que el testimonio humanista de su generaci贸n sigue siendo f茅rtil.

2. Construir sociedad es abrir caminos. Porque el objetivo ha de realizarse en cada paso que se avanza por el camino. La propia idea de desarrollo humano remite a un itinerario en el que la persona busca promover su dignidad en cada momento, sin postergarlo todo al resultado prometido para un futuro lejano. El desarrollo humano no puede esperar, se trata de desplegar sus contenidos sin dilaci贸n, en la tensi贸n cotidiana por una vida mejor aqu铆 y ahora. En esa l铆nea se inscribe la convocatoria de Arizmendiarrieta a multiplicar las experiencias democr谩ticas, guiadas por el principio 鈥済izabideak ugaritu鈥.

Los que albergan mayor esperanza en las posibilidades del ser humano, los que tienen una idea positiva de la persona son los que har谩n progresar a la humanidad. La fuerza social m谩s poderosa constituye el acervo de ideas y convicciones de las personas. La persona es el sujeto, un ser cuya principal fortaleza es su propia conciencia, que le induce a obligarse con las comunidades (de trabajo, de vecindad) de las que forma parte. Arizmendiarrieta cre铆a que para llevar a cabo la transformaci贸n social es imprescindible transformar a las propias personas, apart谩ndolas de la influencia de las corrientes que buscan encumbrar al individuo 鈥渃omo templo de todas las atenciones y derechos鈥.

El cambio deber铆a iniciarse desde la asunci贸n por cada persona de la libertad y responsabilidad que le corresponden en ese proceso de transformaci贸n que, pese a que comienza por su propio progreso personal, busca un desarrollo comunitario. Sin duda, el sentido humano prepara a las personas para maximizar sus propias posibilidades de promoci贸n. Pero, la persona solo completa su condici贸n de sujeto libre cuando es capaz de asumir compromisos y, en colaboraci贸n con sus compatriotas, contribuir a la comunidad. Por supuesto, no podemos juzgar igual a las personas que buscan dar cumplimiento a sus deberes sociales que a las que se remiten a buscar la satisfacci贸n de sus apetencias. El sentido principal de la expresi贸n 鈥楪izabidea鈥 remite a una concepci贸n moral centrada en la persona (y la comunidad, uni贸n de personas) como sujeto que abre camino a su propia promoci贸n humana.

Ese factor moral que compromete est谩 ligado a la pertenencia, que se vive de una forma caracter铆stica y singular por cada persona y cada comunidad. Simone Weil dir铆a que el alma humana necesita echar ra铆ces y que lleva a la participaci贸n natural en las comunidades a las que la persona est谩 solidariamente vinculada. Esa pertenencia asegura a la persona una existencia bajo la protecci贸n de las provisiones comunitarias, enderezadas hacia las necesidades de seguridad moral y f铆sica, y bienestar material. Somos personas singulares que se inscriben en una comunidad que es espec铆fica, puesto que se sit煤a en el lugar concreto y ha de insertarse en la continuidad hist贸rica que busca para s铆. En este marco, los relatos de identidad y pertenencia cumplen un papel fundamental. Arizmendiarrieta no dej贸 nunca de apelar al esp铆ritu idiosincr谩tico vasco que consideraba afianzado a lo largo de los siglos, y que era el principio activo de la acci贸n cooperativa que buscaba.

De las experiencias que puso en marcha, sabemos que los resultados que se obtienen de una acci贸n comunitaria (en el trabajo asociado, en la cooperaci贸n vecinal) no se quedan en lo que se obtendr铆a de la suma aritm茅tica de los esfuerzos de los individuos. En realidad, el factor com煤n ejerce de multiplicador. Pero, no habr铆a de hablarse de acci贸n colectiva. Para Arizmendiarrieta, 鈥渃olectivismo y comunitarismo no son sin贸nimos鈥. Lo colectivo, la masa, desdibuja a la persona. Por el contrario, en la acci贸n cooperativa com煤n es posible distinguir a cada uno de los participantes en funci贸n del sentido de la responsabilidad que asumen. De esta manera, con las experimentaciones democr谩ticas que realiz贸, el colectivo Arizmendiarrieta logr贸 algo que se reconoce como tremendamente dif铆cil: integrar la transformaci贸n individual con la promoci贸n colectiva en una 煤nica causa.

5 thoughts on “0

  1. Tanto think tank y foros varios sobre innovaci贸n, y qu茅 poco espacio dejamos a estudiar y trabajar las conductas como el elemento troncal que son de todo, lo bueno y lo malo. Incomprensible que el mindo cooperativo de MMC no potencie m谩s a esta figura ante los resultados que cosech贸 mediante su actitud y su ejemplo. Eskerrik asko, Joxan!

  2. “Vivimos un tiempo de grandes preguntas, de reflexiones en profundidad, incluso de las que suscitan replanteamientos radicales.”

    Desgraciadamente, no es as铆. Hay en el debate p煤blico grandes cuestiones que se evitan, de forma muy consciente, con el objetivo claro de imponer un pensamiento 煤nico. Ser铆a muy largo de desarrollar.

  3. No seria descabellado preguntar a este antiabertzale ni a su socio Lizarralde, si los de BILDU podemos trabajar en una cooperativa de Arrasate, as铆 lo hemos hecho hasta nuestra jubilaci貌n.
    En cual de las cooperativas habeis trabajado, y cuantos lustros,que autoridad teneis para ir contra nosotros continuamente.
    Cuantos partidos te han expedido el carnet, acaso cuatro o cinco?.
    Que autoridad moral tienes para expresarte de este modo, quien te financia, acaso los cooperativistas de nestras empresas incluidos los abertzales y cotizantes como yo y mis semejantes.
    Dada tu ignorancia del tema cooperativo, te recuerdo que nosotros hemos trabajado codo con codo durante a帽os, con militantes y votantes jeltzale, entre otros.
    En que planta estabas tu, que yo sepa en ninguna.

  4. Bildu y la izquierda abertzale est谩n en contra de las cooperativas porque no les renta nada que no haya follones laborales y que la gente est茅 feliz con su trabajo.
    Lo de que Bildu y los jeltzales trabajen codo con codo en una empresa cooperativa no quita las diferencias ideol贸gicas y que bildu est茅 en contra de las cooperativas por motivos ideol贸gicos. 驴O es que es de otra manera? 驴Me lo explicas?

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