Posteado por: aberriberri | mayo 26, 2021

Pedro José Chacón Delgado y el “otro” bombardeo de Gernika

Pierre D’Hostal

Guernica, Ruinen

Hace cosa de un mes se nos pasó casi desapercibido el aniversario del bombardeo de Gernika. Todos los años se nos recuerda el evento con algún artículo sobre el tema. Este año, el profesor historia del pensamiento político Pedro José Chacón Delgado, para celebrarlo, no ha publicado uno, sino tres.

El primero el día 24 de abril en el medio digital ultra derechista La Tribuna del País Vasco (TPV), “Guernica/Gernika”, donde Pedro José Chacón comparte púlpito, entre otros, con nuestro viejo amigo, el “euskerologo” y “experto” en toponimia Ernesto Ladrón de Guevara.

Los otros dos, el mismo día 26 en el  Diario Vasco de San Sebastián  y el El Correo (DV/EC) titulado “Símbolos a peso” y en el diario “El Español”(EE), bajo suscripción, “El otro bombardeo de Guernica”. En este enlace lo podéis leer gratis.

He de reconocer que mi hermano y yo nos encontramos entre los escasos incondicionales de Chacón. Tenemos que agradecerle el que nos haya regalado, con sus artículos sobre Sabino Arana, esos sublimes momentos hilarantes que unen a la familia y se recuerdan gratamente a medida que van pasando los años.

En esta ocasión, sin embargo, no puedo dejar de compartir mi opinión sobre los artículos escritos por Pedro José Chacón. Ya que como el subtítulo del artículo del EE nos advierte: el profesor Chacón “analiza las mentiras que el nacionalismo vasco ha generado sobre el bombardeo de Guernica y critica su utilización sectaria y contraria a la verdad histórica”.

Comienzo con algo que me ha dejado un tanto descolocado, ya que no le encuentro mucho sentido. Si alguien lo logra, le agradecería que me lo explicara en los comentarios. Es la cuestión de por qué Pedro José Chacón considera que hay que escribir “bombardeo de Guernica” y no “Gernika”. En la TPV:

“Guernica se llamaba Guernica y sobre todo se escribía Guernica cuando tuvo el luctuoso acontecimiento. Y el cuadro de Picasso que lo recogió, haciéndose eco del escándalo internacional ocasionado por el bombardeo, se tituló también Guernica y así se sigue llamando y escribiendo y así lo hará siempre. Gernika, en cambio, es la grafía eusquerizada actual, desconocida respecto de lo que entonces existía. Con lo cual, es mucho más adecuado a la realidad histórica referirse al bombardeo de Guernica que al bombardeo de Gernika, porque la Guernica que recibió el bombardeo se escribía entonces Guernica, no Gernika, por mucho que este sea ahora su nombre oficial.”

Dos pequeñas puntualizaciones a esto.

La primera, sobre que: “Gernika, en cambio, es la grafía eusquerizada actual, desconocida respecto de lo que entonces existía.”

Esto, sencillamente es falso. Como puede comprobarse en la foto adjunta y sabe cualquiera historiador de medio pelo.

gernika_1931_mitin_carlistas_nacionalistas

Mitin conjunto de carlistas y nacionalistas en Gernika. En el centro de la imagen el futuro lehendakari José Antonio Agirre. (1931 en la villa de….Gernika).

No, no es Photoshop, eso es una “K” auténtica. Una “K” de “Gernika”.

Una cosa es que no fuera su grafía oficial, como tampoco lo fue durante el franquismo, y otra muy diferente “desconocida respecto de lo que entonces existía”.

Y como demuestra la foto, o Chacón miente, o tiene un nivel de cultura histórica bastante decepcionante. En cualquier caso, las dos opciones no son excluyentes y lo que queda claro es que no anda sobrado de “rigor histórico”.

A la segunda puntualización, tan chocante o más que la anterior, la bautizaría como “coherencia intermitente”:

mucho más adecuado a la realidad histórica referirse al bombardeo de Guernica que al bombardeo de Gernika, porque la Guernica que recibió el bombardeo se escribía entonces Guernica, no Gernika, por mucho que este sea ahora su nombre oficial”.

Me parece una teoría discutible. Pero, en cualquier caso, cuál será mi sorpresa cuando leo la primera frase de su artículo escrito en el (DV/EC) el mismo día:

“El 1 bombardeo de Gernika de 26 de abril de 1937…” Me quedo de piedra.

Y lo repite varias veces. Las únicas veces que escribe “Guernica” es refiriéndose al cuadro de Picasso.

Llegados a este punto, me pica la curiosidad y ojeo su libro “Nobleza con Libertad”. Aquí, Pedro José Chacón Delgado, utiliza 42 veces el término “Gernika” para referirse a la Villa Foral en épocas pretéritas, frente a cinco “Guernica”; estas cinco últimas casi todas citas:

“En 1852 las Juntas de Gernika le proclaman “Hijo Benemérito del País”” Pag 159

“Ello motivó que en 1846 presentaran su dimisión, días antes de celebrarse las Juntas de Gernika” Pag 191

Después de tal alarde de coherencia por parte del profesor Chacón, si alguien quiere leer algo nuevo sobre el bombardeo, en cualquiera de los tres artículos, puede esperar sentado.

Aparte un par de aportes sobre botánica y  “apellidismo”, lo que tienen en común los artículos  son una serie de ataques personales y descalificaciones al historiador Xabier Irujo y la denuncia de las “mentiras” del nacionalismo sobre el bombardeo de Gernika.

En lo relativo a Irujo, las descalificaciones se basan en su árbol genealógico y en lo bien conectado que está en el entramado institucional nacionalista y el flujo de subvenciones, que por lo que se ve, a Pedro José Chacón, no le llegan.

En los tres artículos, con distintas extensiones, el lector encontrará similares descalificaciones. Lo que ya le va a costar un poquito más es encontrar argumentos.

Irujo verá si merece la pena bajar al lodazal y contestar a Pedro José Chacón Delgado, pero a mí sí me gustaría hacerlo a lo que más se acerca a un argumento. Que es la cuestión del número de víctimas.

Chacón en el (DV/EC) nos dice: “En cambio, hay historiadores, como Xabier Irujo y otros, que deben de considerar que los símbolos se pesan y se miden. Porque, si no, no se entiende su insistencia en inflar el número de víctimas, despreciando la investigación que viene realizando desde 1985 el Gernikazarra Historia Taldea”.

Pedro José Chacón no debe de conocer el término, pero a esto se le llama “discrepar”, no “despreciar”. No lo debe de conocer porque lo que él hace con Irujo, al no argumentar, es precisamente, “despreciar” y no “discrepar”.

Xabier Irujo, al contrario que Pedro José Chacón argumenta profusamente los motivos para dar tal número de víctimas. Chacón no pierde ni un segundo en sus tres artículos en desmontar los argumentos de Irujo.

En cualquier caso, yo reconozco que a mí también me surgen dudas con el número. El arquitecto de la Villa, Castor Uriarte, daba 250. El Gobierno Vasco 1.654. Podía haber mentido, es posible, pero en el anterior bombardeo de Durango la cifra que dio el Gobierno Vasco fue menor al número de víctimas real.

Cómo para no tener dudas. El historiador franquista Ricardo de la Cierva hablaba de menos de 12 muertos, el reportero Noel Monks, testigo presencial, afirmaba que él había visto 600 cadáveres, y esto, sin haberse iniciado el desescombro…

Gernikazaharra Historia Taldea, el grupo de historiadores que están estudiando el tema (y que, al contrario que Chacón, también recibe subvenciones de las instituciones nacionalistas) reconoce que no se puede dar una cifra, aun estando la suya muy lejos de la de Irujo:

De la entrevista de Euskonews a Gernikazaharra;

“¿No se podrá cuantificar el número de víctimas?

Totalmente, nunca. Nosotros siempre hablamos de provisionalidad….”

gernika_arqueta_1937

Pedro José Chacón habla en estos artículos sobre las mentiras y omisiones del nacionalismo vasco. Pero él, para empezar, omite por qué no se puede ni se podrá cerrar nunca la cuestión del número de víctimas.

Y esto es, sencillamente, porque el bombardeo de Gernika sucedió en plena retirada republicana. A los tres días del bombardeo entraban las tropas fascistas en la Villa.

Estas, en cuanto entraron, borraron y arrancaron de los registros de iglesias y hospitales cualquier huella y eliminaron cualquier posibilidad de hacer un recuento preciso.

En Gernika se destruyó entre el 85% de los edificios, según el propio arquitecto franquista encargado de reconstruirla. Los nacionalistas no tuvieron tiempo de desescombrar. Un desescombro del que se encargaron los fascistas de realizar entre el 29 de mayo de 1937 y diciembre de 1941.

En todo ese tiempo y tras retirar miles de toneladas, según ellos, no encontraron un solo cadáver.

Pedro José Chacón pretende que nos enroquemos en el debate estéril del número de víctimas y en las “mentiras” del nacionalismo vasco. Pero en la cuestión del bombardeo Gernika si existe una mentira evidente y nauseabunda fue la que impusieron los fascistas españoles, los responsables de la masacre.

No solo impidieron cualquier intento de recuento de víctimas, sino que acusaron al propio Gobierno Vasco y al lehendakari Agirre de ser ellos los responsables de la matanza.

El “Generalísimo” Franco, principal responsable del bombardeo, ordenó a sus cómplices y subalternos acusar a los republicanos y nacionalistas del crimen. Y mantuvo esta mentira hasta que se dedicó a la cría de malvas, 40 años después, con la complicidad y sumisión de todos los gerifaltes fascistas vascos:

“Guernica no fue bombardeada por mis fuerzas aéreas…, fue incendiada con gasolina por los propios vascos”. Comunicado de Prensa del Cuartel del General Franco, 5 de mayo de 1937

“Además de las pruebas que se han aportado y de las que se aportarán todavía, aquí está la España reconquistada por Franco, serena, tranquila, libre y feliz junto al ejército nacional, mientras las hordas rojas asesinan, martirizan, incendian, destruyen y roban. Los vascos y el mundo entero deben saber que Aguirre ha quemado Gernika. No hay más verdad que esta, la única verdad Radio Gasteiz (Mayo de 1937).

Efectivamente, la “única verdad”. Y ya se encargaría el “Glorioso Movimiento Nacional” de que nadie se atreviera a expresar otra:

“Tras el bombardeo, el nuevo sacerdote repetía a los feligreses desde el púlpito, en castellano, que debían purgar su pecado con severas penitencias, por haber rociado con gasolina y reducido a cenizas sus hogares, y a escombros el conjunto de la villa. Un día, habiendo escuchado el sermón en silencio, dos mujeres acudieron a la sacristía y trataron de explicar al sacerdote, en privado, que ellos no habían quemado Gernika, que habían sido los aviones de Franco los que habían destruido sus hogares. Por la mañana, la Guardia civil acudió a sus casas, les obligaron a salir fuera y les raparon el pelo, frente a sus casas, en plena calle. Después, las pasearon con las manos atadas a la espalda por las calles de Gernika y les condenaron en juicio sumarísimo a 36 meses de reclusión, de los cuales cumplieron 27”.
William Smallwood-“Egurtxiki”.

Pedro José Chacón Delgado, hagiógrafo de los personajes históricos de la derecha vasco-española, continúa indignado:

“El colmo de esta manipulación llegó en 2017, con motivo del 80 aniversario del bombardeo, cuando el PNV en el Senado y EH Bildu en el Parlamento vasco exigieron al gobierno de Mariano Rajoy que pidiera perdón por aquello, convirtiendo a Rajoy en heredero directo de Franco.”

Que yo sepa el expresidente alemán Roman Herzog no es “heredero directo” de Adolf Hitler y, sin embargo, no tuvo ningún problema en pedir perdón cuando ejercía el cargo. Será porque en Alemania, al contrario que en España, y como en la CAV, si hubo una ruptura democrática.

Pedro José Cachón omite que, en el estado español, sin embargo, “heredamos” todo el entramado institucional de la dictadura; incluidos jueces, policía, servicio secreto, ejército, sucesor a la jefatura del estado e incluso políticos. Entre ellos, el fundador del partido de Rajoy, y su presidente honorífico hasta que abandonó este mundo.

Del diario El País de 28 de abril de 1997:

“El embajador de Bonn en España, Hening Wegener, leyó un mensaje del presidente alemán, Roman Herzog, en el que asume en nombre de su país la responsabilidad del ataque aéreo de la Legión Cóndor el 26 de abril de 1937. Herzog reconoció “la culpa de los aviones alemanes” y pidió perdón.”

En esta cuestión, está claro que Urkullu, en una versión más sosa, ha desarrollado el incombustible optimismo de José Antonio Agirre.

Pretende que un estado que no ha pedido perdón por los bombardeos con armas químicas sobre rebaños de cabras y población civil del Rif; que inventó los campos de concentración en el SXIX, aniquilando al 15% de la población total de Cuba, incluidos mujeres, ancianos y niños, lo haga por unos centenares de ciudadanos vascos. ¡Ánimo Urkullu!

Pedro José Chacón también se queja de que: “el bombardeo de Guernica es la clave de bóveda del concepto nacionalista de memoria histórica. Interpretada, literalmente, como un genocidio de la España franquista sobre los vascos, y omitiendo para ello hechos tan básicos como que Álava y Navarra se sumaron desde el principio a la causa nacional.

O que Guipúzcoa y Vizcaya fueron tomadas por las Brigadas de Navarra, dirigidas por militares apellidados Solchaga o Iruretagoyena.

O que el régimen franquista estuvo después de la guerra copado por políticos, empresarios y militares de origen vasco. “(EE)

¿Omitir? Pero Chacón, eso es imposible. ¿Acaso no hemos tenido que soportar nosotros, o nuestros antepasados más cercanos, a todos esos “políticos, empresarios y militares de origen vasco”, “gobernándonos” durante 40 años? Muchos de ellos familiares o vecinos nuestros. Los mismos padres de Xabier Arzalluz o Floren Aoiz son un claro ejemplo.

Yo no voy a entrar si fue un genocidio o no. Pero el hecho de que hubiera cantidad de vascos en las filas fascistas no se contradice con que la agresión estuviera dirigida contra el pueblo vasco en su conjunto. Eso es lo verdaderamente relevante y lo que supuso la práctica desaparición de la derecha española en todo el ámbito euskaldun.

Y esto Pedro José Chacón, no es que lo diga el nacionalismo vasco, lo dijeron los propios jerarcas franquistas, sus cómplices y sus aliados.

Es el propio Francisco Franco, el jefe supremo del “Glorioso Movimiento Nacional” cuando acusa a Agirre de quemar Gernika cuando habla de los culpables del bombardeo de Gernika: “fue incendiada con gasolina por los propios vascos”.

No habla de nacionalistas o dinamiteros asturianos, generaliza en todos los vascos. Y no es que esta declaración fuera algo excepcional, era la tónica habitual.

El general Mola poco antes del bombardeo amenazaba por la radio:

“Arrasaremos Bilbao hasta el suelo; y su solar vacío y desolado quitará a Inglaterra todo deseo de apoyar a los bolcheviques vascos en contra de nuestra voluntad. Es preciso que destruyamos la capital de un pueblo perverso que se atreve a desafiar a la causa irresistible de la idea nacional”.

“Un pueblo perverso”. No se está refiriendo a Sodoma o Gomorra. Se refiere al Pueblo Vasco.

O los propios fascistas italianos que fueron, junto con los nazis, los brazos ejecutores del crimen de Gernika o Durango:

“Teniendo en cuenta la negativa del general Franco de una garantía italiana para la vida del pueblo vasco, es mi humilde opinión que tal vez no sería superfluo-a todos los efectos prácticos-estar en posesión de la documentación con la que, cuando las circunstancias lo permitan, se pueda desligar por completo nuestra responsabilidad de la del gobierno nacional por las masacres del pasado y del porvenir, y de este modo demostrar a la opinión pública mundial y española que siempre hemos procurado que el conflicto sea lo menos sangriento posible.
Carlo Bossi jefe de la Oficina de Propaganda italiana al Conde Ciazzo. Salamanca, 4 de mayo de 1937.AMAE, Gabinetto de Ministro (1923-1943).

Hasta los fascistas italianos se querían desligar de las masacres, habidas y por haber, de los franquistas contra “el pueblo vasco”. Les veían las ganas.

“Vasconia, Euzkadi, País Vasco, saben que no les hemos recuperado en unas amigables elecciones: saben que las hemos conquistado virilmente con botas de caballero y un látigo en la mano”. Ernesto Giménez Caballero (“intelectual”, diplomático y responsable de organizar el aparato de propaganda franquista).

Lo sabemos, Ernesto. El único que no se ha debido de enterar es Pedro José Chacón Delgado.

Es decir, no es el PNV quien dice que es una guerra contra nuestro pueblo. Lo dicen los responsables y más altos mandos encargados de dirigirla y ejecutarla.

Todos sabemos Pedro José Chacón que en otras partes del estado la represión fue más fuerte que en Gipuzkoa y Bizkaia, que no en Euskal Herria. Ya que en Navarra se asesinó en la retaguardia entre 3.000 y 3.500 navarros. Sin haber frente de batalla, todo a sangre fría y siendo, exclusivamente, la población civil el objetivo. Se violó, asesinó, torturó y robó sin ningún tipo de freno.

La represión fue desigual tanto en el tiempo como por provincias.

La cuestión es que aquí, a diferencia de España, tuvo además el carácter de represión nacional, como nos lo recuerdan Franco, Mola, los italianos, etc.

En Gernika se expulsaron a los curas locales y se importó curas que darían las misas en español y mantendrían la “verdad oficial”, aunque para ello tuvieran que humillar y encerrar a sus feligresas.

No sirvió de nada que los nuevos políticos fascistas encargados de gobernar tuvieran apellidos vascos, como nos recuerda Pedro José Chacón Delgado; o incluso que muchos supieran hablar euskera. Se cerraron las escuelas donde se impartía clase en el idioma de la tierra; se expulsó a los profesores, aun a costa de tener los alumnos sin clases durante meses; e incluso se obligó a los gernikarras a cambiar las lápidas escritas en euskera por otras en español.

gernika_carta_alcalde_franquista_1949
Carta del alcalde franquista de Gernika ordenando que se sustituyan las lápidas en euskera del cementerio y por otras en español.

Esos políticos vascos, a alguno de los cuales Chacón dedicó un libro con el título “Nobleza con libertad. Biografía de la derecha vasca”, llegaron a un extremo de sumisión y peloteo extremos. Tuvieron la desvergüenza de regalar al Caudillo una cruz esculpida con la madera del árbol de Gernika, condecorarle con la Medalla de la Villa y declararlo hijo predilecto del pueblo, después de que la hubiera reducido a cenizas y mientras humillaba a sus habitantes durante 40 años.

A esto, nuestro padre solía llamarlo: “te mean en la cara y además tienes que decir que cómo llueve”.

Los gernikarras lo dejaron muy claro en cuanto pudieron dar su opinión en las primeras elecciones democráticas, después de morir el dictador. Antes de la guerra las derechas españolistas en Gernika lograban un 40% de apoyo electoral. Los nacionalistas un 50%.

En las primeras elecciones autonómicas de 1980 los partidos de la derecha hispana justo justo rozaron el 8%. El nacionalismo vasco arrasó con un 85% de los votos. Después de cuatro décadas de dictadura en la que la derecha española tuvo todos los resortes de poder en sus manos.

La fuerte implantación de la derecha española desapareció de todo el territorio euskaldun. Pueblos donde eran mayoría, como Azkoitia, Azpeitia o Durango, se acabaron pasando en masa al nacionalismo. Fueron ellos, los franquistas, quienes convencieron a todos de que la guerra (y la victoria) era contra todo el pueblo vasco.

No fueron las posteriores ikastolas, ni la ETB, ni la trayectoria criminal de ETA quienes destruyeron la presencia de la derecha española en territorio euskaldun.

Fue el monopolio del poder de quienes tenían el concepto de una España con una única cultura y lengua, incompatible con otras, quien lo hizo. Obligó a elegir a todos los vascos entre una cultura y la otra, de forma coactiva y miserable.

falangista_quema_libros_tolosa
Falangista disfrutando de la quema de libros en euskera tras la toma de Tolosa

Las ideas de gentes como el bisabuelo de Mayor Oreja, fueron las que se impusieron dentro de la derecha. Hace unos diez años el que fuera el jefe de la derecha española en Euskadi decía con orgullo:

“Mi bisabuelo se esforzó para que sus hijos no se encerrasen en el granero. Prohibió que hablaran vasco en casa para que aprendieran bien el español”.

Lo que no nos cuenta Mayor Oreja qué antepasado suyo fue el que les prohibió hablarlo también en la calle, ya que este político donostiarra (o mejor dicho, “sansebastianense”, como sin duda preferiría Chacón) es incapaz de articular una palabra en nuestro idioma.

Pedro José Chacón en el prólogo de su libro “Nobleza con libertad”, un libro sobre los personajes más destacados de la derecha española vasca, nos cuenta que se le pasó por la cabeza la peregrina idea de ponerle un título en euskera. Y que su buen amigo Iñaki Ezkerra, con tino, lo convenció para que no lo hiciera:

“Pedro, lo de poner en euskera el titulo muy pocos votantes del PP vasco actual lo van a entender. Es mejor, sin duda, poner el otro y con el tiempo y poco a poco, ir inculcando en el votante del PP la necesidad histórica y vital de retornar a su querencia originaria por el euskera, tan asociado por ellos, todavía y por mucho tiempo aun, con el terrorismo

inmisericorde de ETA, que tanto les ha mortificado”.

Cuando dice: “muy pocos votantes del PP vasco actual lo van a entender”, no estoy muy seguro si se refiere a que no van a entender el significado de un título en euskera, o a si no van entender el motivo de poner un título en nuestro idioma a un libro sobre la derecha vasco española.

Lo más probable es que se refiera a ambas cosas.

Sin duda el terrorismo inmisericorde de ETA no ha ayudado a generar un sentimiento de simpatía hacia el euskera por parte de la derecha española. Pero no os engañéis, Chacón y Ezkerra, ese sentimiento (si lo tuvieron) lo perdieron varias décadas antes. Si quieren fechas más precisas que consulten a Mayor Oreja.

Sin embargo, los que sí mantuvieron ese sentimiento abandonaron una derecha española que los traicionó, con bombardeos, represión y despreció a nuestra cultura nacional.

Y todo esto, y no otra cosa, fue el “Otro bombardeo de Gernika”.

P.D.: la mayoría de datos están extraídos de los libros de Xabier Irujo titulados: “26 de abril de 1937, Gernika” y “La verdad alternativa: 30 mentiras sobre el bombardeo de Gernika”.  Dos grandes libros, llenos de datos, fuentes y argumentos.

En el primero hay un relato del bombardeo estructurado con los testimonios de los testigos de quienes lo sufrieron. Irujo, de esta manera, consigue que el lector se sumerja en bombardeo como si fuera testigo presencial del mismo. Brutal.


Responses

  1. Quiero agradecer al autor el que tengamos noticia de este aniversario y de la intervención de Pedro Chacón Delgado.

    Hay que responder a esta gente que utilizando la impunidad que le ofrecen los medios de comunicación españoles se dedican a extender los mitos de la españolidad.

    El artículo demuestra que el señor Chacón no sólo no tiene rigor histórico sino que además es un resentido cuya especialidad es atacar ad hominem.

    Muchas gracias al autor.

  2. Sobre el tema de escribir Guernica o Gernika. La conclusión está muy clara. Chacón se piensa que sus lectores son idiotas.

  3. Magnifico artículo . Es una vergüenza la impunidad y desvergüenza de supuestos historiadores negacionistas como el tal chacon.

  4. Asistimos a una nueva muestra del odio al nacionalismo vasco por parte de Chacón al que nos tiene acostumbrados en sus artículos. Chacón es capaz de estirar la fecha de la muerte de Sabino Arana para acusarle de la muerte de Manolete.
    Una vez más muestra, como bien explica el autor, su falta de rigor intelectual y sus limitadas virtudes investigadoras. Y es que cuando uno se mueve en base a odios ideológicos pierde toda perspectiva, hasta la de escribir Gernika con “k”, que como él mismo defiende es del todo incorrecto.
    Muy interesante la aportación del autor sobre el desarrollo de la población autóctona carlista, de orientación derechista a las filas del nacionalismo vasco, precisamente por el odio étnico del franquismo que equiparaba la lucha España-País Vasco, atribuyendo a los ciudadanos de este último todas las perversiones bíblicas que era capaz de enumerar.
    Buena parte de la derecha vasca huyó de semejante patrón ideológico supremacista, racista y excluyente. Y estos son los patrones que Chacön atribuye precisamente al nacionalismo vasco.
    Felicidades al autor por poner luz en este episodio. Le animo a seguir por el camino puesto que no era consciente de este movimiento político dentro de la sociedad vasca propiciado por el supremacismo hispano-franquista.

  5. JELen agur

    Interesante artículo con datos interesantes sobre todo en lo relacionado con las aportaciones de historiadores foráneos a los que tanto se agarran los criticadores profesionales del nacionalismo vasco.
    ETA no ha ayudado a generar simpatias por la cultura vasca, pero la derecha histórica del pasado siglo ya había renunciado al regimen que venia a liquidar el mundo vasco para imponer un nuevo mundo , una nueva era, unos nuevos principios y por eso mucho de ellos se dieron media vuelta. No era por lo que luchaban… Algo así como lo que ahora pretende el MLNV.
    Pero han quedado los mas recalcitrantes con los que siempre te planteas por quien están verdaderamente favoreciendo al antivasquismo, de derechas y de izquierdas…que lo mismo da.

  6. Estimado Aberriberri o el autor de esta entrada:
    En primer lugar agradecerle la lectura de mis artículos y libros y la atención que les presta. Es lástima que no tenga el espacio (ni el tiempo) suficiente para contestar a todo lo que dice sobre mí. Pero mire, en pocas palabras le comento. Muchas gracias por corregirme lo de que el nombre de Gernika no existía entonces o era desconocido, como erróneamente digo y como la foto que pone bien lo prueba. Reconozco mi error y me lo apunto. En cuanto a que me contradigo con el uso de Gernika en mi libro “Nobleza con libertad”, lo que ocurre es que allí decidí utilizar el nombre oficial actual, para no volver loco al lector, aunque es verdad que alguno de ellos me lo reprochó. Pero en cuanto a lo demás, lo de que habría que decir “El bombardeo de Guernica” en lugar de “El bombardeo de Gernika”, bueno, doy algunas razones para ello, pero por supuesto que acepto las suyas para utilizar otro, de hecho, yo lo hago como bien dice, en otra ocasión. Que me contradigo, bueno, ¿y quién no? Lo cierto es que “Guernica” siempre quedará, aunque solo sea por el cuadro del mismo título, el más conocido del arte mundial del siglo XX y uno de los más famosos de toda la historia universal y por el que, al fin y a la postre, lo quieran reconocer o no, discutimos tanto sobre Gernika, a diferencia de sobre Durango, por ejemplo.
    En cuanto al uso que hace de otras fotos en su entrada, no sé, lo del falangista que disfruta viendo arder libros en euskera en una plaza de Tolosa, no sé, ¿está seguro de que eso es así, de que el que sale en la foto es un falangista y de que lo que hay ahí son libros en euskera, ¿tantos libros había impresos en euskera entonces como para formar una montañita con ellos? ¿Ha comprobado eso, ya que ha sido tan efectivo con el tema del rótulo de Gernika?
    En cuanto al número de víctimas de Gernika, suponer que los de Gernikazarra Historia Taldea, que llevan desde 1985 investigando in situ, y que no creo que sean nada sospechosos de antinacionalistas como yo, no hayan tenido en cuenta que nada más llegar a la villa los derechistas desescombraron y eliminaron todo rastro de los supuestos miles de cadáveres, no sé, es como tenerles por lelos, ¿no? Pero eso que lo repliquen ellos, no yo.
    Lo que más me llama la atención de su argumentación es con qué fruición sigue utilizando los argumentos de Franco y Mola para explicar lo de Gernika o para justificar el odio a los vascos por parte de los españoles. Con todos los años que han pasado y sobre todo con los ochocientos y pico muertos por parte de ETA de por medio, muertos sobre todo por ser españoles básicamente, que todavía haya gente como usted con ese resquemor me parece triste, de verdad, más que otra cosa. Sobre todo, porque todo el mundo sabe a estas alturas que Franco y Mola mentían, hacían propaganda, no otra cosa.
    Me llama mucho la atención el argumento de lo que decía Franco o Mola, porque lo mismo que ustedes los nacionalistas explican el racismo y la xenofobia de Sabino Arana refiriéndolos al contexto en que vivió, ¿por qué no contextualizan igualmente aquellas expresiones y razonamientos de los fascistas de entonces, hechas en plena guerra y por un interés puramente propagandístico?
    Y, sobre todo, respecto del supuesto odio de Franco a los vascos, ¿cómo explica entonces que durante todo el franquismo Bizkaia y Gipuzkoa, o Vizcaya y Guipúzcoa, estuvieran siempre, junto con Álava, en cabeza de la renta per cápita de toda España año tras año sin interrupción. Mire las estadísticas. Eso fue así. ¿Si Franco odiaba tanto al País Vasco por qué no lo dejó en la ruina?
    Bueno, que de verdad no le guardo ningún rencor por sus consideraciones hacia mis artículos y libros. Que le agradezco sus correcciones y que le deseo que siga así muchos años. Y se lo digo de corazón. Y lo mismo a sus lectores, algunos de los cuales no es que me hayan tratado muy bien, pero bueno, qué se le va a hacer.
    Un saludo afectuoso,
    PEDRO CHACÓN

  7. JELen agur

    Desde luego, lo más parecido a la extrema derecha es la extrema izquierda.
    Qué difíciles son de distinguir.
    Como se entremezclan sus estrategias, sus reflexiones.

    Cómo es imposible construir nada con ellos.
    Esta bien que existan como referencia de lo que no se debe ser, del camino que no se debe seguir.


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