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¿Y si sorteáramos las tarjetas de Osakidetza como sorteamos las VPO?

Iñigo Lizari

¿O si por el contrario hiciéramos en materia de Vivienda de Protección Pública lo que ha hecho Singapur donde El 82% de la población vive hoy en apartamentos levantados por el gobierno y entregados a precios asequibles y férreamente controlados y donde algo más del 95%, además, son propietarios y que les lleva a ser la sociedad que más vivienda pública per cápita ha construido en las últimas décadas”

Alguien se imagina el escándalo que supondría decirle a uno:

Alguien al que no le tocase la tarjeta sanitaria se quejaría amargamente y diría.

Y entonces desde la administración un funcionario le constestaría:

Lo mismo podría decirse si llegáramos a la conclusión de que no hay presupuesto para una enseñanza pública accesible para todos.

O si con las pensiones dijéramos otro tanto. No hay para garantizar la pensión mínima de 1.084 €uros que reclaman como digna:

Ciertamente el escándalo estaría más que justificado. El escándalo y la revuelta social y la exigencia de dimisión para cualquier gobierno que se atreviera a proponer tal afrenta. La salud y la educación son derechos sociales básicos que están en el núcleo de la dignidad humana y por lo tanto constituyen derechos humanos inalienables. A los que un estado social democrático y de derecho debe de satisfacer.

Sin embargo, esto último tan escandaloso es lo que se ha hecho con la vivienda de protección pública hasta la fecha. Se ha pasado de tocar el cielo para los afortunados de los sorteos de VPO y distintas modalidades de VPPs a vivir en la esclavitud de hipotecas a 40 años sin ningún tipo de ayuda, es como si te diera una pensión pública si te toca, y si no te toca te quedases si nada en la calle con tu fondo de pensiones.

Quien suscribe este post considera que el derecho a una vivienda pública debería de ser una de las prestaciones y garantías básicas de todo estado social y democrático de derecho que presuma de serlo como lo hace el Art. 1 de la constitución española, de la misma forma que lo es la tarjeta sanitaria respecto al derecho de la salud, o de la misma manera en que se nos garantiza el derecho a la educación o el derecho una pensión pública o en su caso una RGI.

Hoy toca extrapolar la filosofía y la cuestión antropológica que subyace detrás de Housing first de su ámbito marginal y llevarlo a una ámbito universal que englobe el derecho de todo persona. La vivienda es el derecho social básico sobre el que se sustenta una serie de derecho humanos individuales inalienables. Sin vivienda no hay intimidad personal ni familiar posible. Sin vivienda no hay salud. Los problemas de salud mental se disparan cuando la gente pierda su hogar. Sn vivienda digna no hay dignidad.

En todo esto, hay ejemplo que nos debería de servir de referencia como el que representa la ciudad-estado de Singapur. Un ejemplo que sin duda en materia de vivienda quien suscribe este post entiende que merece una apuesta.

Asía las cosas, la ciudad económicamente más liberal del planeta (otro caso es que con otro tipo libertades deje mucho que desear) es a su vez la que ha puesto su solución para el problema de la vivienda y recomiendo encarecidamente cualquiera que pinche el link para comprobar que otra realidad inmobiliaria es posible bien lejos de los sueños bolivarianos que además han acabo por convertirse en pesadillas. Frente al modelo de Viena en Austria que es un modelo que apuesta por la renta 3/4 de la población vive de renta, en Singapur el 82% de la población vive hoy en apartamentos levantados por el gobierno y entregados a precios asequibles y férreamente controlados donde el 95%, además, son propietarios.

La razón de la apuesta por el modelo de propiedad consiste en que con el mismo el gobierno sabe que con ello se mantiene el arraigo de su población (la retención del talento por las prestaciones sociales). Sabe que de esta manera se capitaliza el ahorro, que  a lo largo de la vida sus ciudadanos pueden adquirir una casa grande para tener familia y venderla para comprar una menor cuando se jubilen y ya no vivan con los hijos. Ellos hablan de pago de entre 20 y 25% de la hipoteca cuando aquí se sobrepasa hasta el 60% de la renta disponible, cuando incluso lo que se recomienda está en umbrales del 30%. En su virtud, los ciudadanos de Singapur tienen mayor capacidad de invertir en negocios.

Pero lo más interesante, no es solo que con la política de vivienda los Singapurenses y sus autoridades estén resolviendo el problema de la vivienda, lo interesante es que con los fondos destinados a la vivienda resuelven el problema de las pensiones como lo señalan en este video.

 

Así las cosas, el estado de Singapur retiene a los ciudadanos un 23% de su sueldo como ahorro para la jubilación que destina a invertir en vivienda pública. ¿Acaso no podíamos hacer lo mismo en Euskadi y crear unos fondos de pensiones de suscripción obligatoria o voluntaria con destino a financiar la construcción de vivienda protegida? (De esto se hablará en otro post futuro).

Alguien dirá que Singapur es una isla y no puede enviar a sus clases trabajadoras a vivir en la periferia. Ha conseguido darles techo mediante el sistema de vivienda pública más ambicioso del mundo. De ello fueron consciente las autoridades desde que tomaron control de su país, que sabían que si no ponía coto al tema de los precios a la vivienda todas las bondades de su desarrollo se irían por el garete de la especulación inmobiliaria. Era obvio que no quería que les sucediera lo mismo que le ha ocurrido a Hong Kong. ¿Pero acaso la gente cualificada que trabaja en una Euskadi en donde la periferia está ya por encima del precio de muchas capitales de provincias de fuera de Euskadi puede mandar a su gente a vivir hasta allí?

Los críticos, como en este video..

que con todo no pude dejar de alabar este sistema por su muchas virtudes, ya que 1500€s de déficit, un país de 700  km2 y 5,4 millones de habitantes, traslado a euros en un país de 2.1 millones de habitantes como es Euskadi supone 540 millones de euros. Muy poco en comparación a  los beneficios sociales que representaría. Muy poco si tenemos en cuenta que de los 12.000 millones de euros que tiene el presupuesto del Gobierno Vasco, 4.000 millones de € se los lleva Osakidetza y 3.000 millones Educación, y 1.000 millones, por su parte, el Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras. El departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda cuenta sólo con 236,1M/€, sólo con 12,7M/€ más que en 2019. En este departamento, las grandes partidas se derivan además a las sociedades como IHOBE, URA, Agencia Vasca del Agua, y sólo una parte va dirigida a VISESA y Alokabide. Además, se implementan 7,5M/€ -2,5M/€ más que en 2019- para el programa Gaztelagun de apoyo a la emancipación juvenil.

Es mucho menos lo que haría falta para garantizar un política  destinada a producir este tipo de vivienda que la destinada a educación donde el alcanza los 9.100 euros por alumno, casi el doble que algunas otras CCAA del estado como Cataluña.

En Euskadi se debe de garantizar de modo efectivo que, al igual que en Singapur, toda aquel que quiera pueda acceder a una vivienda pública en propiedad a precio asequible. Y en Euskadi como en Singapur se ha de garantizar que exista el lujo en cuanto a vivienda para aquel que lo quiera para sí y que esté dispuesto a pagarlo de su bolsillo. El lujo es bueno, es un motor de la economía, estimula la prosperidad de las personas. y cuando mejor es el nivel medio garantizado por una administración mejor es el nivel medio garantizado por el sector privado, La sanidad privada es mejor cuanto mejor es la pública, y otro tanto con la enseñanza privada. Una vivienda publica de calidad es un acicate para la vivienda libre. Pero debe de existir la calidad en todo lo público, porque de lo contrario no estaremos siendo respetuosos con el principio de dignidad debida a toda persona ciudadana, y debe de existir lo pública para todos los casos como el de la vivienda en donde la dignidad y la sostenibilidad demográfica que determina la sostenibilidad económica de una sociedad está en juego.

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