Posteado por: aberriberri | abril 7, 2011

Manuel de Irujo (7): La institución del “Se obedece pero no se cumple”

Ion Gaztañaga

Si comentábamos en el anterior capítulo sobre Irujo la importancia que los vascos daban en sus leyes a las garantías individuales, como freno a las autoridades por si pudieran cometer tropelías contra la casa o las acusaciones de delito, inquisición, etc. es lógico suponer que este principio de protección ante la impunida externa fuera también aplicable en el ámbito polític. De ahí que Irujo considere como una de las principales instituciones vascas el Pase Foral y el Donativo que estaban en la ráiz del sistema foral.

Recordemos que tal fue la importancia de este sistema de autoprotección por parte de las Constituciones Vascas, que en Bizkaia, las Juntas en Gemika, el 2 de junio de 1452 decidieron que si cualquier vecino del Señorío obtenía del rey castellano algún privilegio para la defensa de cualquier decreto rechazado por las Juntas, el traidor sería castigado con la cárcel y una multa de mil maravedís. Y si reincidía en su traición, cualquier vecino de Bizkaia estaba facultado para ejecutarlo, recibiendo una recompensa de 2.500 maravedís. Oigamos pues, al propio Irujo, hablar de estas dos instituciones capitales vascas:

Sería necia la pretensión de traer el detalle de nuestras instituciones forales, pero quiero al menos fijarme en estas dos, que con razón califica Campión como los más firmes baluartes que durante el perio­do de unión con la Corona de Castilla, utilizaron los vascos para la defensa del régimen foral.

El “pase foral”, denominado también “uso” en Guipúzcoa y “derecho de sobrecarta” en Navarra, es la facultad reservada por las Cortes y Juntas Genera­les, atribuída después a sus Diputaciones Permanen­te y Síndicos, en cuya virtud, todas las disposiciones emanadas del rey eran examinadas por la representa­ción de la soberanía del país, y si se reputaban contra­rias a las leyes, rechazadas, empleándose la fórmula cortés de «Se obedece pero no se cumple». En Álava, Vizcaya y Navarra, se sometieron también al pase fo­ral las Bulas Pontificias. En esta última, las Cortes to­maron otra garantía más que complementaba aún la anterior, atribuyéndose el derecho de promulgar las leyes, de tal manera que, aun después de ser otorga­do el pase foral y sancionada por el rey alguna dispo­sición, si ésta se reputaba inconveniente para el bien público, acordaban no imprimirla para su promulga­ción. En Vizcaya y Guipúzcoa se llegó a sancionar con multa primero y pena capital por último, los actos que en ejecución de leyes emanadas del soberano, fueran contrarios a los acuerdos de sus Juntas Generales.

Se comprende que, desde Godoy a Calomarde, cuantos en Madrid atentaron contra la soberanía vas­ca, tanto en la monarquía absoluta como en la consti­tucional, clamaran por la derogación de esa facultad como primer objetivo de sus afanes de imperio y asi­milación. Por eso, cuando en 1836, el conde Carnar­von encuentra a los vascos enrolados en las filas car­listas luchando bajo la bandera del Pretendiente por la subsistencia de ese poder foral, se descubre res­petuoso y aclama emocionado a los primeros demó­cratas de Europa. Y en la misma época y por idéntica causa, Faucher y Viardot llamaban en la Revue de Deux Mondes a los carlistas vascos, republicanos que se ba­ten bajo las banderas de un rey; y Webster recogía de aquel corresponsal americano la apreciación de que los carlistas vascos eran, sin sospecharlo, unos repu­blicanos que luchaban en favor del derecho divino de los reyes.

El donativo voluntario constituía el segundo bas­tión en el que se apoyaba el eje foral en su secular contienda contra la monarquía. Los vascos no venían obligados a dar tributos al rey. Aceptaron el principio de que era preciso mantener los prestigios de la co­rona, pero se reservaron su libre facultad para deter­minar la cuantía, el tiempo y el modo de fijar las aportaciones, y el de negarlas cuando así lo estima­ran conveniente, de todo lo cual nos ofrece la historia testimonios reiterados.

Esta facultad no fue creada para oponerla a los re­yes de Castilla, después de la unión de las coronas. Las Cortes de Navarra la impusieron a sus propios re­yes desde el siglo XIV. Su ejercicio era no menos ejemplar que la propia institución, ya que, antes de ser puesta a deliberación la demanda del rey, las Cortes obligaban a éste a reparar los contrafueros que hubiera cometido, y si no lo hacía, le negaban el subsidio. Cuando Felipe II reaccionó contra esta norma que reputaba depresiva para el poder real, las Cortes le respondieron que el desagravio por los contrafueros era en el rey obligatorio, mientras que la concesión de donativo era voluntaria de las Cortes. Con motivo dice Campión al comentar este hecho, que el único freno que sujeta a los reyes es el cordón de la bolsa.

Cuán viva se encuentra entre los vascos esta insti­tución es bien sabido. Pero quizá algunos ignoren un hecho muy cercano a nosotros, que la pone de relie­ve. Recordarán mis lectores que, al producirse el mo­vimiento de rebeldía civil del verano de 1934 contra los intentos de Madrid de barrenar gravemente el Concierto Económico, fueron procesados, encarcela­dos y separados de sus cargos miles de alcaldes y concejales vascos, entre ellos el de Estella, mi pue­blo natal. Como a los restantes, me cupo el alto honor de defender su causa ante los Tribunales encarga­dos de juzgarles. Entre los antecedentes que habían precedido al procesamiento del alcalde de Estella, se encontraba un telegrama dirigido al Gobernador Civil, en respuesta a la conminación que dicha autori­dad le hizo, para que disolviera la reunión de alcal­des que presidía en el Ayuntamiento. El telegrama, remozando el precepto foral, decía: «Se obedece, pero no se cumple». No obtuve la absolución de mi defendido, después de emplear como argumentos, entre otros, los textos de nuestro pasado foral; pero el fiscal retiró su calificación provisional de desobe­diencia, para mantener la de abandono de funciones, por cuyo supuesto delito, fue condenado. El día de San Miguel de 1936 aquel alcalde magnífico, el pun­donoroso caballero don Fortunato Aguirre, el que presidió la primera asamblea de municipios vascos pro Estatuto, caía asesinado en la cuneta de una carretera, bajo cuyo césped lindante reposan aún sus huesos. De él repito lo que dije antes del alcalde de Ojacastro. Si la efigie del alcalde riojano ha de hallar­se investida con el fuero del euskera, la del navarro habrá de ostentar los atributos de nuestra soberanía política, que toman cuerpo en la institución del pase foral.

Después de leer estas palabras de Irujo confirmando la capacidad anti-soberanista española de este mecanismo, no es de extrañar que el Regente Espartero, al decretar la abolición del Pase Foral en 1941, afirmara que era: “depresivo de la potestad de las Cortes, de la autoridad del Gobierno Supremo, de la fuerza de la cosa juzgada y de la independencia de los tribunales”. Necesitamos pues en nuestros futuros marcos de autogobierno que quieran garantizar una bilateralidad y garantías de respeto, recuperar el sabio “Se obedece pero no se cumple”.


Responses

  1. Qué interesante el artículo, rememorando a personajes como Fortunato de Aguirre, Espartero, las guerras carlistas, el año 1936, Felipe II….. Es un revival histórico en menos de 2000 palabras que te deja “in the cloud”.

    Bueno, yo solo quiero decir un matiz frente a esto:

    “Necesitamos pues en nuestros futuros marcos de autogobierno que quieran garantizar una bilateralidad y garantías de respeto, recuperar el sabio “Se obedece pero no se cumple”.

    Necesitamos confianza en torno a un proyecto común y compartido de Euskadi, de España y de Europa. Ya sabrán que hoy Portugal ha pedido su intervención ante la UE (unos 75.000 millones de Euros). Necesitamos unirnos para hacer frente a problemas globales, nuestra situación no es la de Gibraltar, ni Mónaco, ni Luxemburgo. Tenemos industrias, conocimiento y somos pocos en número.

    Y haya leyes de la economñia mundial, de la globalización o de la mundialización que me temo que no se les puede aplicar el lema de “se obedece pero no se cumple”. Por eso las vacaciones fiscales han sido recurridas, vencidas y rectificadas por la Unión Europea. Sin más, era un matiz. Tenemos que enfrentarnos a las leyes globales, además de convivir con las de España y Francia.

    Salu2

  2. No hay idea más republicana que ‘el acatar pero resistirse’. El acatamiento, la obediencia sin derecho a resistencia es el absolutismo contra el que reacciona la modernidad ilustrada.

    El regimen de compartimiento y de imposición son antitéticos.

    Y una última cosa. ¿Cuales son las leyes de la economía mundial, de la globalización o de la mundialización que es necesario acatar, y quien las ha promulgado?

  3. Hay kien obedece y kumple… la voz d su amo. K opinas d eso timolari? Kien pide dinero es xk la ha kagado, a mi me parece k la potestad d no aplikar las leyes impuestas k se konsideran kontrarias a la ley propia no es solo positivo sino digno de inkorporar al marko-juridiko-politiko.

  4. Si Igo, pero yo eso de que se acata pero no se cumple, no lo he visto en mi vida, dices que los aplicaban las JUNTAS, tal vez, pero en cuantas ocasiones, sobre que temas y porque, porque aki se obedeze todito.

    Por cierto has etxado por tierra el gobierno Lopez, pero no me contestas, si acusas acusa con fundamento, y si no pues te callas.Te recuerdo el post de ayer, sobre los consejeros el DIPUATDO GENERAL, y sus diputados.Ahora si vas a acusar solo a unos y salbarle la cara a los otros, sea quien sea, a eso no me apunto, no seas sectario e interesado.

    Los de Euskalerria no somo así.

  5. Perdona ud. xo el pase foral se aplikaba bastante, tiene ud. las aktas de las dipus xa komprobarlo.

  6. Oigame Igomendi de ke Dipus, y se es asi por favor nos lo ponga en internes, al parecer estas muy enterado, y si es así, queremos compartir la experiencia foral, y nos enteramos y enriquecemos nuestros conocimientos historicos, eskerrikasko por anticipado.

  7. Lo que quería decir, es que nos regimos por legislaciones europeas que hay que acatarlas y cumplirlas. Le he puesto un ejemplo, las vacaciones fiscales y todo lo que se subvencionó mediante dumping a diferentes multinacionales para que se instalar en Euskadi, hay que devolverlo.

    Las otras “leyes” -yo no soy experto ni en leyes ni en economía- son las que afectan a la economía mundial. Fíjese países tan bien organizados como Reino Unido, lo que está pasando. O países como EEUU o Japón. Por eso creo que debemos no solo acatar sino cunplir algunas leyes elementales como por ejemplo ser modélicos en la gestión de los público, especialmente las personas que gestionan la cosa pública en muchos ámbitos (desde alcaldes hasta trabajadores del sector público).

    No es de recibo esas facturas de dietas en restaurantes, ni tampoco los casos de corruptelas, ni los desmanes en la gestión de los ministerios (me da igual cuales).

  8. JELen agur

    Otra piedra angular de nuestra libertad fue el Pase Foral. Oportuno instrumento de defensa contra la moda absolutista. Es destacable que aguantando los absolutismos castellanos más poderosos no pudo aguantar lo que los jacobinos consideraban fundamentos democráticos.¡Cuanta mentira!.
    Ahora nos encontramos con instituciones y leyes impuestas, sin poder pasar el filtro de nuestras instituciones porque se ha trasladado la soberanía a instituciones alejadas de Euskadi.
    ¿Las debemos aceptar?¿Incluso cuando vulneran atribuciones de las instituciones vascas?
    ¿No es oportuno un instrumento que garantice la no-intromisión en nuestras decisiones legítimas como lo planteaba la reforma estatutaria que patearon los hispanos con cabardía?

  9. Que haya que cumplir la decisión de la Comisión Europea sobre las vacaciones fiscales está aun por ver. O es que acaso niegas el derecho de las Haciendas vascas a resistirse a hacerlo por los cauces legítimos?. Hoy las Haciendas simplemente están desplegando este derecho de resistirse sin el cual no hay democracia, a través de los tribunales europeos.

    Y luego tu tesis sobre las leyes de la economía, son también muy poco liberales.

  10. Joseba, entonces que planteas la INDEPENDENTZIA, con respecto a Frantzia y Españia, pero de que parte de los territorios, Iparralde ke, Arba zer, eta Nafarroa zer.Eta azkenik Bizkaian zer eta Gipukoan.

    Mira Joseba, con todo respeto, los foralistas que querian que Euskalerria fuera España, que eran para ti traidores de nuestra tribu, porque los de hb, las han llamado a los de EAJpnv, traidores por no proclamar la INDEPENDENTZIA de Euskalerria respecto a el Estado Español.

    Osea quer los que buscamos el pacto y no la guerra, y los que pensamos que podemos cohabitar con Hispania, que somos traidores o ke, a kien y porke.

    Te recuerdo Joseba, que yo soy de Euskalerria, desde todos mis antecedentes hasta toda mi voluntad.

    Gora gu ta gutarrak.

  11. hamaika puede ser que ciertas decisiones fiscales en Euskalerria para apoyar a nuestras empresas y a nuestros trabajadores y CIUDADNOS, pueda que sean discutibles juridicamente, pero deberias medir con el mismo rasero por lo menos, al despilfarros de los fondos europeos en toda HISPANIA, un autentico txalanaeo, como el plan de zp, que servia para hacer pistas de patinete para los crios, o gaztetxes en Castilla, o en extremadura, un ejemplo.

    Si nos ponemos en ese plan a ver ZER PASATZEN DAN.

    Me parece muy intelidgente la posicion de la DIPU DE GIPUZKOA, buscando un arreglo, antes que pagar, y si tenemos que pagar con el pecunio de nuestras haciendas y nuestros impuestos, pues tambien que pagen los demás, y si investigamos lo hacemos en total y no a unos no y a otros ke les den de la teta.

    Si cuentas la peli, hamaika, me parece bien, pero nos la cuentas enterita.Saludos hamaika.

  12. JELen agur

    Arrano, a los foralistas nos interesan nuestras instituciones forales. No nos interesa ni España, ni francia, ni la independencia, ni el unionismo. Los 4 ya tienen bastante con aguantarse a sí mismos.
    Simplemente nuestras instituciones forales, que en su momento eran generales a todos los ámbitos de la actividad civil.
    Los demas ciudadanos vascos no podran imponer su ideario, sino que lo tenemos que consensuar.
    Pero los ciudadanos que no son vascos, no deberían interferir en el proceso.


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