Aberriberri bloga

Por un nuevo iberismo (1)

Read Time:4 Minute, 27 Second

Iñigo Lizari

La idea de una República Confederal Ibérica no es nueva. Desde principios del siglo XIX en los albores de las revoluciones liberales tanto en España como en Portugal,  pesar de ello organizaciones secretas liberales de la península intentaron inculcar el iberismo para establecer siete repúblicas federadas, de las cuales cinco estarían en España y dos en Portugal: La Lusitania Ulterior y la Lusitania Citerior.

A esta idea se fueron sumando mitades del siglo XIX republicanos antimonárquicos y socialistas de la meseta y a finales del siglo XIX y al principio del XX dicha idea tuvo largo predicamento por medio de  ilustres personajes de la periferia que no siempre comulgaron con ideas de izquierda.

Si analizamos  la historia de este iberismo vemos que han sido muchos los estados integrantes propuestos de esta federación llegándose a plantear hasta 18.  Lejos quedan aquellos años. Y hoy tal vez en parte por todo aquello, o por un simple café con leche para todos con el que se han pretendido disolver los hechos diferenciales que justifican esa autonomía, nos quedan 17 autonomías, y una monarquía parlamentaria con un escudo del Reino de España con cuatro cuarteles y un entado. En ellos se representan en 1º lugar el Reino de Castilla, en 2º lugar el Reino de León, en 3º lugar la Corona de Aragón, en 4º lugar el Reino de Navarra y 5º lugar el Reino de Granada.

No toca hablar hoy de la falta de consentimiento de la unión, sino de la existencia de esos componentes en dicha unión, y la pervivencia hasta hoy de unas identidades diferenciadas. Veamos en 1º lugar a Castilla. Qué es Castilla lo sabemos. Y ahí donde se extiende lo que pudiera asimilarse a la misma constituye la España central donde el núcleo generador de lo que es hoy la unidad de España reside en Castilla. El Reino de León, el más antiguo de los reinos junto con el de Navarra, ocupó una vasta extensión del Norte de la península y el elemento más diferenciado de este Reino de León respecto a Castilla lo constituye sin duda hoy Galicia. La Corona de Aragón quien todavía en los mapas políticos oficiales de 1857 figura como la España incorporada o asimilada  frente la España Foral que son las provincias del sur del País Vasco que por aquel entonces nadie dudaba en incluir a Navarra (ver la imagen siguiente tomada de Wikipedia).

De esta Corona de Aragón quien preserva el componente diferencial mayor es la comunidad Autónoma de Catalunya. En cuarto lugar tenemos al Reino de Navarra cuyo mayor exponente diferencial de lo que llegó a abarcar este viejo reino lo constituye como comunidad autónoma Euskadi. Por último tenemos en el entado al reino de Granada que estaría representado por Andalucía entera que constituye otra entra Autónoma.

Mapa de España en que se presenta la división territorial con la clasificación de todas las Provincias de la Monarquía según el régimen legal especial común en ellos (Jorge Torres Villegas, 1852). Fuente: Wikipedia

Doy por sentado que existe una España central por oposición a la una España  periférica  y  en esta España central existe otra España nuclear que es Castilla. Mi pregunta es: ¿No se nos sugieren en esa periferia agrupaciones diferenciales que coinciden en número con esas unidades que representan el escudo del Estado Español? Y mi respuestas es sí.

Galicia es una nación, pero es parte de una nación más amplia que a cualquier extranjero sin perjuicios acierta a comprender su existencia. Galicia es parte de esa España verde, de esa región Gal-Astur-Cantábrica Leonesa, es la España verde. Uno ve a Catalunya y no puede dejar de verla como parte de una entidad mayor que son los Paisos Catalans que formaron la corona de Aragón, y uno ve a la Comunidad Autónoma Vasca y lo ve como parte de una entidad superior que fue la Vasconia y que quedó englobada en su día dentro del Reino de Navarra. Existe una continuidad cultural entre la Rioja  y la Rivera de Navarra, entre la Llanada Alavesa y la Navarra central, al igual que existe una continuidad cultural entre Bizkaia, Gipuzkoa y la Navarra Atlántica .Por suerte también existe una unidad cultural andaluza que es por ser además política está generando una conciencia que va a servir para potenciar los valores de aquella tierra y que hace que pronto la misma ocupe por derecho el mismo lugar que ocupan los otros territorios a los que se le han reservado los cuarteles de los escudos.

Uno que ha madurado sabe que a lo que se tenga que llegar se llegará partiendo de lo que hay. Esta el mecanismo del 145.2. de la Constitución y cabría pensar además en una supresión de la prohibición de federación entre comunidades autónomas sin perder su actual entidad para lo cual bastaría con modificar el actual 145.1 de la CE que facilitaría que algunas de las actuales autonomías puedan avanzar hacía una cooperación permanente de largo alcance que les permitan la creación de unos organismos comunes tipificados. Tal vez así algún día fuéramos capaces de conformar, en la línea del Nuevo Estatuto Político, y de la filosofía de Galeuscat, un verdadero Estado Plurinacional, con esos 5 componentes diferenciados de la realidad política del Estado Español y que el centralismo jacobino lucha denostadamente por combatir.

(Continuará…)

Salir de la versión móvil