Imanol Lizarralde

Resulta inquietante la mezcolanza de los tiempos. Los nacionalistas no hemos digerido Lizarra. Los socialistas no han digerido el último proceso de paz. Y el PP no ha digerido el 11M y las consecuencias de su etapa de triunfalismo aznariano. La izquierda radical cifra en este nudo de confusiones y autoengaños cruzados la efectividad de su lucha. Para ellos constituyen las contradicciones fecundas del escenario político. Me voy a fijar en lo que mi compañero de blog Ion Gaztañaga dice que es el triunfalismo de los teóricos y propagandistas socialistas tras el triunfo electoral. El artículo del Profesor de Investigación del CSIC, Reyes Mate, Ciudadanía Post-nacionalista (El País, 9-4), me parece un ejemplo adecuado para mostrar el aroma de los tiempos que corren.

El artículo nos emplaza con una ardua petición de principio: “Hay que renunciar al buen juicio para creer a un Ibarretxe cuando se empeña en reducir la sociología (la pluralidad social en el País Vasco) a biología (mito de la tierra y de la sangre)”. Es evidente que el Profesor de Investigación habla de algo que no se contiene ni en el Plan de Gobierno del 2005 ni en el proyecto de consulta presente, que de ser algo no son la reivindicación de la sangre y la tierra, sino sendos armatostes jurídicos elaborados con el ojo puesto en la legalidad española. Y a estos procedimientos se ha atenido Ibarretxe hasta ahora, con comparecencia y todo ante las Cortes españolas.

El Profesor hace pinitos de imparcialidad al criticar a Rajoy (por su actitud tras el asesinato de Isaías Carrasco) y a Zapatero “que invocaba la deslealtad de la oposición para ocultar o legitimar sus propias torpezas”. Pero más adelante va directamente al grano y proclama: “Las pistolas asesinas llevan un mensaje político en la recámara. Si recordamos el asesinato de Isaías Carrasco, las balas no pretendían sólo fomentar la abstención, sino también negar su ciudadanía. Para la sociedad vasca por la que ellos “luchan” y en cuyo nombre matan a hombres como Isaías, maketo y militante de un partido que va más allá de las fronteras de la tribu, son prescindibles. El proyecto soberanista con el que sueñan está basado en rasgos etnicistas y quien carezca de esa herencia no merece la condición de ciudadano”.

Para concluir diciendo que “estos condicionantes etnicistas son también los del nacionalismo democrático y (…) El soberanismo de los moderados queda contaminado por la barbarie de los radicales por dos razones: porque ha medrado gracias a las pistolas (la imagen de Arzalluz, “unos menean el árbol y otros recogemos las nueces”, es de una precisión matemática) y porque en su extremismo negador expresan el carácter excluyente de todo soberanismo basado en la sangre y la tierra”.

Era claro que alguien tenía que entrar al trapo de la condición de emigrante de Isaías Carrasco para, como dijo Juaristi en el caso del asesinato de Miguel Angel Blanco, desenterrara de forma calumniosa el término “maketo”. No, ETA no mata a “maketos”, porque también mata a vascos, como a los miembros de la policía autónoma o a los empresarios, o a los propios militantes socialistas y del PP con apellidos vascos y euskaldunes ellos mismos. El proyecto de ETA no es etnicista sino marxista-leninista y, por ello, su exclusión afecta a categorías sociales y políticas, militantes de partidos, empresarios que no pagan el impuesto, funcionarios diversos, distintas policías, incluida la vasca. ¿Qué hubiera dicho Reyes Mate si ETA hubiera asesinado a un empresario vasco? ¿Dónde hubieran quedado “la sangre y la tierra”?

Reyes Mate cae a veces en la confusión de las palabras con la realidad y la palabra soberanismo para el plantea una identidad entre ETA y el PNV. Que el PNV “ha medrado gracias a las pistolas” (referido, además, a las palabras de un líder nacionalista como Arzalluz, que ha pactado con los socialistas, con el PP y con ETA) es una afirmación cuanto menos problemática. El PNV es fruto de su representación electoral. De ser parte de la voluntad popular. Y una parte que puede constituir gobierno. Una cosa es la acción político militar de la izquierda radical y otra cosa la representación institucional. Como nacionalista soy muy consciente del daño que hace y ha hecho ETA a nuestro país y al nacionalismo. ¿ETA le ayuda al PNV a ganar elecciones? ¿Y no le ayuda al PSOE? ¿O al PP?

Finalmente Reyes Mate se digna a presentar su propia idea de ciudadanía, opuesta a la falsa idea de ciudadanía de los “nacionalistas vascos” que sólo piensan en “la sangre y la tierra” y en la exclusión. Para ello escoge a dos teóricos. Uno de ellos es Pericles, líder de una ciudad, Atenas, poblada fundamentalmente por esclavos; y el otro Robespierre “que se negó a que en la Francia revolucionaria sólo fueran los propietarios (para señalar que la igualdad y libertad afectaba a los pobres introdujo el término Fraternité)”. El mismo Robespierre que fue el icono de los Batallones Infernales que mataron, en nombre de la revolución y de la ciudadanía, a medio millón de personas sólo en el departamento de la Vendee, el compañero de infatigables cortadores de cabezas como Saint-Just y Marat, el adalid de la guillotina, del Terror Revolucionario (del que, por cierto, ETA es una manifestación contemporánea), concepto este que para el era honroso. El teórico y práctico del estado matemático jacobino, precedente impagable de los monstruos corporativo-estatales fascista y comunista.

Está claro que el paisaje del debate ideológico se encuentra deslumbrado por juicios tan alejados de la investigación como los emitidos por Reyes Mate, que además se emplea en la reivindicación de modelos políticos asaz problemáticos. Es evidente que la cuña jacobina introducida en el socialismo español es un elemento antidemocrático a tener en cuenta. El jacobinismo (cuyo mayor ejemplo en el estado español fue el franquismo) es la ideología común de la derecha y la izquierda españolas que en circunstancias determinadas (como el aznarato) encuentra su propio ámbito de fraternidad. ¿Será capaz Zapatero de hacer una izquierda diferente? No con las teorías de Reyes Mate.

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3 comentarios en «Ciudadanía post-jacobina»

  1. La jeta de los soziatas de nuevo a la palestra. Aunk k ortuzar echara la culpa de las contradicciones jeltzales a los soziatas tambien es jeta. Y decir k seguramente Egibar estara incomodo con la situacion de la asamblea regional, cuando en Gipuzkoa no se mueve un pelo sin su consentimiento.

    A mi me da k alguno quieren boicotear dsd dentro la fase de acuerdo con ZP xa pasar directament a la consulta o elecciones anticipadas con la gran coalicion. No me extraña k a los soziatas les crezca la jeta con el especta-culo k estamos dando.

  2. Kostaldean: http://kostaldean.blogspot.com/2008/04/kamputxea.html

    KAMPUCHEA

    Leo unas declaraciones de Andoni Ortúzar en Punto radio, y copio textualmente:

    – «El presidente del PNV en Vizcaya exoneró ayer a Joseba Egibar de cualquier responsabilidad en las decisiones adoptadas el pasado viernes por la asamblea del partido en Guipúzcoa»

    – «Andoni Ortuzar consideró que entre las bases guipuzcoanas «no ha calado el nuevo espíritu que creo que vivimos en los órganos de dirección» tras la elección de Iñigo Urkullu al frente del PNV.»

    Y respecto a la peticion de la A.T. de Gipuzkoa de que Gonzalez Txabarri y otros tres afiliados se de de baja dice:

    – «No puedo tener opinión. Este es un asunto guipuzcoano»

    – «Txabarri dispone de esos estatutos para mantener la posición que él quiera»

    No se si Andoni Ortúzar se da cuenta, creo que sí, del efecto de estas declaraciones en un determinado sector de los afiliados gipuzkoanos, precisamente aquellos que estamos sufriendo las purgas de los Khmeres rojos de Egibar. Aquellos afiliados que comulgamos con lo que él llama «nuevo espíritu que vivimos en los órganos de dirección tras la elección de Iñigo Urkullu».

    Ortúzar es un hombre al que todos los que conocen califican de muy inteligente, así que debe de saber perfectamente el mazazo que nos ha dado a muchos que apostamos y luchamos por ese » nuevo espíritu», y a los que se nos quiere guiar a los «killing fields» de Kampuchea mientras él mira para otro lado y nos califica de «asunto gipuzkoano».

    Tal vez haya llegado el momento de arrojar la toalla, y darnos por vencidos, marcharnos callando a casa y leer tranquilos, leer por ejemplo aquel pasaje en el que Canovas del Castillo refiriéndose a la enfermedad de Sabino Arana en la cárcel dijo aquello de «la tranquilidad de España bien merece la vida de un hombre».

  3. Los sociatas desbocados ya han perdido la verguenza mientrs nosotros tenmos q estar tapando agujeros.

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