Pedro José Chacón Guerra Civil Gernika

Pedro José Chacón Delgado, calumnia y amnesia.

 

Hace ya unos añitos que al historiador Pedro José Chacón Delgado le dedique un artículo en respuesta a una serie de publicaciones suyas acerca del bombardeo de Gernika en un breve lapso de dos o tres días en diversos medios.

Entre otras excentricidades, Chacón nos instruía con que había que escribir “Bombardeo de Guernica” y no “Gernika”; ya que “en aquella época se escribía Guernica”.

No es necesario ser ningún experto para saber que esa afirmación es falsa tal como la foto nos indica.

Pedro José Chacón Guerra Civil Gernika
Gernika año 1931

Sorprendentemente, ese mismo día, en otro diario, Pedro José Chacón no se cortaba a la hora de no seguir sus propias instrucciones y escribía “Gernika” repetidas veces.

Si, todo grotesco.

Aunque parezca broma es historiador y doctor en Sociología y Ciencias Políticas.

Hace tiempo que, aunque su obsesión antinacionalista me aburre y ocasionalmente me irrita, le sigo con moderada curiosidad.

Es como aquel profesor de la ikastola que nos daba “ikasteko teknikak”. A primera hora de la tarde, y cuando veía que sus adolescentes y somnolientos alumnos comenzaban a cabecear del aburrimiento, elevaba intermitentemente la voz en un tan inútil como loable intento de captar la atención de sus anestesiados pupilos.

Un poquito de esto le ha debido pasar a Pedro José Chacón, a pesar de la cantidad de medios con los que colabora, no capta la atención que él cree merecer y lanza sus “gorgoritos” para que ver si le hacemos caso.

Esta vez ha captado mi atención. Creo que se ha pasado tres pueblos con un artículo con el chocante título, para alguien que milita en la derecha carpetovetónica, de:

“Que gane Bildu todas las elecciones en el País Vasco: generales, forales y locales”.

Con respecto a sus apetencias electorales como si se la pica un pollo. Es libre de desear lo que quiera.

Lo que ya me ha sorprendido más ha sido parte del contenido.

Fundamentalmente por dos cosas. La primera por una afirmación que considero una vil calumnia y otra por un ataque de amnesia o ceguera selectiva.

La Calumnia:

“El PNV y PSE, por medio de sus historiadores y comentaristas de cabecera, se consideran a sí mismos la encarnación de la democracia en el País Vasco, despreciando a la tercera fuerza, en Guipúzcoa la primera, de la época republicana, como fue la derecha, tanto liberal como conservadora y tradicionalista. Estos PNV y PSE hicieron todo lo posible por excluir a esa tercera fuerza política entonces. Y no solo esto, sino que sus fuerzas revolucionarias de choque se dedicaron a eliminar a las mejores cabezas de la derecha de entonces. Así fueron fusilados o ejecutados personajes eminentes de la derecha como: Gregorio Balparda, Pedro Eguillor, Juan Olazabal y Ramery, José María Urquijo Ybarra, Víctor Pradera, Ramiro de Maeztu, Fernando de la Cuadra Salcedo, Fernando Ybarra, Joaquín Beunza, Adolfo González de Careaga. Es decir, con este panorama verdaderamente terrorífico es con el que los defensores actuales del gobierno bipartito entre PNV y PSE hablan de Aguirre y Prieto como los padres fundadores del País Vasco actual (ellos dicen “de la Euskadi actual”) prescindiendo así de la otra gran fuerza política de entonces.”

Contesto con una sola frase: nadie del PNV cometió ninguno de estos viles, crueles e injustificables crímenes.
Sencillamente es mentira.

En mi opinión, la mayor mancha de Agirre y el PNV durante la Guerra Civil fue el no haber podido, o sabido, defender a los presos de la derecha españolista. En el caso del asalto a las cárceles de tierra del 4 de Enero estando bajo la responsabilidad directa del GV y del PNV. Un error que supuso la muerte de unos 200 presos salvajemente linchados.

Pero una cosa es eso y otra muy diferente que fuera el PNV quien los hubiera “eliminado”.

Varios presos franquistas escribieron sobre sus experiencias en las cárceles republicanas vascas. Ninguno implica al PNV en las masacres producidas en ellas. A pesar del odio que profesan algunos al partido nacionalista, todos reconocen que los jelkides les salvaron la vida a ellos, o a alguien cercano, como mínimo en una ocasión. A veces en varias.
Dejo abajo unas cuantas citas con sus testimonios. Merece la pena leerlas.1

La amnesia.

Pedro José Chacón achaca en el artículo de este descabezamiento de la derecha españolista y a la posterior persecución terrorista de ETA la responsabilidad de su escasa implantación social y sus nulas posibilidades de llegar al poder en este territorio de manera democrática.

Sin duda, el terrorismo y la presión social del MLNV han dificultado y dificultan la competencia política y electoral en igualdad de condiciones. Soy consciente de ello, en otra escala, muchos cargos políticos que colaboran en este mismo blog de Aberri Berri lo saben de primerísima mano porque lo han sufrido en sus carnes.

Ahora bien, o bien Chacón se engaña asimismo, o bien pretende engañarnos a nosotros al obviar otro factor que explicaría, en gran parte, la pérdida de implantación de la derecha españolista en Euskadi.

En las elecciones de Febrero del 36 se podrían dividir las fuerzas en tres tercios, casi porcentuales en poder popular: un tercio para los nacionalistas, un tercio para la derecha españolista y otro tercio para las izquierdas.

En las siguientes elecciones en las que se pudieron presentar todos los partidos, las autonómicas de 1980, un 64,47% para los nacionalistas y un 13,29% para la derecha españolista.

Una subida y una bajada muy llamativas.

De las autonómicas de 1980 a las últimas de 2024, 45 años más de ETA; de ETB; de ikastolas; de «dictadura nacionalista» después, los porcentajes apenas varían. Nacionalistas 67,7% y derecha españolista un 11,26%.

Los motivos principales de la bajada de la fuerza de la derecha españolista se concentran entre 1936 y 1980. Y aquí está el otro factor «elefante en la habitación» que no menciona.

Sin duda, en 1936/37 se asesinó a muchas cabezas destacadas de la derecha españolista. Pero no a todas.

Sobrevivieron las suficientes como para hacer de punta de lanza de un Golpe que hizo que esa derecha gobernara el sur de Euskal Herria y España ininterrumpidamente durante 40 años con mano de hierro.

No los «excluyeron» señor Chacón, se autoexcluyeron. O mejor dicho todavía, ellos excluyeron a la gran mayoría de la sociedad vasca durante 40 años mientras mantenían en sus manos todos los resortes de poder, sin la más mínima alternancia, ni crítica política permitida.

En mi familia nos tocó relativamente cerca y tenemos una considerable memoria histórica. Conocemos testimonios de otros factores que podrían explicar por qué la derecha españolista comenzara a perder fuerza desde el primer momento y en plena guerra entre sus apoyos populares.

Y es que mis antepasados han sido testigos y nos han hablado acerca de las defecciones y decepciones de la gente de a pie que formaba parte de las bases de la derecha españolista desde el mismo inicio de la Guerra Civil y de sus motivos.

Para exponerlos aporto algunos ejemplos concretos de historia y microhistoria que afectaron al menguante entusiasmo de sus seguidores, pero como estos…miles.

Antes de nada, una carta donde se demuestran las sorprendentes dotes proféticas de Don Antonio Pérez Ormazabal, primer vicario de la historia de nuestro país elegido a dedo por un militar, Francisco Franco. ¿Su función? controlar y reprimir el clero nacionalista.

La premonición

En una carta al Cardenal Gomá sobre lo que hay que hacer y no hacer para terminar con el nacionalismo:

“Para terminar con el nacionalismo el procedimiento es otro:
no perseguir a Sacerdotes:
no perseguir el idioma;
no confiscar tantos bienes;
no imponer tantas multas;
no llevar a la muerte a Sacerdotes y a paisanos por solo ser nacionalistas.
Con eso y con que hubiesen decretado vr. gr. que el nacionalismo estaba fuera de toda ley, creo que todo estaba terminado: y yo el primero en desear su fin.

Hoy, no veo otro recurso que rezar.”

Memorias Gomá tomo II-pág 428

Pérez Ormazabal «no ve otro recurso que rezar» porque la derecha españolista, en su afán por acabar con el nacionalismo, está haciendo justo lo contrario que él recomienda y teme que van a lograr lo opuesto de lo que todos, incluido él y el Cardenal Gomá, desean.

El trágala

Durante el franquismo a algunos les chocaba que en la Parte Vieja de Donostia hubiera un bar con el nombre “Bar España”, a veces era injustamente evitado ya que este nombre no era un imán para muchos.

En realidad, originalmente se llamaba «Bar Intza». Los franquistas al entrar en Donostia fusilaron al propietario nacionalista y obligaron a la familia a bautizar el bar con tan glorioso nombre que no pudieron quitar hasta morir el «General».

Tengo familia en uno de los pueblos más represaliados de Navarra. En ese pequeño pueblo la derecha asesinó a más de un centenar de personas, entre ellas a alguna mujer, un adolescente y a 5 miembros de una misma familia, incluido un bebé. Con el miserable ingrediente de que en un principio acusaron al padre fusilado del inmundo crimen.

El cura «separatista» del pueblo se salvó porque algún alma caritativa lo bajó en el último momento del camión cuando ya se los llevaban a darles «el paseo».

En una ocasión, ya en democracia, el hijo de la fusilada se cruzó con uno de los victimarios; éste tuvo a bien comentarle lo mucho que «disfrutaron» con su madre antes de asesinarla.

La injusticia

Muchos derechistas fueron testigos de cómo los franquistas asesinaban a los mismos que les habían protegido o salvado la vida, como fue el caso, entre otros, de los alcaldes nacionalistas de Deba y Mundaka.

Alguno de ellos incluso se pasó un breve tiempo a la sombra por intentar infructuosamente devolverles el favor.

«Justos por pecadores»

Todos los habitantes de Gipuzkoa y Bizkaia, algunos con varios “mártires por la patria” cargados en las espaldas de sus familias, fueron castigados con la declaración de “provincias traidoras” y el expolio del Concierto Económico.

Por no dejar de castigar a una parte se prefirió castigar a todos.

La calumnia

Hay que recordar que en Gipuzkoa la derecha españolista asesinó al triple de curas que los rojos. Para justificar un acto tan poco cristiano ante sus atónitas bases muchos de los sacerdotes fueron calumniados y todavía hoy muchos, adivinen de qué cuerda, se hacen eco de las mismas calumnias.

En Bizkaia tenemos el caso concreto del fusilamiento de Aita Román por los franquistas en Amorebieta. Hay testimonio de que debía de estar incluido ya en una lista. Un sacerdote requeté, Inchaurrandieta, comandó el pelotón y le dio personalmente el tiro de gracia.

Como quedaba muy feo, incluso delante de los suyos, primero acusaron a los rojos del crimen. Pero al haber demasiados testigos escandalizados optaron al final por acusarlo de espionaje. Eso sí, a nadie se le pasó por la cabeza hacer un juicio para demostrarlo.

De hecho, ninguno de los sacerdotes fusilados fue juzgado, solo calumniados y asesinados.

Sacerdote vasco Aita Román fusilado por Franco.
Sacerdote vasco Aita Román fusilado por Franco.

La venganza

Esta “anécdota” me gusta especialmente porque la conoce muy poca gente y es muy donostiarra.

Al poco de entrar los franquistas en Donostia, el gobernador convocó a los presidentes de las sociedades gastronómicas y les exigió un listado de los socios nacionalistas para represaliarlos.

Se negaron.

No es moco de pavo, la picadora de carne de la cárcel de Ondarreta ya estaba a pleno rendimiento y ser madre de un conocido comunista era razón suficiente para enviarte a criar malvas. Los franquistas, incluso, ya habían fusilado en Beasain a varios de sus adeptos por atreverse a sugerir un poco de moderación.

El confesor de fusilados en Zaragoza, Bernardino de Estella, comentaba que los mandos militares franquistas eran plenamente conscientes de que entre los fusilados no solo había gente “inocente”, sino que había entre ellos hasta de sus propios seguidores. Pero que una vez puesta en marcha la picadora ya no había cómo pararla.

Relataba que las últimas palabras de algunos antes de que les volaran los sesos eran…“¡VIVA FRANCO!”.

Este espíritu tan cristiano floreció en el terreno abonado por la derecha españolista. Uno de sus máximos exponentes fue el sustituto del obispo Mateo Múgica, el obispo franquista Lauzurica:

«Soy un general más a las órdenes del Generalísimo para aplastar al nacionalismo. Ya que no podemos vengarnos de los rojos huidos, nos vengaremos en las personas de sus familiares, de forma ejemplar«

«La religión en la tierra de los vascos»-Félix Placer Ugarte

¡Si señor! Jesucristo no lo podía haber dicho mejor.

La brutalidad

Aquí no quiero hacer mucha sangre porque es muy desagradable para todos; tanto para el lector como para el que escribe, y no tengo suficiente espacio para hacernos ni siquiera una mínima idea de la dimensión de la cuestión.

Sólo dos pinceladas para recordar la violación y asesinato de la niña Maravillas Lamberto de 14 años o la decapitación del párroco de Cáseda, Eladio Celaya, cuando volvía del Obispado de pedir que se parara la matanza.

Hay que recordar que nadie fue juzgado por ninguno de los miles de crímenes de guerra cometidos por la derecha españolista en la retaguardia.

Lógico, es imposible ejercer de fiscal y acusado al mismo tiempo. Ni siquiera en un régimen donde la palabra «justicia» carece de todo significado.

La persecución del euskera

 

 

El hijo de un notorio carlista de Azkoitia, Simon Aranbarri, escribió “Anai arteko borroka”, un bonito y poco conocido libro sobre la guerra en su pueblo.

Entre otras cosas, cuenta la decepción que supuso la puesta en práctica de la victoria franquista para muchos de sus propios seguidores: persecución a los nacionalistas que les habían protegido, intimidación y reproches a los que no compartían tan alto grado de ardor sanguinario, entre ellos a su padre, y un hecho significativo…

Muchos olvidan que los carlistas, mayoritarios en muchos pueblos euskaldunes como Azkoitia, también llevaron a sus hijos a la primera y muy esperada red de ikastolas de nuestra historia creadas durante la República. Se quedaron en la calle en mitad del curso, mientras sus profesores eran represaliados y sin posibilidad de estudiar en su propia lengua durante décadas.

Hasta que los mismos nacionalistas volvieron a crearlas en la clandestinidad.

Del propio Azkoitia son Arzalluz y su familia carlista, y como Aranbarri,ejemplo paradigmático del trasvase del carlismo al nacionalismo. Pretendieron multar a su madre y hermana por hablar euskera en la calle…como a muchos otros.

De padres militarmente victoriosos y moralmente derrotados. Los hijos militando ya en el nacionalismo y en la lucha en defensa del euskera desde pleno franquismo.

 

 

¿Realmente Chacón se piensa que la actitud, pasada y presente, de la derecha españolista con el euskera no tiene nada que ver con su incapacidad de pescar un eskailu en el caladero electoral euskaldun?

Sólo por esto más de un 30% de la población de la CAV, entre los que yo me incluyo, se daría con un martillo en el escroto antes que votarles.

Él mismo es incapaz de escribir «abertzale» y escribe «averchale». Patético.

Pedro Jose Chacon euskera
Pedro José Chacón «averchale»

Un apunte…le asoma la pelusilla totalitaria por la chepa.

«Ignominia» es equiparar el terrorismo con 40 años de gobiernos electos.

La decepción

La refleja Ronald Fraser en su «Recuérdalo tú y recuérdalo a otros».

José Joaquín Zubiria, un anónimo héroe donostiarra.

Éste, entonces joven, con ayuda de otros jelkides y a lo largo de la guerra salvó la vida, como mínimo, a decenas de derechistas. Algunos rojos no se lo perdonaron y querían darle matarile por ello.

Encabezó la liberación de presos franquistas de las cárceles de Bilbao. Esto es lo que cuenta uno de los liberados cuando por fin están a salvo con los suyos.

«Pero, a pesar de lo hambrientos que estábamos, apenas podíamos comer a causa de la alegría de respirar los nuevos aires, de estar donde deseábamos estar desde hacía tanto tiempo…Informamos a las autoridades de que los dos funcionarios de prisiones (Zubiria uno de ellos)estaban bajo nuestra protección. Entonces llegaron los líderes falangistas de Bilbao y abofetearon a los dos hombres. Nos quedamos horrorizados. Atacamos a los falangistas, les rasgamos la ropa. Pero se llevaron a los dos funcionarios y los metieron en el calabozo…(donde continuaron siendo maltratados). Fue el primer indicio de lo que estaba pasando. Nuestra desilusión fue tremenda. Uno de mis camaradas de prisión dijo que prefería volver a la cárcel. Al principio creímos que era cuestión de brutalidad personal por parte de los falangistas, pero pronto nos dimos cuenta de que aquel estado de cosas era general, que era planeado y preparado antes del levantamiento…«

Militancias 14
Ernesto Castaño, abogado (CEDA)
«Recuérdalo tú y recuérdalo a otros»-Ronald Fraser-pág 159/160

Nadie duda de que abundara gente decente entre esas bases «liberales, tradicionalistas o monárquicas» como es el caso de este decepcionado miembro de la CEDA.

Sabemos incluso de héroes, que no han pasado a la historia, que prefirieron ir al frente que participar en esa matanza.

En el caso de sus dirigentes, debimos de tener «la mala suerte» de que exterminaran a los buenos y quedaran solo los malos.

Hay testimonios de creación de listas de fusilables por parte de la derecha españolista, que incluían curas, como fue el caso de Aita Román, confeccionadas por orden de sus jefes ya en febrero del 36, meses antes del Golpe o del asesinato de Calvo Sotelo o de los dirigente mencionados por Chacón.

También de reuniones de mandos militares, carlistas y falangistas donde seleccionaban a las víctimas y organizaban las matanzas.

Atención al dato.

Ni las guerras carlistas, ni la sangrienta guerra de la Navarreria, ni la conquista de Navarra…

La derecha españolista ostenta el récord de ser responsable directa de planear, organizar y ejecutar la mayor masacre de civiles de la historia del Viejo Reyno.

Esa piadosa y cristiana derecha españolista, que evoca Pedro José Chacón, sin frente de guerra, exterminó en la retaguardia de Navarra a unos 3.500 civiles a sangre fría con la palabra «Dios» en la boca.

Una mancha indeleble en nuestra historia, y un lastre electoral, que el criminal asesinato de sus dirigentes no borra por mucho que Chacón se desgañite y patalee.

Celebracion del cumpleaños de Hitler en el teatro Arriaga año 1942
La derecha españolista de Bilbao celebrando el cumpleaños de Hitler en el teatro Arriaga año 1942

Testimonios de los presos franquistas:

“¡Los nacionalistas, a quienes a fin de cuentas debimos muchas veces la vida, y ahora la vida y la libertad! Los nacionalistas que jamás fueron rapaces ni sanguinarios. Que eran…humanos. Y como humanos—errare humanum est—susceptibles de equivocarse en la elección de aliados.”

«Memorias políticas»-pág 421-Cesar Jalón

“Este recibió, a altas horas de la noche, la visita de un jefe comunista. El cual, entre otras cosas, les dijo: «Si los separatistas no fusilan a los hermanos Herrera, no tienen vergüenza». Era pues indiscutible, que en este caso los separatistas influyeron para que no se cometiera un atropello con nosotros.“

«Los cautivos de Vizcaya»-Pág 79-P. Enrique Herrera Oria

«A las tres de la tarde llegó por ahí un tal Aracama, jefe de fortificaciones en aquel sector; este era un separatista de San Sebastián, sin malas intenciones, cegado por su ideología.

Más tarde fue él quien nos ayudó a huir a nuestras líneas.«

«Vida y muerte en las cárceles rojas»-Pág 210-Del médico fascista Jesús Rodríguez del Castillo.

«Deja la cárcel (Ondarreta) la primera expedición.
Al salir la que yo formaba se produjo un movimiento de pánico. La guardia exterior pretendía impedirnos nuestra salida.
-¡Hay que matarlos! ¡De aquí no sale nadie! Dijeron pretendiendo poner manos a la obra.
Unos muchachos separatistas que habían recibido el encargo de trasladarnos al barco sanos y salvos, se dispusieron a nuestra defensa, empuñando sus mosquetones. Precipitadamente nos encerraron en las celdas de la planta baja. Pasaron unos minutos. Se parlamentó con los que pretendían acabar con nosotros. Cedieron éstos, y salió por fin nuestra expedición con rumbo al puerto”.

«Presos de los rojo-separatistas. Navarros, guipuzcoanos y vizcaínos»-Pág 51- Federico Carasa Torre

“Al poco tiempo de los sucesos, en el lugar que se encontraban ocultos en Bilbao, sorprenden un grupo de bizkaitarras a mi hermano Ignacio y a su amigo falangista Rebolledo. Los llevan detenidos por la carretera de Las Arenas cuando un coche que les seguía, al llegar a Lamiaco les pasó y se cruzó en la carretera. No pudo continuar el automóvil en el que iba mi hermano y se hicieron con la presa los rojos que ocupaban el otro coche, en el que continuaron hasta Guecho. Al pasar por Algorta, los bizkaitarras pidieron auxilio en el “Batxoki”(sic), y se les unió otro automóvil. Ambos fueron atrás del rojo y llegaron a la tapia del cementerio de Guecho en el momento que iban a fusilar a mi hermano y a su amigo. Afortunadamente Ignacio pudo escapar más tarde y salió en una motora que lo llevó a San Juan de Luz (Francia) de donde pasó a la España Nacional.” 

«Mi diario de la Guerra de España: 1936-1939»-Pág 19- Javier de Ybarra y Bergé

“Al siguiente día, después del desayuno, comenzó un visiteo sospechoso. Los oficiales y clases del batallón socialista iban y venían por las celdas, repasando las caras de los detenidos. Aquello tomaba mal cariz. Fingiéndose humanitarios, preparaban para la siguiente noche una matanza de seleccionados. La Providencia divina veló por nosotros, sin embargo, frustró el plan urdido.

A las tres de la tarde precedidos por una gran algazara, aparecieron en El Carmelo las altas siluetas de aquellos mozos vascos, robustos, de la guardia “Ertzaña”, que tenían su cuartel en la zona de Las Arenas. Los Tenientes Abando, Uriguen, Peña y otros buenos muchachos, abrazando a paisanos y conocidos, nos decían:
 -¡De buena habéis escapado! Nos enteramos a mediodía en qué manos estabais, y a la primera indicación del Gobierno nos hemos presentado todos, voluntariamente, para tomar El Carmelo por las buenas o por las malas. Antes de intimar el relevo al batallón de la U.G.T. habíamos emplazado fuera las ametralladoras.

-¿Y nosotros ayer dormimos tan tranquilos!-les dijimos.

-¡Pues no hubieseis quedado un centenar! Y menos mal que no empezaron el jaleo anoche mismo. Ya no nos vamos de aquí. Hasta el final tendréis dentro y fuera, guardia de mozos vascos (1).

  Y ello fue cierto. Todos se esforzaron en dulcificar nuestra situación y consiguieron que en adelante viviéramos un largo paréntesis de paz».

(1) (nota de Echeandia): ««Siempre me ha parecido el más imperdonable de los crímenes entregar una juventud desviada en lo político, pero espléndida en lo moral y en lo físico, a los peores enemigos del País Vasco, a los que se burlaron constantemente de su fe, de la nobleza de sus costumbres y de su honradez tradicional, a los que al mes siguiente de establecerse la República dieron al mundo civilizado el espectáculo brutal del incendio de iglesias y conventos.«»«

«La persecución roja en el País Vasco»-Pág 202/203-José Echeandía

“Desde la matanza ocurrida en la prisión el pasado enero, los nacionalistas vascos les habían protegido casi con atención paternalista. Habían dado gracias al director de la prisión y al jefe de los guardianes, diciéndoles que les considerarían como de la familia cuando fueran puestos en libertad y que harían por ellos todo lo que hiciera falta. Los dos hombres estaban ahora entre los prisioneros, ya que habían optado por escapar con ellos. Los prisioneros habían disipado sus temores a ser castigados por el régimen de Franco.
“Estén tranquilos, que estamos creando una nueva España”, les dijimos. “Las autoridades, civiles y militares, les agradecerían su conducta y todo cuanto han hecho”…

Militancias 14
Ernesto Castaño, abogado (CEDA)
«Recuérdalo tú y recuérdalo a otros»-Ronald Fraser-pág 159/160

Desgraciadamente no fue así como acabó. 2

 

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