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Consultas fallidas

Aitzol Pagoeta

La primera tanda de consultas de la operación Gure Esku Dago se ha saldado con un estrepitoso fracaso. Y eso que habían elegido pueblos y ciudades donde la influencia de la izquierda abertzale es mayoritaria y donde en todo caso hay una gran presencia nacionalista. La operación de las consultas no ha podido tener un peor comienzo. No llega al 30% el índice de participación. Escasa emoción y movilización.

Sin embargo, los promotores de la operación no dejan de propinarnos sonrisas dentríficas. Dicen que los índices de participación de las consultas catalanas fueron menores y que por tanto se puede tirar para adelante con este resultado. Xabier Letona pide al PNV que obedezca de forma más estricta las órdenes de los jefes de Gure Esku Dago. Adivinamos aquí las maneras del típico paternalismo de dirigente de movimiento sin representación política fiscalizando al partido mayoritario de Euskadi.

La diferencia con las consultas catalanas era que allá los organismos que las promovían eran efectivamente plurales, mientras que Gure Esku Dago es una criatura nacida de las entrañas de la izquierda abertzale, con todos sus rasgos definitorios: dirigismo, falsa espontaneidad, repetición…. Al final todos estos rasgos se notan. Es normal que movimientos artificiales creados por militantes a los que se les ha inyectado por vena una serie de formulismos que repiten en sus declaraciones no sean capaces de insuflar un espíritu de autenticidad en sus mensajes.

Las consultas han coincidido con la campaña anti incineradora que la izquierda abertzale ha organizado, donde se combinan el sabotaje, la sentada frente a las instituciones e insulto al cargo público y la movilización “ecologista”. Eran las dos caras de la misma moneda: con las consultas se pretendía arrastrar a la base del PNV a los conciliábulos de Gure Esku Dago; con la campaña anti incineradora se golpea a la cabeza del PNV, gobernante en Gipuzkoa. El conjunto de todo ello tenía también que funcionar como campaña pre electoral en la que los militantes de la izquierda abertzale en diferentes ámbitos se ponían ya en marcha en alegre biribilketa hacia el Santo Grial de Arnaldo en la Lehendakaritza.

Digamos que una de las patas de esta operación ya ha quebrado. Para los independentistas sinceros el mensaje tiene que ser: toda operación organizada clara u ocultamente por la izquierda abertzale lleva encima el estigma del desprestigio. Tiempo tendrá que pasar hasta que la sociedad vasca recupere su pulso civil y pueda emprender de forma genuina la marcha por la conquista de causas democráticas como son las referentes a la nación y la ecología sin que la izquierda abertzale lo tenga que contaminar todo.

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