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La Euskadianía necesaria (1)

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Iñigo Lizari

Quisiera finalizar esta singladura por la Euskadi Necesaria con esta aportación a este cuaderno de bitácora digital. Para ello realizaré una reflexión planteándome unas interrogantes sobre nuestro presente y nuestro futuro a partir de los pensamientos que me surgieron de una anécdota, para a partir de los mismos esbozar un nuevo concepto, el de la EUSKADIANÍA, que desarrollaré en la segunda parte.

El verano pasado el Lehendakari Patxi Lopez acudió al Festival Vasco de Idaho (EEUU). El fenómeno vasco en Idaho cuanta con tres características que los hacen singular:

  1. Idaho es un estado del interior muy poco poblado, que tiene grandes extensiones de pastos, ello determina que los vascos que han recalado ahí y han prosperado, han sido vascos procedentes de la economía rural o sector primario vinculado a zonas donde existe explotaciones agroganaderas. De ahí que se tenga una imagen de los vascos tan vinculada a la vida pastoril.
  2. Idaho pertenece a los Estado Unidos de América, que resulta ser el país con la cultura republicana democrática y federal más arraigada de todo la tierra. Esta país es el artífice de que Europa no sucumbiera a los totalitarismo y que Japón haya abrazado la modernidad. Por ello no es de extrañar que siendo lo Estados Unidos de América el país en donde se ha dado por primera la praxis vivencial  del patriotismo constitucional, sea también el país donde lo vasco ha sido observado desde una hondura política inusual en otras tierras donde se tiene más presente lo meramente folklórico, hasta el punto que desde fundaciones como la Pete Cenarrasura se imparten cursos sobre las conexiones entre las libertades vascas y los principios constitucionales USA, a cuenta de las menciones al sistema constitucional de Bizkaia que realiza John Adams.
  3. En Idaho han coincidido vascos procedentes del Reino de España y procedentes de la Republica Francesa, y todos ellos dejaron su pertenencia española y francesa atrás y todos ellos se han unido creando una comunidad en donde solo reconocen su ser vasco y sus ser estadounidense, hasta el punto que hay descendientes de tercera generación que hablan Inglés y Euskera, pero que no hablan ni español y francés,  resultando lo español y lo francés dos accidentes de su particular historia colectiva.

Pues bien, siendo así el escenario de Idaho, nuestro Patxi Lopez se fue allí a decirles lo mucho que admiraba la forma en que había demostrado que se podía compatibilizar su identidad estadounidense con la identidad vasca. Quería claro barrer para casa, plantear la necesidad de poder compatibilizar la identidad española con la vasca, sin plantearse acaso que los vascos han elegido libremente su pertenencia a ese país, regido a la constitución USA, mientras que la unidad constitucional española fue impuesta a la fuerza ilegítimamente. Al ver entonces al Lehendakari Lopez allí en Idaho diciendo de las suyas me vinieron a la cabeza diversas preguntas: ¿Qué tenía en común Patxi Lopez con aquella gente si no habla euskara y no concibe en lo vasco la expresión de una nacionalidad? ¿Qué tenia que ver con aquella gente? ¿Qué es eso de compartir un mismo origen?

Sin embargo, al poco tiempo me tocó ver un programa en el Canal Viajar correspondiente a una serie llamada “pequeños amaneceres” sobre despertares de familias con niños pequeños a lo largo del mundo. En este programa que me toco ver se reflejaba las primeras horas de una familia, donde la pareja estaba formada por una mujer americana blanca WASP y un hombre afroamaricano y donde las dos pequeñas eran mulatas. Ella contaba como era natural de Idaho, pero que al decidir casarse y formar una familia decidieron trasladarse a Nueva York, donde era más frecuente ver parejas como la suya, mientras que allí en Idaho se habrían sentido extraños e incomprendidos. Fue suficiente ver aquel programa para verme en la tesitura de hacerme a mi otras preguntas ¿Cómo vería estos vasco-americanos de Idaho si me hubiera acercado con el más mulato de mis hijos que es fruto de mi matrimonio con mi mujer senegalesa, por más que el mismo tenga hoy por hoy al euskera como su primera lengua vehicular? ¿Lo aceptarían como vasco? ¿Tendría que justificarse a si mismo? ¿Sería un vasco devaluado para ellos?

Los vascos vivimos en distintos países vascos. Idaho, ha sido un país de inmigración de muchos vascos y el País Vasco de donde provenían ha sido un país vasco de de emigrantes, del cual por diferentes circunstancias había que salir para poder prosperar y hallar una oportunidad en la vida.  Y visto lo abierto que son los EUA y visto el impulso de los vascos, puede que con el tiempo, en la medida en que lo vasco se integre en la identidad en constante formación de aquel país, Idaho se podría constituir como otro país vasco más. ¡Ojala!

A su vez, San Pedro y Miquelón es un archipiélago situado en América del Norte, frente a las costas de Terranova. Desde 1985 es una colectividad territorial con un estatuto particular, en el seno de Francia y de la Unión Europea. El nombre Miquelón es de origen vasco (Mikelune), debido a que esta isla fue la base de los pescadores de San Juan de Luz. Estaríamos pues ante otro posible País Vasco constituidos por emigrantes vascos pertenecientes al sector primario de la economía vinculada a la mar. Por eso su bandera, la que encabeza este post, lleva incorporada nuestra Ikurriña en primer lugar, junto a la bandera Normanda y la Bretona, que se encuentra representados más abajo y que representa a los otros dos grupos de emigrantes.

Por el contrario, este país vasco de Euskadi en donde ha crecido el Lehendakari Lopez, la que Euskadi en donde le tocará crecer a mis hijos es para nuestra fortuna un país vasco de inmigrantes, porque se trata del país que han generado los vascos que apostaron fuertemente por el sector secundario de la economía. Es decir por la industria. Esta apuesta por la Industria, esta capacidad de sacar adelante los proyectos empresariales, el tesón y la determinación vasca, el ambiente de confianza mutua que se ha generado entre vascos por el respeto a la palabra, a la obligación de pago, a la obligación de realizar un trabajo fino, ha hecho de este país un país rico,  tanto que, no sólo no ha sido necesario que se tenga que producir más emigraciones en masa por razones económicas, sino que ha sido necesaria la inmigración en masa de gentes de otras tierras para cubrir sus puestos de trabajo. Esta amor a la industria, esta capacidad de responder al compromiso, esta capacidad de generar confianza, este sentido de la igualdad entre hombres tan ajeno a la cultura estamental, son expresiones también de la etnia vasca que se han dado en Euskadi. Esa gente inmigrante que vino aquí, que vino escapando de una falta de oportunidades y a veces de una asfixiante sociedad rural caciquil, lo ha hecho por la confianza que han tenido nuestras posibilidades como país, esta gente se ha acostumbrado a la forma de trabajar de aquí, este gente se ha contagiado de los valores de aquí, y con ello y con ellos, esto que era étnico ha trascendido a la étnico y se ha transformado en algo culturalmente abierto e inclusivo de otras gentes. En algo sobre el que construir una identidad colectiva más amplia que no se relacione con la posesión de unos apellidos.

Aquellos primeros inmigrantes que recalaron en masa en lo que hoy es Euskadi asistieron a la transformación de una sociedad rural en una sociedad industrial. Los nuevos inmigrantes de hoy, en cambio,  pueden tener la oportunidad de asistir la transformación de esta sociedad, de preeminencia industrial, a una sociedad de preeminencia del conocimiento.

Prefiero una Euskadi mestiza de inmigrantes, porque se es capaz de generar riqueza, que una Euskadi pura de de emigrantes como Irlanda donde hasta hace muy poco sólo había pobreza. Pero este país vasco de Euskadi tal vez más sucio pero más dinámico, que ese  País Vasco Francés que es tan bucólico y tan limpio pero tan estancado a todos los niveles. Pero es que consideró además al mestizaje en si un fuente de riqueza. Sin embargo una inmigración mal gestionada por carencia de instituciones propias que permitan regular su integración, que no la asimilación, e impida la formación de “guetos” puede producir situaciones como la mencionado de Patxi Lopez en Idaho, donde alguien nacido en un misma tierra apenas comparte elementos comunes con gentes descendientes de nativos de esa misma tierra que preservan aún sus costumbre y lengua aborigen.

(Continuará…)

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