Lehendakari Agirre (14): Aclarando la confusión ideológica, por la libertad o contra ella

Ion Gaztañaga

Cuando se analizan los problemas y las proclamas de la guerra y la política, siempre hay una intencionalidad oculta sobre qué significan las grandes palabras que escuchamos. Esta intencionalidad oculta es especialmente importante en los totalitarismos y aquellos movimientos políticos que  «en su concepción pesimista del hombre, no conciben más doctrina que la de la fuerza» y en tristemente Euskadi conocemos abundantes ejemplos de esta intencionada confusión. Proclaman luchar contra el terror, aunque sea esta proclama una perfecta excusa para relacionar su adversario político con violencia y terror, escondiendo el vergonzante pasado que aún no condenan, ni quieren hacerlo en nombre de transiciones y concordias que no entienden de resarcimiento ni de justicia.

Tenemos también la amarga experiencia de quien esconde su ideología totalitaria, la que requiere de terror y vanguardia, para dirigir al hombre, a un supuesto estado de perfección que sólo existe en las mentes totalitarias, bajo el bello ropaje de la lucha por la libertad de un pueblo y la liberación social cuyas tímidas prácticas han resultado en  largas opresiones. Una Libertad y Liberación del pueblo que pretenden conseguir cercenándo y violentando a gran parte la de sus habitantes.

No todo es lo que parece y esta es la razón por la que se debe profundizar en la ideología, contrastar las proclamas con las más elementales necesidades del hombre, su libertad y su dignidad, como bien nos repetía Agirre. La propaganda nazi, la publicidad del fascio italiano y la cruzada franquista, no eran más pantallas que escondían bajo amables ropajes de necesidad de orden y lucha contra males mayores, las carnicerías intrínsecas de su verdadero programa político. En el caso español, además, en nombre de la libertad contra el totalitarismo comunista, cuya encarnación republicana, como bien advierte Agirre, había provocado muchas menos matanzas que las que provocarían aquellos que fueron bendecidos por las altas instancias de la Iglesia española.

¿Cuál debe ser la posición vasca? Agirre no tiene dudas, ante toda la propaganda y distracción, se debe distinguir y valorar principalmente la libertad. O se está con la libertad o contra ella, y en el primer grupo deben estar los vascos, aún cuando promesas de autonomía y restitución foral se presenten como pago por participar en golpes, revueltas y sublevaciones. Porque los vascos luchan por la autonomía y la independencia para ser más libres, y no luchan contra la libertad para tener más autonomía. Los medios y los fines, lo importante y lo secundario, conceptos que deben quedar claros en situaciones como las que narramos en esta serie. En su libro «De Gernika a Nueva York pasando por Berlín» enriquecido con ejemplos prácticos se cuenta cómo se rechazó toda participación en guerras contra la libertad a cambio de promesas de competencias. Los vascos sólo «lucharíamos por nuestra libertad o en el caso de que fuéramos injustamente atacados.» Contra todo aquello que fuera incompatible con la dignidad humana, aquello que amordaza los labios y las plumas, he aquí los argumentos de este gran combatiente por la libertad:

***

Desde que llegué a los Estados Unidos me he visto rodeado de afecto y atenciones. (…) Y yo me suelo preguntar intrigado: ¿por qué esta nación en que la libertad surge espontáneamente por todas partes (…) no supo prepararse a tiempo para evitar que esa libertad fuera amenazada? (…) Pero éste no es un mal exclusivo de América (…), un veneno que ataca a las raíces mismas de la civilización del siglo XX, sin distinción de razas ni religiones. El motivo ha sido una ignorancia muchas veces culpable, pero, más que todo, la confusión que existe en los principios.

(…) Nos encontramos envueltos en la lucha ideológica más profunda que ha conocido la Humanidad. Hoy no hay más que esta disyuntiva: con la libertad o contra ella. A un lado están situados aquellos que creen que el mundo es un albergue de seres racionales, que debe regirse por normas basadas en el respeto a la libertad y dignidad del individuo, y en la colaboración y convivencia de los pueblos; al otro, quienes, en su concepción pesimista del hombre, no conciben más doctrina que la de la fuerza. (…)

(…) Fue en el banquete anual del Departamento de Historia de la Universidad Columbia de NY. En mi mesa (…) se sentó una dama. (…), lo que más me llamaba la atención era el rabioso antihitlerismo de la profesora. «Contra Hitler es lícito todo — decía—, la unión con Stalin… con el diablo si fuera preciso. Hay que aplastarlo…» (…) Alguien me preguntó acerca de mi odisea a través de Alemania. Yo comencé a relatar algunas de mis aventuras.

La profesora (…) de pronto me interrumpió: “Es decir, ¿que usted ha luchado contra Franco?”, “Sí, señora”, le contesté algo extrañado de la pregunta. La furiosa antihitlerista me dijo entonces categóricamente: “Ah, usted se ha equivocado.” (…). Pero le contesté rápidamente mientras endulzaba mis palabras con una cortés sonrisa: “Como usted, señora, como usted”. “¿Por qué como yo?” me atajó asombrada. “Claro está, porque según acaba de decir usted, está en cuerpo y alma contra Hitler.”

Para aquella profesora tan rabiosamente antihitlerista, Franco representaba el orden, y nosotros, sus adversarios, el desorden, el comunismo, y hasta los sin Dios. Pero ¿es posible que aún haya gentes que se pregunten si los héroes de Elgueta, de Artxanda, del Nabarra, eran unos facinerosos, o unos patriotas ejemplares que defendieron la libertad de su patria contra una agresión injusta? (…) ¿Si no es Hitler el atacante la agresión deja de ser agresión? Amigo lector, si en todo un Departamento de Historia de la famosa Universidad Columbia (…) se da un caso tan patente de confusión ideológica, ¿qué no sucederá en el pueblo que no tiene tiempo para aprender historia? (…)

Un acaudalado hombre de negocios americano (…) un buen día de los principios de nuestra guerra contra Franco reunió a un grupo de banqueros de NY y les anunció su propósito de ir a Bilbao, donde tenía buenos amigos, a rescatar los valores que los americanos tenían depositados en los Bancos vascos. El asombro de aquellos potentados del Wall Street no tuvo límites. «No sólo ya no existen esos valores —le dijeron— sino que encima van a matarle los rojos.» Pero, a pesar de tan negras predicciones, una mañana se me presentó en Bilbao (…) el simpático Mr. Minnings. “Yo, señor Presidente” —me dijo—, “conozco muy bien a los vascos, pero quiero que mis colegas de NY les conozcan también tal como son. Señor Presidente, ¿me concederá usted una cosa, si se la pido?”

“Concedida” —le repliqué—. “Quiero con ello demostrarle el afecto que aquí sentimos por usted y por los Estados Unidos.”

“Pues bien, mi petición es ésta: que me entregue todos los valores americanos que están depositados en los Bancos vascos.”

Hablé por teléfono con nuestro Ministro de Hacienda, Eliodoro de la Torre, y al poco tiempo Mr. Minnings tenía en su poder lo que había pedido, que si mal no recuerdo ascendía a dos millones de pesetas.

Cuando días más tarde vino Mr. Minnings a despedirse de mí, me dijo radiante de gozo: «Ahora ya tengo argumentos convincentes para hablar a los banqueros de Wall Street, de la heroica lucha de este pueblo por la libertad. Porque, créame, si llego allí y empiezo a contarles (…) que constituyen ustedes una de las más antiguas democracias, (…) no me harán caso, y alguno hasta se dormirá. Pero si lo primero que hago es, ¡zas!, arrojar este paquete de valores sobre la mesa, entonces todos me oirán con respeto cuando les diga que me los dieron ustedes cuando no tenían dinero para comprar armamentos (…) lo hicieron porque los vascos no son ni comunistas ni ladrones, como les dicen, y porque aman a los Estados Unidos que es una tierra de libertad. Estoy seguro que más de uno de aquellos banqueros me va a preguntar dónde está este País Vasco, para venir a colocar su dinero una vez terminada la guerra civil».

La trágica muerte de Mr. Minnings en un accidente automovilístico, al poco tiempo de llegar a los Estados Unidos (…) nos dejó sin saber cuál fue la reacción de los banqueros de Wall Street al recibir sus valores. Seguramente que ahora no pensarán en ir a colocarlos en Bancos del País Vasco, precisamente por haber triunfado Franco, a quien ellos admiraron y tal vez mandaron dinero (…)

Cuando el General Franco se sublevó, el mundo se lleno de una propaganda de horror y de espanto. La rebelión militar tenía su justificación, decían, porque «en España no podían vivir los españoles». La República estaba «a las órdenes de Moscú». Las hordas rojas saqueaban, incendiaban y asesinaban. La verdad es que tanto las hordas rojas como las hordas blancas han saqueado, han incendiado y han matado. Pero, cuando el mundo conozca toda la verdad (…) el asombro será mucho mayor que cuando hicieron el recuento de las atrocidades rojas. (…)

Era el verano de 1931 y la República Española había sido proclamada el 14 de abril. El pueblo vasco luchaba ardorosamente por la recuperación de su pasada libertad. (…) Los elementos monárquicos no descansaban. Impotentes para realizar sus pretensiones por medio del sufragio, decidieron recurrir al medio que habían empleado constantemente en el pasado siglo: el pronunciamiento. Y para llevarlo a cabo se acordaron de los vascos.

En el pueblecito de Deba, después de una gran concentración de la juventud vasca, recibí un aviso del General Orgaz (…) diciéndome que deseaba verme. Accedí a sus deseos y el General acudió a entrevistarse conmigo en casa de un amigo. Conviene repetir que esto sucedía en agosto de 1931, y no en 1936. (…) Me dijo el General que preparaban una insurrección y que venía a pedir la colaboración de los vascos. “Si ustedes me entregaran” —me dijo— “los cinco mil jóvenes que ayer desfilaron por Deba, yo me hago dueño de España rápidamente”.

Más de tres horas escuché al general sus razonamientos, basados siempre en el empleo de la fuerza para imponer el sistema político que ambicionaba. También él escuchó mis respuestas que se apoyaban en el respeto a la voluntad popular.

Como es natural, el General venía con promesas autonómicas (…), su generosidad se hacía sospechosa, como se lo advertí a él mismo. (…) No habían pasado muchos días cuando tuve otra entrevista de mayor importancia aún. El Rey Alfonso XIII de España, enviaba desde su exilio de Fontainebleau a su secretario particular, (…) para tratar con los vascos. (…) La presencia de estos reales emisarios en el País Vasco tenía carácter de refrendo por parte del monarca exiliado, para llegar a una inteligencia con los patriotas vascos, con vistas a la insurrección que se preparaba. (…): «El Rey Alfonso desea reparar pasadas pretericiones infligidas a los vascos. (…) Se estudiará la manera de restituirles sus fueros». (…)

A cambio de todo ello pedían nuestra complicidad en la insurrección por una causa contraria a nuestros sentimientos. Mi réplica de que los vascos solamente lucharíamos por nuestra libertad o en el caso de que fuéramos injustamente atacados, no complació a mis interpelantes. No nos lo perdonaron nunca ni los monárquicos ni los militares. Los conspiradores españoles siguieron su camino. (…) No se puede olvidar el viaje que Goicoechea, jefe de los monárquicos (…) realizó a Roma en 1935, obteniendo de Mussolini el apoyo para sus fines levantiscos y una ayuda económica y de material de guerra importante.

(…) Cuando en 1933 Hitler llegó al poder contó con la adhesión de todos ellos, partidarios de la fuerza para imponer un orden. Un orden, claro está, incompatible con la dignidad humana, que amordaza los labios y las plumas y que despoja al pueblo del derecho de elegir sus representantes; el orden que sañudamente practica el exterminio de la nacionalidad vasca (…) encarcelando y fusilando a los patriotas, prohibiendo el uso del euskera y tachando de las cartas escritas en castellano la palabra Jaungoikua con que designamos a Dios y ama que quiere decir madre («No existe Jaungoikua — escribía el censor (…)—, no hay más que Dios»). Es el orden que crea campos de concentración y batallones de trabajadores y convierte escuelas y conventos en prisiones, porque carecen de sitio para encerrar a todos los que no piensan como ellos; el orden que arroja a las familias de sus casas y que niega trabajo y pan a quienes no se avienen a discurrir como se les ordena por decreto; el orden que encarcela y destierra a los sacerdotes que siguen las doctrinas de Cristo antes que las del Caudillo.

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9 comentarios en «Lehendakari Agirre (14): Aclarando la confusión ideológica, por la libertad o contra ella»

  1. Me podeis decir quienes eran los aliados DEMOCRATAS de Agirre y del PNV, acaso la pasionaria, acaso los anarquistas, acaso LARGO CABALLERO (marxista).

    Las democracias occidentales apoyaron claramente a FRANCO.

    A la republica le apoyo CLARAMENTE STALIN.

    Esquerra republicana FUSILO, cerca de 8.300 personas, en cataluña,dato contrastado.

    Yo no dudaría en ponerme claramente a favor de GILROBLES, democrata que a la PASIONARIA, ESTALINISTA.

    La guerra civil iba a acabar en UNA DICTADURA, de FRANCO o de CARRILLO Y LA PASIONARIA, nunca en una democracia.

    Dificiles tiempos para elegir en el pnv del 36, hubo quien apoyo el alzamiento, en Navarra y en Alava.

    Visto lo que paso en cuarenta años, no hubiera venido mal a Esukalherria, el regimen semiforal de navarra.

    Ya lo se, despues de visto todo el mundo es listo.

  2. Pero Arranotxu pero está claro que Agirre lo decía y es verdad que los nacionalistas vascas trataron con éxito de implantar una sociedad durante la guerra donde se respetaran las garantías cívicas. Y claro a su lao tenía partidos no demócratas como parte del PSOE y el PC, pero dentro de un esquema democrático.
    Está claro y coincido que al lado de Stalin Franco pues es poquita cosa pero claro pero Franco era aliado de Hitler y puso una dictadura cuarenta años. No sabemos ni podremos saber si la República se hubiera convertido en un satélite soviético o no y lo que hubiera pasado y juzgar las cosas en función de lo que no ha ocurrido no me parece bien.
    Agirre escribe aqui con el espíritu del que después de perder una batalla que eso era la guerra civil española sigue la guerra por otros medios y pone todo su empeño en vencer a un enemigo temible y terrible. Y esa guerra es la guerra por la libertad que defienden los que aplican la libertad, la cuala para Agirre es lo primero.
    Se ve Arranotxu que además en la descripción que haces pues los únicos que lo hicieron medianamente bien en esa contienda fueron los nacionalistas vascos, que no estaban pringados en derramamientos de sangre.

  3. La cuestión de tener clara la ideología es fundamental. No saber distinguir entre lo abertzale y lo revolucionario, entre el progresismo de palo y el auténtico, no ver los abusos hacia las trabajadores pero ver los abusos sindicales y viceversa, se trata de tener la cabeza clara, de saber de dónde, hacia dónde y cómo actuar. Por ejemplo, Flexiguren vuelve a la carga, demostrándonos que no tiene ideología, que le da igual arre que so, tipo referendum de la OTAN :

    Eguiguren: «La evolución en la izquierda abertzale nos llevará a la paz en muy poco tiempo»

    El presidente del Pse no duda de que batasuna estará presente en las autonómicas

    Cree que «a ETA le ha dicho su brazo político basta ya» y que «Batasuna va a hacer política por vías pacíficas»

    d.n. – Lunes, 14 de Junio de 2010 – Actualizado a las 07:40h.

    pamplona. El presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren, afirmó ayer que «no tiene ningún sentido que en estos momentos se esté hablando con ETA, porque sería perjudicial». Sin embargo, indicó que hay una evolución en el mundo de la izquierda abertzale que «en muy poco tiempo nos va a llevar a la paz y a que la organización terrorista pare».

    «Hay que dejar esa evolución que siga su camino. Es una evolución unilateral, no es a cambio de nada, no es a cambio de negociar nada, por tanto, yo creo que no hay negociación porque no tiene sentido que la haya, pero va a ver resultados muy positivos», señaló en declaraciones a La Sexta. Respecto a la posibilidad de que la izquierda radical abertzale esté presente en las próximas elecciones municipales, el dirigente socialista dijo no saber este extremo ya que, aunque pensaba que no, señaló tener «la sensación que se acelera el proceso».

    «Como el estar o no estar depende básicamente de ellos (porque si cumplen unas condiciones el Tribunal Constitucional les tendrá que permitir que pasen) pues no me atrevería a decirlo ahora. Pero no tengo la más mínima duda de que en las autonómicas siguientes estarán», ha aseverado. «Los resultados de la pacificación se están obteniendo por otro método distinto esta vez, que es la propia evolución de la izquierda abertzale», agregó.

    Según manifestó, la izquierda abertzale «apuesta por métodos claramente democráticos» y mostró su creencia de que «también ETA va a parar». «El terrorismo será pronto cosa del pasado», añadió.

    Para el dirigente del PSE-EE, «lo que viene ahora es un cese unilateral de la violencia a cambio de nada políticamente. Y de ahora en adelante lo que procede es cambiar la mentalidad antiterrorista de los últimos 30 años a una mentalidad de construcción de la paz, de la convivencia de la reconciliación, que son dos trabajos muy distintos».

    En este sentido, dijo suponer que el cese de la violencia será un proceso gradual, que «habrá que observar bien para que no haya ningún tipo de trampa, que haya garantías absolutas de que la nueva época sea sincera. Y en la misma medida habrá que ayudar a que ese proceso salga adelante». «Tampoco creo que nuestro papel, del Gobierno e instituciones vascas, sea el de cruzarnos de brazos y ver qué ocurre, sino que va a haber que impulsar y ayudar a ese proceso», agregó.

    En su opinión, a ETA le ocurre ahora algo que «no les había pasado nunca, que su brazo político ha dicho que ya está bien, que hasta aquí hemos llegado y que Batasuna va a hacer política por vías pacíficas y si ETA sigue actuando, pues que acabará enfrentándose a Batasuna». «Y como el terrorismo vasco, no es un terrorismo marginal sino que es un terrorismo, en fin, con grandes apoyos sociales, el tiempo que no tenga esos apoyos sociales el tema se apagará suavemente», añadió.

  4. Luego queda la confusión de EA que ya no sabe ni cómo se llama, si socialdemócrata, transformadora o simplemente, transformista:

    http://www.diariodenavarra.es/20100614/nacional/ea-prepara-union-electoral-izquierda-abertzale.html?not=2010061402285890&idnot=2010061402285890&dia=20100614&seccion=nacional&seccion2=politica&chnl=30

    EA prepara su unión electoral con la izquierda «abertzale»

    El domingo escenificarán en Bilbao un acto político sobre la unidad electoral, supeditada al desmarque «claro» de la violencia

    COLPISA. BILBAO Lunes, 14 de junio de 2010 – 04:00 h.

    Eusko Alkartasuna (EA) y la izquierda abertzale llevarán a cabo el próximo domingo, en Bilbao, su primer acto político conjunto.

    Escenificarán ante más de 600 personas su «sintonía» y acuerdo en la conformación de un «polo soberanista». Eso sí, este paso público no se traducirá, en principio, en una coalición electoral que permita a los herederos de Batasuna burlar su ilegalidad. EA es consciente de que ese paso podría dejarle fuera de los comicios y condiciona la decisión de compartir listas a un desmarque «claro» de la violencia que ve «más próximo que lejano».

    No salir de las instituciones

    EA y la izquierda abertzale han elegido el palacio Euskalduna, el escenario con más lustre en el País Vasco, para escenificar los avances alcanzados tras más de un año de reuniones y contactos ininterrumpidos en pos de la unidad de acción en torno al denominado «polo soberanista».

    Un foro que agrupa a quienes apuestan por la independencia de Euskadi y del que desde el primer momento se autoexcluyó el PNV por voluntad propia entre descalificaciones de los otros dos «socios» que acusaron al partido de Iñigo Urkullu de «tibio» y de no dar el paso necesario hacia la ruptura con España.

    La unidad de acción EA-Izquierda abertzale nace de la necesidad de ambas sensibilidades abertzales de mantenerse vivos en el frente institucional.

  5. Y ya el descojono supremo es con Alternatiba, que la confusión ideológica de Ezker Batua hizo que estos fueran antiKapitalistas, soberanistas y que buscan formar con HB, Aralar y la abuela del quinto la famosa izquierda repachinguay:

    http://www.diariovasco.com/v/20100614/politica/tarde-temprano-sera-posible-20100614.html

    Oskar Matute, Portavoz de Alternatiba

    «Tarde o temprano será posible la unidad de la izquierda vasca»

    Asegura que algunos partidos tienen «miedo» a entrar en un nuevo escenario político en Euskadi

    14.06.10 – 02:37 –

    AMAIA CHICO | SAN SEBASTIÁN.

    «La izquierda abertzale le ha dicho a ETA que si no deja paso a la política, con su abandono definitivo de la violencia, se quedará absolutamente sola»

    «Quizás se necesitaba un pequeño ‘big bang’ en la izquierda vasca para que surja con fuerza una nueva expresión viva»

    El portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, no quiere entrar a valorar la crisis de EB, la formación de la que se escindieron hace un año, y defiende que hay que superar las siglas para conformar un bloque soberanista de izquierdas que ofrezca una opción «potente» a los ciudadanos. «Tarde o temprano tiene que ser posible la unidad de la izquierda vasca», dice, aunque no adelanta si será antes de las próximas elecciones.

    – ¿Con quién formaría Alternatiba un polo de izquierdas?

    – A la izquierda del Partido Socialista existen multitud de microorganismos que si fueran capaces de sumar sus fuerzas darían lugar a una izquierda realmente potente en Euskal Herria. Hay masa crítica suficiente para articular ese gran espacio de una izquierda soberanista, y de confrontación con el sistema capitalista actual.

    – ¿Están preparando listas propias para las próximas elecciones?

    – Lo que Alternatiba ha decidido en la última asamblea es que vamos a estar presentes en las elecciones. Pero hasta octubre no decidiremos la estrategia, en cuántos sitios, con quién…

    – ¿Tiene ganas de volver a la primera línea como candidato?

    – Nunca he tenido la sensación de haber abandonado la primera línea, antes lo hacía en una institución y ahora lo hago en la lucha social. Yo estoy a disposición de mi organización, y con absoluta sinceridad, no me muero de ganas por sentarme en un escaño.

    – ¿Han empezado a contactar con posibles socios?

    – Siempre hemos dicho que tarde o temprano tiene que ser posible la unidad de la izquierda vasca, aunque no sabemos cuándo será. Se está trabajando bien, los pasos que estamos dando van siempre encaminados a generar afectos allá donde antes existía frialdad o apatía. Hay músculo suficiente para poder aspirar a todo. Y quizás se necesitaba un pequeño ‘big bang’ como la atomización actual para que surja con fuerza una nueva expresión viva.

    – ¿Con quiénes están hablando?

    -Hemos tenido conversaciones con todas las organizaciones de la izquierda abertzale, a excepción de Ezker Batua, por razones evidentes. Y con todas mantenemos una buena relación. De ahí a determinar que iremos con unos u otros es muy prematuro.

    – ¿Irían con la izquierda abertzale? ¿Cómo valoran su evolución?

    – Con los pasos que ha dado la izquierda abertzale estamos asistiendo al miedo de algunos partidos a entrar en un nuevo escenario político. Nosotros valoramos de forma positiva esos pasos, que creo irreversibles, aunque hay una evidencia, que ETA tiene que desaparecer. Pero en el plano político, la toma de iniciativas por parte de la izquierda abertzale y los parámetros en los que lo está haciendo permite albergar la esperanza de que en este país se puede abordar una nueva fase política, en la que la violencia de ETA no sea una triste realidad, y donde se puedan empezar a ir conformando esa izquierda que miles de personas esperan.

    – ¿Cree que se podrán presentar a las elecciones?

    – Dependerá del cálculo electoral que haga el Partido Socialista y de la presión a la que el Partido Popular le someta. El PSOE no tiene ahora muchos elementos de alegría en la realidad política, tal vez quiera salvar la cabeza del presidente del Gobierno con el intento de una paz definitiva. Pero también entiendo que el PP arreciará en su presión para que no estén presentes.

    – ¿Confía en que ETA siga las vías exclusivamente políticas a las que se ha comprometido la izquierda abertzale?

    – Atendiendo al comunicado de la izquierda abertzale, si ETA no deja paso, con su abandono definitivo de la violencia, a la acción política se quedará absolutamente sola. Yo no soy un ‘etólogo’, serán ellos quienes tengan que determinarlo, pero si no sigue el camino marcado por la izquierda abertzale, ha sido ésta la que le ha señalado la soledad a la que se ve abocada.

  6. Y por último La Razón nos informa de la confusión ideológica dentro de ETA, con traiciones y 007 incluidos, según «documentación interna» en la que explican que expulsaron a Thierry por bobo:

    http://www.larazon.es/noticia/8306-alta-traicion-en-eta-thierry-entrego-a-txeroki-a-la-policia

    La mayor crisis de la historia de ETA (I)

    Alta traición en ETA: «Thierry» entregó a «Txeroki» a la Policía

    14 Junio 10 – J. M. Zuloaga

    Un documento interno, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, recoge que el ex jefe del «aparato político» reveló asuntos internos de la banda

    MADRID-Faltaba un eslabón para cerrar la cadena, para poder entender la grave crisis por la que atraviesa ETA, la situación de descoordinación y desconfianza interna que sufre y los fallos de seguridad en los que incurre un día sí y el otro también. Se sabía de los duros enfrentamientos habidos entre los sectores que encabezaban Javier López Peña, «Thierry» y Garikoitz Azpiazu, «Txeroki». Pero se desconocía que los cabecillas de la banda expulsaron al primero al sospechar que su acción o inacción propició la detención del segundo y seis pistoleros más. En medio año, entre mayo y noviembre de 2008, la banda perdía a dos de sus más importantes cabecillas. La organización, que ya hacía aguas, empezaba a resquebrajarse devorada por las termitas de la traición, la desconfianza y el miedo. Todo esto coincidía con los movimientos de su «brazo político», que pretende «vender» la inactividad de los terroristas para propiciar «vías políticas». Y es que esta división de la cúpula favorece que la rama política intente imponerse y busque una negociación para poder presentarse a las próximas elecciones.

    «Thierry» fue expulsado de ETA y de la llamada «izquierda abertzale» por no haber evitado, o propiciado, la detención de siete destacados miembros de la banda, entre ellos Garikoitz Azpiazu, «Txeroki», según un documento interno, fechado en agosto del año pasado, al que ha tenido acceso LA RAZÓN. «Thierry» fue arrestado en mayo de 2008 y Azpiazu, en noviembre. Ambos habían protagonizado un duro enfrentamiento en el seno de la «dirección» etarra, por lo que siempre se ha sospechado que en sus respectivos arrestos podría haberse producido algún tipo de venganza.

    En medios antiterroristas franceses se ha confirmado la expulsión de «Thierry», así como la de otros destacados dirigentes de la banda, y la de la letrada de nacionalidad gala Yolanda Molina Ugarte.

    Comunicación a su entramado El documento constituye una comunicación de ETA a representantes de su entramado, entre ellos los interlocutores de los presos, los militantes que tuvieron conocimiento de la crisis provocada y, en concreto, a los reclusos que cumplen condena en las prisiones galas de Fresnes, Fleury y La Sante.

    Es consecuencia de las deliberaciones realizadas por el órgano encargado de la «resolución de los conflictos». En el caso de «Thierry» la decisión de expulsión va acompañada de un duro texto en el que se le acusa de ser el promotor de divisiones y de la gran «crisis» que sufrió ETA, por los citados enfrentamientos con el sector de «Txeroki», que queda exculpado. También se le imputa haber informado de asuntos internos a personas ajenas a la banda.

    Pero lo más grave para ETA es el no haber enviado a la «dirección» la «kantada» (informe en el que se cuenta todo lo ocurrido durante la detención y los días siguientes hasta llegar a la cárcel) y «por no haber dado los pasos necesarios para evitar la caída de más militantes, lo que conllevó la detención de siete de ellos».

    Si se examina la lista de arrestados desde mayo de 2008 hasta agosto de 2009, mes en el que se elaboró el documento, hay decenas de detenciones importantes. Sin embargo, las fuentes consultadas consideran que la nota se refiere a Garikoitz Azpiazu, «Txeroki», y a Leire López Zurutuza, «Jare», capturados en noviembre de 2008; a Aitzol Iriondo, Eneko Zarrabeitia y Aitor Arteche, en diciembre siguiente; y a los que fueron detenidos en España por, supuestamente, colaborar en la fuga de Arteche a Francia: Javier Gutiérrez Jimenez, Amets Ladislao González e Ibai Egurrola San Andrés. Son ocho y, entre ellos deben estar los siete.

    La actitud de «Thierry», por acción o inacción, les llevó a la cárcel, aunque algunos ya están en libertad. Salvo en el caso de «Txeroki» y Leire López, en el que el móvil de la venganza podría estar más claro, los otros arrestos se podrían deber a un efecto «dominó». Si no se evita la caída de la primera ficha, las otras van siendo tumbadas.

    El documento indica que las expulsiones se han decidido para que sirvan de ejemplo a todos los militantes de la «Organización y, por lo tanto, no se repitan hechos similares». ETA anuncia que se va a producir un cambio en el funcionamiento interno de la banda, pero no da detalles. Concluye con una petición a los destinatarios del papel: que gestionen las decisiones tomadas con responsabilidad y discreción.

    «Thierry». Portavoz de la banda en las negociaciones Francisco Javier López Peña, «Thierry», o simplemente Javier López, como le llama ETA en el documento de expulsión, fue el portavoz de la banda en las negociaciones con el Gobierno durante el pasado alto el fuego. Se trata de un individuo pagado de sí mismo, engreído, que se cree el centro del universo y que hizo ver a los representantes del Ejecutivo que era el «jefe supremo» de ETA.

    «Txeroki». Un mal jefe «militar» que ganó en la crisis Garikoitz Azpiazu fue un jefe de «comandos» malo, que propició muchos errores y desarticulaciones de «comandos» que él mismo se había encargado de formar y adoctrinar. Sin embargo, y pese a haber pasado por un «consejo de guerra» del que salió bastante tocado, en la crisis con «Thierry» resultó el gran ganador, aunque de poco le vale porque está en la cárcel, como su encarnizado enemigo.

  7. JELen agur

    Qué casualidad esta semana he estado leyendo (re-leyendo) el libro de Agirre. Siempre es un deleite.
    La situación del PNV era clara. No era tan clara con quién unirse para defender sus posicionamientos. De ahí los momenos de inicial confusión.
    Pero ahí se nota la preclaridad de ciertas mentes que supieron ver más allá de la guerra de propaganda de esos días. Y así el PNV mantuvo esa coherencia constantemente en la lucha contra la dictadura.
    Es cierto que la dictadura marxista era una posibilidad, pero era mucho más teórica que la fascista la cual era una amenaza más inmediata y real…y poderosa, como se manifestó en Europa pocos años despues. Y obligo a la Europa democrática a la unidad antifascista (con los comunistas incluidos) para poder defender las libertades.
    Siguiendo el mismo criterio, es plenamente coherente la lucha contra la dictadura marxista que hoy día nos lantea una amenaza maor que la fascista.

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