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Los simpatizantes de Kukutza

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Eusebio Inzunza

Según la R.A.E., el término simpatía tiene los siguientes significados:

1. f. Inclinación afectiva entre personas, generalmente espontánea y mutua.

2. f. Análoga inclinación hacia animales o cosas, y la que se supone en algunos animales.

3. f. Modo de ser y carácter de una persona que la hacen atractiva o agradable a las demás.

4. f. Biol. Relación de actividad fisiopatológica entre órganos sin conexión directa.

5. f. Fís. Relación entre dos cuerpos o sistemas por la que la acción de uno induce el mismo comportamiento en el otro.

Vamos a ver si soy capaz de encajar el comportamiento de los que la prensa ha denominado como “simpatizantes de kukutza” en alguna de las acepciones:

Respecto a la primera, he de reconocer que se me queda coja a la hora de intentar explicar lo acontecido en Bilbao; puedo entender que alguna suerte de afecto exista entre los denominados “simpatizantes” de Kukutza , afecto que (por eso digo que esta acepción cojea) no se hizo extensible desde este colectivo a los vecinos de Rekalde (conozco el caso de algunas familias con hijos pequeños que llevan sin dormir en casa dos días), ni a los efectivos de la Ertzaintza allí desplegados, que fueron recibidos con abundante material contundente y tácticas de guerrilla urbana. Y me sigue flojeando esta acepción sobre todo por  eso de “espontánea”: nada más alejado de la espontaneidad que las tácticas de guerrilla que se han desplegado tanto en los alrededores de Kukutza como por todo Bilbao las horas posteriores al derribo. Y también muy “espontáneos” los ataques a dos Batzokis.

Veamos la segunda. “Análoga inclinación hacia animales o cosas, y la que se supone en algunos animales”…tengo que admitir que esta me convence algo más, puesto que los citados simpatizantes sí han mostrado su inclinación por cierto tipo de cosas: piedras, ladrillos, sacos de cemento, cohetes pirotécnicos, contenedores, que han sido utilizados, eso sí, pacíficamente, contra los agentes actuantes. Y sí es verdad también que se han comportado como verdaderos animales (que me perdonen los bichos) cuando no han tenido empacho en convertir Bilbao en un campo de batalla, en una demostración de pacifismo y participación ciudadana con el sello del MLNV como no veíamos hace tiempo: que toda la ciudadanía de Bilbao participe del conflicto de Kukutza, que sienta de cerca la presión, que sienta de cerca el miedo… y luego alguno dirá que la etapa de Oldartzen está superada.

Respecto a la tercera, “Modo de ser y carácter de una persona que la hacen atractiva o agradable a las demás”, he de reconocer que los de la revolución se han volcado esta ocasión en parecer simpáticos: todas las redes sociales han ardido con el tema del desalojo de Kukutza. Lástima que las llamas provocadas en el mobiliario urbano por algunos de esos “simpatizantes” y las algaradas hayan ido en detrimento de ese sentimiento de simpatía que se buscaba en la ciudadanía, porque, como se dice en el chiste “a setas o a Rolex”, que eso de echar la culpa a Azkuna y a la Ertzaintza me da a mi que no va a convencer a los vecinos de Bilbao que han tenido que convivir unas largas horas con la violencia.

Vayamos por la cuarta, “Relación de actividad fisiopatológica entre órganos sin conexión directa”; creo que ésta es la que más me convence, porque si algo ha habido en esos incidentes ha sido relación entre órganos sin conexión directa, al menos “formal”, ¿o es que alguien es capaz de creer que, en estos momentos de minimización absoluta de las respuestas de guerrilla urbana por parte del MLNV, estos “simpatizantes” actúen de forma espontánea? ¿o que utilicen sin autorización medios que en el momento actual están “proscritos” como el fuego? ¿o que de forma también espontánea y por arte de birlibirloque se junten en las acciones tantos “simpatizantes” cualificados en las tareas de hostigamiento y acción directa contra la policía?. Los generales del MLNV han tocado la corneta y las disciplinadas tropas han desplegado su poderío por todo Bilbao, como en los viejos tiempos, cosa que por otra parte, habrá venido muy bien al movimiento en dos sentidos: por un lado, dar un desahogo a los chavales de los grupos de choque, embridados conscientemente los últimos meses y, por otro, demostrar que la fuerza sigue ahí y que está disponible cuando sea necesario.

Y respecto a la quinta, no me cabe duda que sería la que escogerían Bildu y el MLNV, “Relación entre dos cuerpos o sistemas por la que la acción de uno induce el mismo comportamiento en el otro”. Pues claro, llega la Ertzaintza, que en sí es violencia (no hace falta que haga nada) para dar cumplimiento a un mandamiento judicial y los pobrecitos chavales reaccionan ante esta acción de forma improvisada y espontánea, con improvisadas tácticas, improvisados cohetes, improvisados cruces de contenedores e improvisados ataques a Batzokis, eso sí, perpetrados no por activistas de la guerrilla urbana dirigidos por el MLNV sino por esas personas simpáticas con la causa de Kukutza.

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