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Elecciones 2009 (2): ¿Por quién doblan las campanas?

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Ion Gaztañaga

Una vez vistos los datos electorales y la evolución en las elecciones precedentes, cada uno de nosotros comienza a pensar en los posibles triunfadores, en los posibles culpables y en las posibles víctimas. ¿Quienes son las víctimas de estas elecciones? ¿Y si ponemos la vista más atrás? Mi opinión como limitado observador es que ha habido muchas crónicas de muertes anunciadas.

Todo el mundo da por hecho que tanto EA como EB han sido las mayores víctimas del reciente proceso electoral. La trayectoria de EA, claramente descrita por Imanol Lizarralde en su artículo “La Debacle de EA” y los anteriores artículos publicados en Aberriberri, expresa claramente la crónica de una muerte por suicidio, basada en mundos fantasiosos y líderes teledirigidos por el Maestro de los Títeres. Poco puedo aportar a las crónicas de Imanol pero sí expreso el deseo de que los militantes de EA puedan enderezar el rumbo de la nave, y regresar no solo a una colaboración con EAJ-PNV, sino abordar entre todos la eterna reflexión y renovación en el nacionalismo, siempre postergada con la excusa de la emergencia de unas nuevas elecciones siempre más importantes que nunca.

Es complicado aportar algo más sbore Ezker Batua a lo que se ha expresado en la prensa. Después de 8 años de Gobierno en el que se les acusaba de estar sometidos al PNV, muchos en el PNV pensaban sin disimulo que había sido a la inversa y han respirado aliviados con el batacazo. Otros sin embargo, lamentan esta pérdida porque los escaños de EB eran fundamentales en sus preferencias políticas y en la continuación de las políticas desarrolladas estos últimos 10 años.

Yo me encuentro más cerca de los primeros que de los segundos, pero ello no me impide ver que la (en mi opinión) mala política de vivienda de Madrazo tuvo el valor de poner el solfa la nefasta política de vivienda anterior (me viene a la cabeza el consejero socialista Maturana). Por lo menos Madrazo impuso el sorteo en la adjudicación de la VPO privada, la calificación permanente y ejerció el derecho de tanteo de las VPOs, tanteo cuya no ejecución había provocado no pocos fraudes que hemos tenido que pagar entre todos.

¿Hay alguna víctima más además del posible paso a la oposición de EAJ-PNV? En mi opinión sí que la hay. Porque más allá de los partidos de los que todo el mundo habla existe otra creación política de estos últimos diez años que con gran pena para muchos ha pasado ya a mejor vida: el Multipartito.

El Multipartito ha sido un nuevo experimento político, partido de partidos, un meta-partido o como queramos llamarlo. Que por tener, tenía su órgano ejecutivo llamado Consejo Político y  tenía su líder en el carismático Ibarretxe como político vasco mejor valorado. El Multipartito era el partido construido ex-profeso, entre otras cosas, para la apropiación de la figura del lehendakari por parte de elementos externos al nacionalismo histórico. Un Multipartito auto-proclamado cauce central de la sociedad vasca, que en su primera versión reducida (tripartito), no ha tenido una muerte inesperada ahora sino anunciada desde las elecciones de 2005. Un Multipartito cuya extensión ha dado lugar a propuestas realmente innovadoras como coaliciones pro-derecho a decidir que en imaginativos cálculos auguraban duplicar diputados en el Congreso y responder “como Pueblo”.

Un Multipartito que por tener tenía hasta intelectuales orgánicos que expresaban sus teorías en fabulosos artículos de opinión en medios supuestamente cercanos al PNV, convertidos en altavoces de una nueva cultura política a mayor gloria del Multipartito. Integrantes históricos o defenestrados del MLNV o sus aledaños y de la antigua extrema izquierda campaban a sus anchas contándonos las virtudes de un nuevo partido sin las carencias de la vieja raíz JEL que tanto molestaba. Intelectuales que se presentaban como expertos analistas electorales y políticos en la prensa “amiga” portando la antorcha de un nuevo partido que superaba esos partidismos contraproducentes bajo la sombra de un gran lider que usaban convenientemente para eclipsar su partido. Un Multipartito en el que algunos multiplicaban su influencia o se apoyaban para hacer oposición interna en sus respectivos partidos. Un Multipartito que incluso ha provocado el abandono de militantes destacados como ha sucedido en EB.

La primera criatura del Multipartito, el Tripartito, ha pasado del 48,3% en 2001 al 44,04% en 2005 hasta llegar al 41,61% en 2009. Ya en 2005 se tuvo la necesidad de añadir un nuevo integrante, Aralar, para formar la versión 2.0 del invento, el cuatripartito, y poder empatar a escaños con la suma PSOE+PP. Y aunque la suma del cuatripartito en 2009 sume más votos que en 2005 gracias a la inyección de votos del MLNV ilegalizado en Aralar (47,2% en el 2009 frente a 46,37% en 2005) debido a la ley D’Hont el número de escaños es insuficiente para vencer una nueva subida del frente español que ha pasado del 40,8% al 42,78% de los votos emitidos (incluyendo a D3M). Quizás algunos quieran ver ahí la esperanza de una futura coalición de todos contra el PPSOE como la única forma de vencer al frente español.

Pero es que incluso si se hubieran legalizado las papeletas de D3M y PNV-EA hubieran ido en coalición, EB desaparecería del parlamento y con los votos actuales PP+PSOE+UPD sumarían 35 escaños (23+11+1) y PNV+EA+Aralar  (30+4) tendrían que buscar el voto de D3M (6) para poder superar la investidura. Y si la tendencia de aumento del frente español continuara la senda que lleva desde la transición, es posible que ni siquiera la posibilidad de unión de todos los partidos pudiera superar a PP, PSOE y UPD en unas futuribles elecciones del año 2017. Y a ver con qué pelos ibamos a llegar al Think Gaur 2020.

En una situación más normalizada, tan bien descrita por Iñigo Lizari en su serie “Cuatro partidos viables y un acuerdo necesario” la imposibilidad de reeditar el Multipartito no tendría otra consecuencia para un PNV-EA situado en la centralidad y ganador de elecciones que un cambio de socios. Pero la situación de los últimos años ha sido la de la generación de frentes y por eso, el partido ganador con holgura tanto en votos como en escaños, se encuentra en peligro de pasar a la oposición. Y esto es también el fracaso de una apuesta que se forzó como exclusiva y excluyente de otras y que la generación de un frente encubierto españolista se ha encargado de finiquitar. Ya nos anunciaban los intelectuales que el Cambio Real era la enésima vuelta de tuerca del Multipartito, pero lo que no nos cuentan es que aquél Cambio Real facilita mucho que vayamos a poder vivir el Cambio del Cangrejo, de la mano de PSOE+PP+UPD.

El intento de fagocitación del MLNV, pensando que ese era el nuevo caladero “natural” del  nacionalismo histórico, no ha evitado que la suma españolista siga sumando adeptos de la frontera vasquista e incremente su porcentaje de votos convocatoria tras convocatoria. La incorporación de Aralar como válvula de escape de los votantes del MLNV ilegalizado dio al traste con esta apuesta en 2005, pues es evidente que a partir de ese momento sería Aralar el receptor natural de ese sector desencantado por la violencia y ni siquiera la fagocitación en las elecciones del 2009 de EA y de EB puede incrementar el apoyo social del nacionalismo histórico del PNV, con una sangrante herida en el flanco fronterizo del vasquismo no nacionalista.

Una herida que no ha sido fulminante por la gran campaña realizada tanto por el PNV como por Ibarretxe, con una remontada espectacular que ha recuperado votantes que votaron al PSOE en las generales, un discurso centrado y de centralidad, alejado de los discursos de hace poco más de 6 meses, que ha dado al traste con las esperanzas del PSOE de pasar a 26-28 escaños y que a punto ha estado de evitar la mayoría españolista en un parlamento diseñado por los tahures de Moncloa.

Incluso si EAJ-PNV puede mantenerse en el gobierno, redoblan las campanas por la fórmula de gobierno que tanto han amado muchos como el camino sin retorno que profundizaba los dos mojones supuestamente inamovibles que nos iban a conducir hacia la paz y la soberanía. Por eso conviene recordar a todos aquellos visionarios, especialmente de fuera de PNV-EA, que en estas elecciones ha naufragado el barco que nos prometieron iba a llevarnos a los objetivos más fantásticos jamás imaginados. Por ellos también doblan las campanas.

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