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Alarde de Hondarribia: este año buenas noticias

Igor Zulueta

Este año se han desarrollado los dos Alardes sin ningún problema y con casi total normalidad. Es de cajón que si cada Alarde se celebra por separado no ocurre ningún problema ni ninguna incidencia y la convivencia queda salvaguardada. ¿Quién decía que era un problema de género? ¿Dónde está la conculcación de derechos que desde algún lugar se reclama? ¿Qué problema hay en celebrar dos Alardes? Incluso se podría decir que es más bonito, elegante y educativo desde el punto de vista de la diversidad y de la integración social.

Qué gran lección de convivencia nos ha dado este año el pueblo de Hondarribia. Esto lo deberían de tener en cuenta los medios de comunicación, y no cargar las tintas a favor de alguna de las opciones. La Diputación de Gipuzkoa también debería tomar nota, y no mediar para incidir en la discordia; el pueblo de Hondarribia ya ha demostrado una gran madurez de tolerancia y convivencia entre sus vecinos.

Es una pena que los medios de comunicación de la CAV hayan pretendido plantear cosas que no son verdad, como por ejemplo, el ascenso clamoroso de la participación del que llaman “Alarde mixto” o el referido a la compañía Jaizkibel. Según EITB hubo más de mil participantes en Jaizkibel Konpainia (otros cálculos hablaban de 1500 personas). Según el Diario Vasco participaron 800 personas. Menuda diferencia ¿no? La verdad es que a los de Jaizkibel les impulsa sobre todo el resentimiento y el ir “a la contra”. Y eso no divierte mucho y no es forma de pasárselo bien en unas fiestas patronales. Son los mismos de siempre más la legión de militantes de otras latitudes.

Y es que me gustaría recordar que la militancia de Jaizkibel tiene más que ver que con la psicósis de género creada de forma artificial, que hace que su participación sea foránea más que del pueblo de Hondarribia. Pero me congratulo que existan diversas realidades: existe un Alarde basado en la tradición y en el honrar a la Virgen de Guadalupe, como se ha hecho siempre; y está el Alarde de una realidad alternativa, que, casualmente cuenta con el apoyo de organismos institucionales, y que nació para sustituir y destruir al primero y que ahora desfila tan campante, sin la necesidad de querer meterse en el otro, mostrando su fuerza real. Como no podía ser de otra manera, Emakunde, Maddalen Iriarte y otros cargos de Bildu fueron a jalear el desfile del Alarde minoritario.

Tenemos que recordar, gracias al impagable libro de Javier Iriarte y Beñardo Urtizberea, que Jaizkibel Konpainia representa una nueva tradición, de ocupación o de usurpación, que surgió hacia finales de los 90, como consecuencia de la estrategia de la “socialización del sufrimiento” impulsada por la Izquierda Abertzale. Entonces la IA pretendió intervenir en nuestro pueblo decretando de forma unilateral como tenía que ser el Alarde. La convivencia de los dos Alardes es la mejor prueba de su fracaso.

Sería de desear que los diferentes miembros de la Diputación, sean quienes sean, y vengan de donde vengan, no hagan declaraciones desaforadas o a favor de alguna de las opciones. Y si fuera posible, que la Diputación subvencionara de manera equitativa ambas opciones, ya que según la sentencia del tribunal Supremo ninguna de ellas vulnera las leyes de igualdad. Lo digo porque el Alarde Tradicional no recibe ninguna subvención.

Este año se ha visto en la práctica que no hay ningún problema cuando se deja desfilar a los dos Alardes, cada cual con su representación, con sus ideas y con sus gentes. Rezamos a la Virgen de Guadalupe para que eso siga así.

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