Posteado por: aberriberri | diciembre 19, 2018

28-O-1978: ‘por una Euzkadi libre y en paz’

Joxan Rekondo

El 28 de octubre de 1978, miles de vascos nos movilizamos en Bilbao ‘por una Euzkadi libre y en paz’. No hace muchas semanas que se han cumplido 40 años de aquella gran manifestación por la paz, que marcó un jalón en la historia vasca moderna. Los que allí estuvimos podemos atestiguar que aquel acto no consistió en un movimiento popular que llamara a una paz condescendiente. La convocatoria que partió del EBB del PNV, e integró a la absoluta mayoría de los partidos democráticos, buscaba explícitamente una expresión colectiva de “rechazo absoluto del terrorismo”.

En el debate del relato, sin embargo, hay gente muy empeñada en subestimar el valor referencial de aquella movilización popular. Se dice que no constituyó la primera muestra de repulsa pública de las acciones de ETA. Ciertamente, es así. Antes de aquella fecha, ya se habían producido diferentes expresiones populares de rechazo a actuaciones concretas del terrorismo vasco. Algunas de estas (posicionamientos colectivos, funerales masivos, manifestaciones…) se producen incluso con anterioridad a la celebración de las elecciones de junio 1977.

Francamente, la discusión sobre qué manifestación habría de computarse como primera movilización contra ETA, si se ciñe únicamente a establecer una clasificación cronológica, me parece totalmente improductiva. Opino que, en la confección del relato que explique la época de las violencias, deberíamos trascender la lógica superficial y abordar el análisis de los acontecimientos a través de lo que significan en su contexto histórico. Y es precisamente el significado de la que se llamó ‘manifestación de las palomas’ lo que dio a ésta una transcendencia histórica que no tuvieron los posicionamientos y las manifestaciones sociales que la habían precedido.

Hay que recordar aquel 78 vasco-navarro. Estábamos ante un escenario político-institucional abierto a expectativas, pero que en esas fechas carecía todavía de una legitimidad democrática formal, con un proceso constitucional sin finalizar ni refrendar. A esto se añadía que, en Euskadi, el orden en vigor carecía de legitimación social.

El país se hallaba en medio de una espiral de violencia, alimentada por la actuación desbocada de fuerzas policiales, parapoliciales y las diversas ramas de ETA. Los primeros entendían que sus actos estaban justificados por la defensa del Estado en el marco de una guerra irregular antiterrorista. “¿Cómo va a haber legalidad en una lucha ilegal e irregular?”, aseveró años más tarde el general Saenz de Santamaria al referirse a aquellos hechos.  Los segundos enmarcaban sus acciones en una guerra popular revolucionaria. Su objetivo estratégico era, según las notas de Argala en el Zutik 69, “la generalización de la lucha armada y la formación de un ejército popular”. De ambas fuentes, sin embargo, emanaban violencias que la mayoría social consideraba injustas e ilegítimas.

La masiva movilización de octubre del 78 se realizó en este contexto, y a las puertas de un referéndum constitucional. La situación que se vivía era predemocrática. Aún no se habían reestablecido las instituciones vascas prohibidas por la dictadura. Si la democracia se asienta en una Carta democrática, habrá que decir que el Estado democrático de derecho estaba sin configurarse.  Entre el decaimiento de lo viejo y el alumbramiento de algo nuevo, estábamos ante una encrucijada en la que predominaba la confusión.

En este ambiente, la manifestación del 28-O-1978 habría de considerarse como un acontecimiento que clarificó el proceso democrático que se abría, y afianzó un marco de deslegitimación de los terrorismos. En efecto, el eslogan de aquella manifestación -‘por una Euzkadi libre y en paz’- mostraba los parámetros que después deberían confluir para el establecimiento de un orden democrático legítimo en Euskadi: la exigencia del cese de las violencias y la construcción del autogobierno.

No tiene mucho sentido negar la relevancia de aquel movimiento popular. No fue la reacción ante un acto puntual de grupos terroristas o parapoliciales, como hubieran podido ser las marchas o concentraciones anteriores. Fue una toma de posición de carácter integral ante las violencias injustas que campaban a sus anchas en todo nuestro territorio. Excluidas las fuerzas políticas que tenían alguna responsabilidad en los actos violentos que se querían rechazar, la importancia de aquel acto vino asimismo avalada por la participación activa de los partidos políticos que representaban el cauce central de la sociedad vasco-navarra del momento.

Tampoco puede negársele su carácter de acción deslegitimadora de ETA. Los que estuvimos allí lo vivimos de tal manera. Además, el 28-O-1978 fue la primera expresión de repulsa a la violencia a la que las ETAs (ETAm y ETApm) respondieron con abierta hostilidad y amenazas. Como derivada significativa, el rechazo que plantearon los partidos de la izquierda abertzale (HB y EIA) fue de carácter frontal.

De hecho, HB convocó una movilización alternativa con el ánimo de obstaculizar la realización de la manifestación democrática. La violencia que estos ejercieron contra los manifestantes provocó un pequeño cambio de recorrido, pero no la suspensión del acontecimiento. Acontecimiento que, a la postre, contribuyó a esclarecer el marco de legitimación del proceso instituyente con el que habríamos de abordar la reconstrucción democrática del país. Y, como consecuencia, contribuyó aislar definitivamente a los agentes (en especial, a ETA) que practicaban las violencias ilegítimas y terroristas.


Responses

  1. Era mal facil manifestarse contra ETA en 1978 que enfrentarse a los camisas azules. Ante todo la gallardia legendaria bul tza.

  2. JELen agur

    Es una cuestión de inteligencia y supervivencia.
    Los vascos nos hemos encontrado entre los dos fuegos cruzados de los protagonistas del la historia global. El fascismo y el comunismo que en nuestra tierra lo llevaban Franco y el MLNV.
    ETA atento contra los azules, pero aún más durante la democracia, aprovechando la coyuntura política.
    Pero los vascos no hemos caido en ninguna trampa ni engaño.
    Y aún así, somos criticados por todos lados, y por exactamente lo contrario.

    Nos hemos mantenido firmes en nuestras creencias democráticas. Esa manifestación da buena fe de ello. Y a pesar de todos ellos, hemos aprovechado las oportunidades que han ido apareciendo.
    Esta ha sido nuestra fortaleza.

  3. Una cuestion de cobardia innata. Manifestarse contra ETA cuando estabamos con la cabeza pisada por las fuerzas vivas hispanas…

  4. Bul Tza? Algún maestro taoísta?

  5. Manifestarse contra los asesinos de ETA siempre estuvo bien. Cobardía es escudarse en esos asesinos con la excusa de la represión.

  6. JELen agur

    Con la policia vasca, sin embargo, ya nos bastábamos para acabar con el terrorismo. Pero hispanistán utilizó a ETA y ETA a hispanistán para amargar la vida a los vascos.
    Pero lo dejamos bien claro desde el principio.
    Todos nos criticaban, los unos por estar demasiado cerca de ETA y los otros por españolistas.
    Pero ambos sabían que ni unos ni otros tenían razón. Los vascos apostamos por La Paz y la libertad. Y lo dejamos bien claro desde el principio.
    Aunque teníamos a TODOS en contra. No hay un pueblo más valiente que el Vasco…
    Lo cobarde habría sido tomar partido por unos u otros. Pero elegimos la más difícil, la nuestra propia.
    Gabon eta urte berri on.

  7. “(…) Los colectivos Sare, Etxerat y Kalera de apoyo a los presos oficialistas del EPPK (esto es, no a los de Nanclares, ni a los de ATA), mantienen un enfoque sesgado, que junto a reivindicaciones parciales compartibles, ampara tratar a los presos como si fueran mártires (los “ongi etorris” como máxima expresión), y pretende vetar los pasos hacia experiencias de justicia restaurativa, de perdón y reconciliación. Así consta en declaraciones de Kubati, asesino de Yoyes, e incluso de Joseba Azkarraga:
    cada preso debe actuar de manera individual en la búsqueda de avanzar y mejorar su propia situación con las líneas infranqueables de no arrepentimiento y no delación…”

    Buena reflexión de Gogoan
    https://gogoanmemoria.wordpress.com/2019/01/03/hacia-la-reinsercion/


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