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Una Unidad didáctica

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Jose Manuel Bujanda Arizmendi

Entiendo que la deslegitimación de la violencia y el terrorismo es una de las tareas estratégicas en cualquier sociedad democrática, máxime si esa sociedad ha padecido sus graves consecuencias en un pasado más o menos reciente reflexión acertada donde las haya esta que da comienzo a la editorial de este Grupo Noticias publicada el 28 del pasado octubre y que hacía referencia precisamente a esta cuestión de la Unidad Didáctica denominada “Herenegun”. En esa precisa dirección el Gobierno del Lehendakari Urkullu ha planteado un paso más con esta unidad que busca abordar en las aulas la memoria reciente de Euskadi y que se pondrá en marcha de forma experimental a partir del tercer trimestre de de este curso escolar 2018-2019. Soy también de los que estoy convencido que la opinión libre y contrastada y la libertad de expresión es un precioso valor y un derecho fundamental que además cumple una función social esencial en democracia, porque una opinión pública y plural representa la antítesis de la verdad única, o de la única verdad y es la clave de bóveda de una ciudadanía con criterio. Pero quede claro, la libertad de expresión tiene un límite: la tergiversación.

El retrovisor de lo que ha pasado en esta sociedad las últimas décadas  y los nuevos tiempos que amanecen ya para la sociedad vasca deben de ser incluyentes. ETA ha acabado, fracasada, impotente, rendida y vencida ante y por el devenir de la historia. La violencia terrorista, el matonismo político y la intolerancia sectaria ha derramado sangre, distorsionado problemas, desgarrado familias, generado odio, provocado víctimas, deteriorado la convivencia y solapado problemas sociales. Pero su inútil discurrir se ha acabado. El nunca más a la violencia y el futuro a compartir debe ser la apuesta para un futuro mejor para nuestros descendientes, para un futuro en el que quepamos todos. Quien escribe estas líneas ha sido, es, y será radicalmente autocrítico con su pasado político como militante de ETA(pm) en tiempos de la dictadura y el franquismo, audios y hemerotecas varias son inequívocos testigos de mis muy claras, contundentes y reiteradas reflexiones al respecto. No soy no pues para nada sospechoso de ponerme de perfil, ser un melifluo, equidistante o ambiguo al respecto.

Pero ciertamente ha ocurrido, algunos intentan de un modo, a mi modo de ver, totalmente injusto generar polémica en torno a los materiales didácticos de un programa educativo denominado “Herenegun”’ del Gobierno Vasco sobre la memoria reciente de Euskadi que abarca el periodo 1960-2018, para la asignatura de Historia. Este proyecto de Unidad Didáctica ha recibido críticas desproporcionadas, distorsionadas y exageradas. Críticas que parecerían buscar, quizás, el ocultamiento de algunas otras violencias y sus víctimas. Hay así, quien ha pretendido atacando sobreactuadamente e injustamente al responsable de Paz, Convivencia y Normalización del Gobierno Vasco Jonan Fernández zaherir al Gobierno Vasco y de paso al Lehendakari. Lo pienso y digo.

Pero también, todo hay que decirlo, las mencionadas aceradas críticas, no son generalizadas ni unànimes, ni todos los partidos, ni todas las víctimas, son partícipes de las críticas antes mencionadas. Hay quien entiende y comparte positivamente el objetivo principal de trasladar de forma crítica la historia de la violencia y el terrorismo a los más jóvenes. Así últimamente los apoyos a la Unidad Didáctica están recabando nuevos apoyos por grupos de víctimas de ETA, GAL y abusos policiales.

Pero de qué estamos hablando? Pues estamos hablando de cinco vídeos de “Herenegun” que forman una parte como soporte de una Unidad Didáctica para la Asignatura de Historia promovida por el Gobierno Vasco que por medio de la asignatura de Historia, aborde la Memoria Reciente (1960-2018) de Euskadi. Son cinco vídeos de 20 minutos basados en los documentales “Las huellas perdidas” y cuatro cuadernos donde participan 34 personas, 8 víctimas de ETA, 1 del GAL, 2 de abusos policiales y otras 17 personas de todos los partidos, los lehendakaris y 6 personas ligadas a la historia de ETA. Como bien manifestó el propio el Secretario General de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación Jonan Fernández hace poco esta Unidad Didáctica no mezcla ni equipara y no deja duda ninguna sobre la deslegitimación del terrorismo de ETA o sobre la solidaridad y el reconocimiento que merecen todas las víctimas. Sinceramente dicho, se trata de mirando al pasado reciente  introducir en la asignatura de historia una parte que hasta ahora no estaba abordada y es la de los últimos 60 años y que, obviamente, no se puede contar sin la historia de ETA.

Se trata  de un material muy abierto, muy transparente y muy accesible a todo el mundo. Un material mejorable, por supuesto que sí, que cuanto mayor consenso concite en la sociedad vasca y entre los concernidos muchísimo mejor, de ahí pues la predisposición a recoger las aportaciones de quien quiera hacerlas para lo que hay dispuesto un plazo tasado en el 16 de noviembre y así recoger las propuestas de mejora. Convencido estoy que toda propuesta de mejora será debidamente recibida, atendida y examinada con la mejor de las predisposiciones. Se trata de lograr un material con el máximo consenso posible altamente sensible y que toca muchas teclas emocionales. Se trata en definitiva de un material que no oculta nada importante de lo ocurrido en los últimos años, porque no se debe ocultar a la hora de hacer una explicación histórica de lo ocurrido. No se oculta nada de lo ocurrido porque sería muy poco honesto hacer una historia de los últimos 60 años y olvidarnos, por ejemplo, de que existió el GAL. Y así se menciona, obviamente, lo que ocurrió en la década de los 60 y posteriores en las que sufríamos una dictadura que arrancó con un golpe de estado fascista contra el régimen republicano legalmente constituido. Y mencionarlo así es constatar una realidad histórica, y hacerlo así no es mezclar, equiparar, intentar diluir, ni blanquear, ni justificar, explicar, o exculpar a ETA. No.

Al contrario, es contar década a década lo que ha ido ocurriendo en este país sin dejar de señalar en todo momento que hay un hilo conductor en estos años que ha sido ETA como principal vulnerador del derecho a la vida. Y todo ello con toda claridad y expresividad. Porque contar todo lo que ha ocurrido no es mezclar. No se trata de imponer ningún relato sino de contar cosas que sí ocurrieron para que susciten una reflexión crítica desde el punto de vista del desarrollo de la historia en el alumnado joven, sabiendo además que existe un programa complementario, “Adi-adian”, que trata exclusivamente la perspectiva de las víctimas.

Se trata de ir abriendo camino, muy difícil está visto, a una convivencia normalizada, integradora, que tenga en cuenta todos los sufrimientos y vulneraciones de derechos humanos, a todas las víctimas, y que sepa analizar por separado, de forma autónoma, a cada uno de los causantes de esas violaciones sin que esto suponga equiparar ni diluir, ni mezclar. Camino que deslegitima al terrorismo de ETA y a cualquier otra expresión de terrorismo que se haya producido. Que no haya acuerdo y se discrepe es legítimo y consustancial a la democracia, pero tergiversar no. Y respetuosamente pido disculpas si estas líneas han supuesto dolor o sufrimiento añadido a alguien. No era obviamente mi intención. Ojalá se concite el mayor de los acuerdos posible. Sea.

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