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La palabra dada

Jon Elgezabal, Jon de Urbia

El apoyo del PNV a los presupuestos del PP ha acarreado la crítica de otros partidos en torno a la palabra dada por el partido nacionalista por no apoyar dichos presupuestos mientras se siguiera aplicando el artículo 155 de la Constitución española que anula la autonomía catalana. Hay que tener en cuenta que la afirmación de los líderes del PNV se dio en un contexto en el cual el gobierno español pretendía, de modo unilateral, seguir manteniendo en vigor dicho artículo.

La elección de Quim Torras como President de la Generalitat y el empeño de este en nombrar a dos Consellers encarcelados o encausados demuestran que para los actuales líderes del indepentismo catalán no es prioritaria la vigencia del 155, sino más bien mantener la estrategia del pulso con el Estado. Siendo así las cosas, resulta cuanto menos excesivo plantear que el PNV mantenga esa exigencia.

El PNV no rompe con la palabra dada, simplemente ajusta su estrategia propia (que es favorecer a los vascos en una situación muy complicada), manteniendo la exigencia de derogación de dicho artículo, junto con la consecución de una serie de medidas en beneficio de no sólo los vascos, sino también los españoles.

No debemos olvidar que el PNV consiguió un acuerdo con Puigdemont en torno la convocatoria de nuevas elecciones catalanas que hubiera impedido la aplicación de ese artículo. Puigdemont rompió ese acuerdo que dio pié a la situación actual. Los independentistas catalanes persisten en su línea de mantener la incertidumbre de la autonomía catalana y, como se vio en la elección de Quim Torras, no les importa con ello rebajar el perfil de la titularidad de dichas instituciones. El PNV no puede respaldar esa estrategia que constituiría una devaluación de las propias instituciones vascas.

El PNV se encuentra, asimismo, con la crítica de respaldar al PP en un momento en el este partido se encuentra atravesado por casos de corrupción. Digamos primero que el PNV o cualquier representación de los vascos deben de mirar a los gobiernos españoles desde los intereses de los propios vascos y su interferencia en la política española se tiene que limitar a la defensa de los mismos. Por otro lado, ¿cuáles serían los beneficios que pudiéramos sacar los vascos de la convocatoria de unas nuevas elecciones españolas? La actual representación del PNV en el Parlamento Español es un rédito que debe de ser aprovechado y no malbaratado por acusaciones peregrinas que tienen como alternativa propiciar una situación eventualmente peor.

En definitiva, el PNV ha hecho lo que cualquier representación de los vascos debía de hacer, en una situación crítica en la cual sus votos son decisivos. La palabra dada por el PNV no depende únicamente del Gobierno Español sino también de la estrategia de los independentistas catalanes a los cuales poco les parece importar su situación de incertidumbre institucional, mientras consigan mantener una estrategia de tensionamiento con el estado. Concluyamos que la Izquierda Abertzale querría aplicar para Euskadi dicha estrategia de tensionamiento, cuyas consecuencias ya vemos cuales son en Cataluña. No para nosotros y no con nuestros votos. El PNV con quien tiene que mantener la palabra dada es con el pueblo vasco que es el que le da el mandato de defender sus intereses.

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