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DDR

Alfonso Goikoetxea

Tengo cada vez más claro que el Foro Social es la diplomacia de paz de la izquierda abertzale, aunque incluya entre sus miembros a gente más o menos independiente. No se puede concluir otra cosa de un colectivo cuya agenda de trabajo converge una y otra vez con los intereses estratégicos de aquella fuerza política sin plantear demanda alguna de autocrítica a su brazo terrorista.

Ante la demanda de la mayoría social vasca que exige la disolución de ETA, y a la vista del debate interno que se anunciado por parte de esta organización, el Foro Social ha propuesto que esta podría seguir un recorrido más suave que provendría de extrapolar a Euskadi el modelo DDR -desarme, desmovilización de los combatientes y reintegración a la sociedad de los presos- que la ONU propone para las sociedades desestabilizadas por la guerra.

En lo que al desarme de ETA se refiere, hay un consenso general en torno a que no se ajustó a un modelo preexistente. Entregó sus arsenales sin sujetarse al estilo ONU. En este blog se ha dicho, y lo comparto, que el proceso que llevó a Baiona se amoldó al esquema del lehendakari Urkullu. Fue un desarme a la vasca protagonizado por las instituciones y la sociedad vascas y en el que se logró la integración por acción o por omisión de todos los que tenían algo que decir al respecto.

Ante un proceso de pacificación que avanza con mimbres propios, sin apresuramientos y consolidándose a cada paso, ¿qué sentido tiene invocar a la ONU? Un artículo de los portavoces del Foro Social viene a echar luz sobre esta interrogante. Lo que importa del DDR es que la exigencia de disolución podría ser sustituida por una expresión eufemística como desmovilización. Lo que no se explica es para qué se quiere mantener la sigla y bajo la sigla una organización desarmada y desmovilizada, pero no disuelta. ¿Qué medida de confianza puede aportar a la convivencia vasca una ETA en estado de reserva o manteniendo la sigla a disposición?

Los del Foro Social argumentan que el IRA no se ha disuelto y las FARC tampoco. A poco que se siga la evolución de la violencia en Irlanda del Norte debería saber que el IRA ejerce todavía un control social que debería corresponder a las instituciones irlandesas, aplicando castigos y actos de justicia alternativa en sus zonas de influencia. Las FARC, por su parte, han explicado que se han transformado en movimiento político, manteniendo las siglas con el objeto de reivindicar toda su trayectoria. ¿Son esos los modelos que el Foro Social quiere para nuestro país?

Además, según el Foro, transponer a Euskadi el método DDR conllevaría también la reintegración de los presos políticos, cuestión que sugiere una impaciencia por incluir la amnistía entre los requerimientos inmediatos de la paz.

Podemos aceptar que la referencia de lo que nos queda por hacer en materia de paz y convivencia se inspire en el acrónimo DDR. Podemos evocar cómo se ha realizado el desarme, que no ha tenido ninguna relación con modelos ajenos o de laboratorio. El desarme de ETA se ha hecho como queríamos, con Eusko Label. De la misma manera, podríamos resignificar el sentido de las siglas DDR para que representen lo que quiere la inmensa mayoría social vasca, y no para mimetizar esquemas prefabricados. Para eso, habría que adaptar sus expresiones a nuestras exigencias y necesidades, que se deben formular sin eufemismos, con un lenguaje inteligible para todos los vascos.

Por lo tanto, en relación con lo que se espera de los sujetos que han ejercido la violencia ilegítima, podríamos proponer desarrollar una DDR a la vasca.  Frente a una desmovilización de significado ambiguo, cuando se habla de grupos armados ilegítimos o terroristas es preferible abogar por la Disolución. Y ante la reintegración que insinúa una amnistía sin justicia, tiene sentido demandar el Reconocimiento de la injusticia del daño causado como paso previo a la Reinserción de los terroristas en la sociedad.

De este modo, a la DDR del Foro Social le añadiríamos una R más y debería enunciarse así: Desarme, Disolución, Reconocimiento autocrítico del mal causado, Reinserción social.  En consecuencia, dispondríamos de una DDRR acoplada a las características de nuestro proceso, una DDRR que quedaría en nuestras manos, sociedad e instituciones juntas, a salvo del interés y el manejo que los que han practicado la violencia, que siguen queriendo recrear una paz a su gusto.

 

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