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Participación y Formación

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Aitor Mimendia

Pasadas ya gran parte de las fiestas veraniegas se acerca el temido momento de la rentrée laboral o educativa. Muchas habrán sido las actividades que han podido desarrollar las gentes del país: desde la huida a zonas masificadas, a la búsqueda de la tranquilidad pirenaica pasando por el aburrido discurrir del tiempo dentro de las vacías ciudades y pueblos todos los vascos y vascas habremos dado alguna que otra vuelta al futuro próximo.

Y digo todos porque quien más o quien menos pasa por momentos introspectivos que le hacen poner en cuestión el próximo devenir de su vida. Dentro de ese orden de cosas, este verano he tenido la oportunidad de conocer unos jóvenes absolutamente desorientados en cuanto a valores y objetivos.

Dentro de una sociedad absolutamente adoctrinada por la tele adicción y el culto de la ley del mínimo esfuerzo-máxima rentabilidad, concepto francamente interesante si resultará provechoso en el momento de  sacar la cuenta de resultados, la conexión del mundo Jeltzale en la población PRE-universitaria resulta mínima.

Más allá de las familias y sagas de Deusto, una enorme masa de jóvenes deben escoger su futuro en función de lo que dicen les gusta…

3 jornadas de puertas abiertas en algunas universidades, adoctrinamientos del profesorado de turno y la libertad de elección del futuro del interesado queda absolutamente dirigida.

Tratándose el EAJ-PNV de un partido VERTEBRADOR  de la sociedad vasca, deberían sonar alarmas sin tregua ante la enorme distancia que habiéndose creado ya se está consolidando entre las capas jóvenes de la ciudadanía.

Si por ley de vida, los jóvenes en edad universitaria sufren las avalanchas ideológicas del buen rollo y pseudo-solidaridad patrocinados por el espectro izquierdista más variopinto, el partido político que ha vertebrado este país los últimos 20 años se limita a oficializar el acta de defunción de EGI.

¿Acaso no hay aportaciones que recibir de los jóvenes euskaldunes?

Claro que las hay, y te insisten los jóvenes que sus ideas son claras pero que no existe un foro decente en el que sus opiniones se tengan en cuenta, un foro que aunque solo sea por casualidades de la vida tenga la suerte de ser leído o participado de alguien que inspirándose en el, lleve lo propuesto al parlamento de turno…

¿Y que actitud vamos a mantener ante tal canto de desolación?

Recordemos que nos quejamos continuamente de la nula incorporación de jóvenes a  nuestras bases. Pues si se pretende dar voz a los más jóvenes parece claro que se les debería facilitar la participación desde la distancia para poco a poco motivarles en un acercamiento a la clásica estructura de partido. Ante esta afirmación, visto que ya hace tiempo que la mayor parte de la población conoce Internet y sus espacios blogueros me asaltan las siguientes dudas:

¿Acaso  no se entienden positivas las nuevas tecnologías que permiten un debate rápido sin censuras de ningún tipo?

¿Son los Blogs y los foros participativos las principales fisuras de los aparatos políticos oxidados?

¿Deben adaptarse las estructuras de los partidos políticos al empleo masivo de estas herramientas por parte de la gente joven que sin  dar la cara en una asamblea sí quiere expresar su opinión?

Si la participación de la gente joven resulta difícil y no se fomenta, los responsables del partido no podrán quejarse de la escasa incorporación de jóvenes afiliaciones, elemento a mi juicio clave para medir la conexión del electorado con el Alberdi.

Mención aparte merece que en las varias localidades que he podido visitar este verano me he encontrado con el Geldi-Tour.

Si señores, un trailer acondicionado como escenario para el jolgorio más variado donde se aunaban grupos variopintos en profuso Akelarre anti AHT, anti Puerto Exterior de Pasaia, antiTO.

Y mientras la opinión Anti-Todo circula por Euskadi, el partido vertebrador no es capaz de mostrar a la ciudadanía  y a la sociedad en general una visión distinta de lo que es hacer país como bien pudieran ser unas Escuelas de Verano para la orientación profesional de adolescentes y pre-universitarios.

En definitva, mi opinión como alderdikide es que la mera pretensión de mantener un sistema clásico y presencial terminará por convertir asambleas y batzokis en misas de 9:00 para el gobierno de residencias de ancianos.

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