Pello González, Inaxio Oliveri y Eneko Oregi
Con la investidura de Rajoy ha dado fin un año marcado, además de por la dura crisis, por los dos eventos electorales que han supuesto un cambio en la dirección de las instituciones españolas. Solo Euskadi y Cataluña han resistido la marea azul que ha inundado el resto concentrando en el PP el poder institucional del Estado. Ahora comienza otro, en el que probablemente se va a producir la convocatoria electoral más importante desde la perspectiva interna: ‘las Autonómicas’. Si algo han dejado claro las últimas elecciones ha sido el diferente comportamiento electoral de Euskadi respecto del Estado. Si en éste la competición electoral se circunscribía a conocer la distancia entre PP-PSOE, aquí se desarrollaba una doble partida. Una, la misma que en el Estado; la otra dentro del electorado nacionalista-vasquista por ir definiendo la primacía política que a día de hoy supone liderar la política vasca.

“Oiga que yo no me estoy muriendo, que el que esta grave es el de la cama de al lado” debería decir el enfermo vasco ante el tratamiento de choque que Mariano Rajoy nos va a aplicar a todos.






En un artículo anterior reflexionábamos







Azken iruzkinak / Comentarios recientes